“La actuación de la Policía Local ante el comercio sexual en lugares públicos” es una ponencia del Inspector Manuel Asensio Montilla, Jefe de la Policía Local de Cartagena (Murcia), ofrecida en Toledo (9 y 10 de febrero) dentro del Encuentro Nacional de Responsables de la Seguridad Local.

FOTO: Cartagena. PEDRO MARTÍNEZ. www.laopiniondemurcia.es
Sin duda alguna, nos encontramos con un grave problema: la prostitución, problema tan viejo, como el propio oficio. Permítanme que haga un pequeño resumen, como explicación de la difícil situación en la que se encuentra un responsable de Seguridad de una gran ciudad como Cartagena para atajar un grave problema social como el que estamos tratando.

LEGISLACIÓN
En España el ejercicio de la prostitución no es un delito. Del mismo modo que tampoco penaliza a quienes contratan los servicios sexuales. Sólo el proxenetismo está penado. Las ordenanzas municipales de algunas ciudades sí prohíben formalmente la prostitución, pero el incumplimiento de estas limitaciones municipales, relacionadas con el sexo, sólo acarrea sanciones, más o menos leves, que, además, son fácilmente eludibles para los extranjeros, a menudo implicados. Practicar el sexo en la calle -les recuerdo- tampoco es delito, tan sólo lo es si hay menores o personas incapaces en las inmediaciones del lugar en el que se está practicando.
El proxenetismo sí es delito. La explotación sexual de personas contra su voluntad es la principal causa de cargo relacionada con la prostitución. Desde el año 2003, el Código Penal castiga a quien mediante violencia o intimidación induzca a otra persona a prostituirse con penas de seis a doce años de cárcel. Sin embargo, no son habituales las condenas por este tipo de delitos porque resultan difíciles de probar ante el juez. Requieren largos trabajos de investigación, seguimientos antes y después del desmantelamiento de la red.
El ejercicio de la prostitución no es un motivo para la expulsión del país. El Código Penal prevé la posibilidad de la expulsión como parte de una sentencia en delitos penados con menos de seis años. Pero, como ya se ha dicho, la prostitución no es un delito, por lo tanto, tampoco hay expulsiones del país por este motivo.
PRIMERAS ACTUACIONES DE LOS AYUNTAMIENTOS EN LA LUCHA CONTRA LA PROSTITUCIÓN CALLEJERA
En Madrid, la cruzada se inició en 2004 con el Plan Municipal contrala Explotación Sexual, pero sin ordenanza municipal. El planteamiento es tratar la prostitución como un problema de derechos humanos, más que un conflicto en la convivencia. El consistorio madrileño peatonalizó la calle Montera y puso cámaras de vigilancia para disuadir a los clientes. Iniciaron una campaña con el eslogan “Porque tú pagas existe la prostitución”. El Ayuntamiento de Castellón intentó apelar a la responsabilidad y la sensibilización para frenar la demanda de servicios sociales con este lema “Club de explotación de mujeres. Tu dinero hace mucho daño, porque tu pagas existe la prostitución “. El éxito de ambas iniciativas, como ya he dicho antes pioneras, fue evidente… Nulo.
ORDENANZAS MUNICIPALES… CIUDADES CON Y SIN ORDENANZA
En España existen en la actualidad más de 8.000 Municipios. Una veintena de ellos, aproximadamente, tienen ordenanzas prohibiendo la prostitución en las Vías Públicas. Por poner unos cuantos ejemplos: Madrid, Barcelona (2009), Lleida, Calviá (Mallorca), Granada, Málaga, Alcalá de Henares, Alicante, Mataró o Castellón por ejemplo, tienen una normativa al respecto.
La conclusión dela FEMPes unánime, los Municipios, por si sólos, no son capaces de controlar una situación tan compleja como la presente. En Cartagena, además, tenemos la problemática adicional de que en muchos casos, las prostitutas, ni siquiera bajan a la calle a concertar los servicios, lo hacen desde los mismos balcones de las viviendas que tienen alquiladas en la zona Centro. ¿Se han preguntado quiénes son los propietarios de los pisos?
PROBLEMAS EXISTENTES CON LA JUSTICIA
En ciudades como Alicante, tras aprobar la normativa municipal, se encontraron además con otra serie de problemas.La Policía Local, con la normativa municipal en la mano, sancionaba con una denuncia a las prostitutas que ejercían su oficio en la vía pública… ¿Saben que hacían éstas? caso omiso (sabían que nunca las iban a pagar) y por lo tanto, continuaban con su Oficio exactamente en el mismo sitio en que habían sido sancionadas.
