A aquellos que han dirigido los bancos y se han enriquecido personalmente, con sueldazos, con pensionazos y otros mecanismos. Que han arruinado los bancos que dirigían y que han tenido que ser rescatados con dinero público. Han puesto a la economía nacional a los pies de los caballos del apocalipsis. Y por si eso fuera poco, ahora quieren que lo paguemos entre todos. A todos esos amantes de lo ajeno les quiero dar las gracias por el ridículo soberano que estamos haciendo. Os formaron para dirigir empresas, gobernar naciones pero, la habéis cagado amigos. Deberíais pagar por ello y os deseo un gran purgandus pópulus que os barra de la faz de la tierra.

