Un rejuvenecido Arenas, tras obtener la libertad de su anterior equipo verdiblanco, espera en el banquillo que el seleccionador nacional le dé la oportunidad de demostrar su valía. Sin embargo el momento elegido no ha sido el mejor, con el equipo casi descendido a segunda división, no quieren en Génova malgastar esta carta y la guardan para mejor ocasión. El pobre javier se desespera, pues piensa que se le va a pasar el arroz. El ambiente futbolístico viene dado por el partido de la selección. Pero creo que se va a liar la cosa más en línea con los tiempos revueltos que se avecinan o con los malos tiempos para la lírica, que es siempre la que paga el pato.

