He recibido una oferta laboral del INEM irresistible: entrar a formar parte de una banda. Lo único que hay que hacer es demostrar sangre fría. La banda no es de rock ni country, es de atracadores. Se trata de robar furgones blindados a punta de AK 47 y Remingtoms última generación. Existe un periodo de prueba de quince días, en caso negativo, la banda podrá rescindir el contrato. Gracias a la reforma laboral, esta empresa, con CIF kosovar, tiene bonificaciones a la hora de contratar a personas mayores de cincuenta años.
He repasado las condiciones laborales y, en principio, me parecen adecuadas. Alta en la seguridad social desde el primer día y una nómina de mil quinientos de partida, más comisión. En caso de accidente laboral, un tiro en una pierna, un intento de linchamiento si te pillan en fraganti, etc.., la mutua acordada es una de las principales del país. Ellos te dan uniforme, pantalones de camuflaje, jerseys y anoraks negros, bufandas, capuchas diversas, y, por supuesto herramientas. Los coches también corren a cargo de la empresa, robados, claro. Dado el interés que demuestro, uno de los encargados en la entrevista de trabajo, ha comentado que mi perfil se ajusta a las características buscadas. El tipo es calvo, tiene numerosos tatuajes en los brazos y el cuello y “viste” una nueve corta. Con ilusión, mañana acudiré a las oficinas del INEM para terminar de arreglar el papeleo.

