En efecto, se trata del “obispo argentino”. Aunque su habitat natural serían las aguas cálidas del caribe, con la llegada del verano que se espera caluroso, los biólogos predicen esta posibilidad y ya se preparan como si de una plaga de medusas se tratara. Se elaborarán folletos advirtiendo de su trato afable, ya que son muy cariñosotes sobre todo con las mujeres jóvenes, al confundirlas con antiguas amigas se vuelven pegajos y sobones. No se trata de alarmar, los turistas pueden estar tranquilos, vamos a duplicar las patrullas playeras y serán reducidos inmediatamente de ser detectados, ha declarado el jefe de policía de Benidorm, ciudad donde ya están acostumbrados a las plagas de italianos.

