La Mesa Moderna.
Madrid, 1894
Con este título tenemos un volumen que incluye el número 1 de la revista La Mesa Moderna, de fecha Jueves, 1º de Junio de 1893, hasta el número 40, que corresponde ya a su Año II, Jueves 1º de Marzo de 1894.
Firmado por El Director de LA MESA MODERNA, se inicia la revista con un artículo titulado
PROGRAMA
Algunas personas, entre aquellas a las cuales nos fue preciso comunicarles nuestro proyecto, nos hacen la misma observación:
-¿Por qué no bautizan su original semanario, nombrándolo, en vez de la mesa, La Cocina Moderna?
Sencillamente; porque nuestro periódico no es un remedo siquiera de la famosa revista La Cocina Española, ni una imitación de las populares Conferencias culinarias ni una copia de las cien mil publicaciones de cocina que pululan por todo el mundo, siendo regalo de gastrónomos, enseñanza de cocineros y desesperación eterna de los aficionados.
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En la mesa, el hombre se siente comunicativo, inspirado y dulce; habla de todo y discurre acerca de todo con oportuna facilidad. En la mesa, no solo se repone de sus pérdidas el cuerpo, sino que también se solaza el espíritu; ofreciéndose así, al mismo tiempo, la nutrición de la materia por los manjares y la del alma por las conversaciones.
Guisar y comer, aun cuando se tenga mucho arte y buen apetito, siendo lo esencial, no es lo más aparente. Ni hacen los agradables condimentos lucida una mesa, cuando en ella el servicio no es aun superior a al cocina, ni basta para sentarse a la mesa buen apetito, cuando la conversación amena y el porte desenvuelto y elegante no acompañan.
Aspirando a que nuestra revista sea tan amable como una conversación entre personas de ingenio sentadas alrededor de una mesa bien servida, la dividimos en secciones variadísimas, cuyos rótulos van a ser los que al pie se contienen:
I.- Plato fuerte.- (Artículo de fondo).- Donde se trate con altura de miras y conocimiento de causa, un asunto relacionado muy de cerca o dependiente, de la mesa y la cocina.
II.- Lista de platos.- Fórmulas culinarias, recopiladas entre lo más agradable de los clásicos autores o procedentes de la inventiva popular.
III.- Entremeses.- Noticias y comentarios.
IV.- Ensaladas.- (Colaboración pública).- Invitamos a nuestro favorecedores para que proporcionen a esta sección interés y gracejo.
V.- Conservas.- Consejos de higiene y fórmulas para el embellecimiento de la carne… y del espíritu.
VI.- En crudo.- Un poco de política.
VII.-Postres y dulzainas.- Fragmentos literarios.
IX.- Discreteos y tolerancias.- Aquí también nuestros lectores aficionados a la galantería y otros excesos, pueden meter la pluma, pero nada más que la pluma.
X,- De sobremesa.- Poesías, cuentos, humoradas, etc. etc.
No todas esta materias se tratarán en cada número….
…. Y desde muy pronto darán principio dos cuestiones nuevas, abarcadas en los títulos que a continuación se transcriben:
Lo que come cada cual.- Confidencias gastronómicas acerca de las personalidades más encumbradas y conocidas en el mundo político, en la república literaria, en las regiones del arte y en el infierno social. Todo con el debido respeto y la conveniente osadía.
Lo que se guisa por ahí.- Vademécum del gastrónomo, donde se anotará cuanto se reproduce sabroso para el paladar, en varios lugares de la corte y de casi todas las provincias.
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Este programa de 1983, como vemos, no tiene nada que envidiar a un blog de gastronomía actual.
En la sección VI de la revista, titulada EN CRUDO, viene un escrito firmado por BACHILLER FRANQUEZA, del que no puedo menos que copiar algunas frases:
EN CRUDO
El hablar de política le pone a uno la piel como de gallina: pero hay que ser fuerte y rendir culto a esa bacante de enmarañada cabellera, ante la cual queman incienso ambiciosos de distintas condiciones.
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Los políticos de talla son la carne cruda arrojada al parlamentarismo que se traga los hombres como el elefante se traga las libretas….
Pero el plato puesto en la mesa política y del cual más se consume, es el de carne de contribuyente, carne de la que no se hartan nunca los gobiernos.
La comen cruda en los fielatos de consumos y en las recaudaciones de la contribución que siempre están chorreando sangre de comerciantes, de industriales y de propietarios. Se asa en las recaudaciones de impuestos no directos. También en los despachos de cédulas de vecindad se fríe a los ciudadanos. Por último, en ciertas dependencias del Estado, la carne del contribuyente de usa mechada.
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