Respuestas dela Policía Local.Las acusaban de un delito de desobediencia a un agente de la autoridad y las ponían a disposición judicial.
El fiscal jefe de Alicante, Juan Carlos López Coig, recordó entonces que de ser hechos constitutivos de una infracción penal, se trataría de una falta y no de un delito y que, por tanto, los agentes no pueden practicar detenciones. En todos los casos hasta ahora ni siquiera se ha abierto procedimiento judicial. Sobreseimiento judicial por el delito o la falta de desobediencia.
Conclusión: las prostitutas siguen en la calle.
EXPERIENCIAS VARIAS
A pesar de la existencia de Normativa Municipal en Barcelona, de todos es conocido el Barrio del Raval por los incidentes ocurridos hace pocos meses en los que los vecinos, hartos ya de las existencia de la prostitución callejera, desembocó en patrullas ciudadanas y en reyertas varias. Desde el año 2006, Barcelona lleva luchando contra esta actividad con resultados dispares.
¿Saben cómo publicaba el diario Público el 17 de julio de 2010 una macroredada dela Guardia Urbanay los Mossos de Esquadra contrala Prostitución? ABUSO POLICIAL CONTRA LAS PROSTITUTAS DE BARCELONA.
La Ordenanzadela Convivenciadel Ayuntamiento de Granada entró en vigor en noviembre de 2009. Establece sanciones de 175 euros en el caso de infracciones leves y ente 1.501 y 3.000 euros si son graves, por el ofrecimiento y demanda sexual en la vía pública.La Policía Localse limita inicialmente a recordar a las personas que incumplan la normativa que dichas prácticas están prohibidas y si persisten en su actitud se inicia el procedimiento administrativo. No obstante, las asociaciones que atienen a estas personas en la calle insisten en que estas multas son recurridas por las prostitutas, que finalmente acaban siendo favorables para ellas. Existen muchas otras experiencias, pero no quiero cansarles con la parte negativa de esta intervención.
CONCLUSIONES
¿Que puede hacer un Ayuntamiento como solución al problema? En mi modesta opinión, la solución definitiva no existe. Tal vez, lo más apropiado sea una mezcla entre endurecimiento de las penas a los proxenetas, mayores medios personales y materiales para la investigación de redes, legislación a nivel nacional tanto penal como laboral, establecimiento por los Ayuntamientos con la colaboración de las CCAA de videovigilancia en las vías públicas más conflictivas, presencia policial continua para evitar que los contactos entre prostituta-cliente se realicen en la vía pública, atención por parte de los departamentos de Atención Social de todos los estamentos públicos en la atención a la prostituta y el intento de integración en distintos oficios.
Si alguien piensa que estas cosas ocurren por falta de acción policial, créanme que se equivoca. Pero hay algo que no quiero callar antes de finalizar. Las mujeres que ejercen la prostitución en el Casco Antiguo son señoras que prestan sus servicios en casas de la zona. Esas casas tienen dueño, tienen propietarios que son cartageneros, algunos viven y tienen otros negocios en esta misma zona. Estos señores ganan dinero alquilando sus pisos para estas actividades degradantes. Me da la sensación de que ninguno de ellos siente la menor presión social. Les aseguro que ninguno de ellos siente la presión que sentimos de los policías y los responsables que trabajamos en este asunto, porque si fuera así, sus pisos estarían vacíos hasta que llegase un inquilino que no molestara a los demás.
Esos señores ganan dinero sin que les importe que se degrade la zona, sin que les importe que los hijos de los vecinos tengan que convivir con este problema. A ellos les da igual que las casas de la zona bajen su precio y da la sensación de que nadie les exige a ellos la responsabilidad que les corresponde por lo que está pasando. Esos propietarios saben que ganan un dinero sucio, que se enriquecen mientras los demás ven como pierden valor las casas que heredaron de sus padres y se degrada la calidad de vida de todos. Y les da igual.
Lamento haber defraudado a quien esperase una solución definitiva al problema, pero no la hay y, si la hay, no la conozco. Lo que sí sé es que las cosas que se pueden hacer debemos hacerlas entre todos. Los funcionarios con uniforme pueden ayudar y tengan todos ustedes la seguridad que las Policías Local y Nacional seguirán trabajando para colaborar en ese fin. Pero esta es una tarea de todos y seguramente todos podemos hacer más de lo que hacemos para que el ejercicio de la prostitución en el centro de la ciudad sea cada vez una práctica más complicada.