Polémico o no, la disposición del Ayuntamiento de Mucia de prohibir la entrada de perros a jardines de la ciudad es un paso más hacia la persecución de la guarrería canina que no sólo inunda nuestro municipio. Ya decía el cartagenero Pérez Reverte en XL Semanal hace unos meses que Cádiz de tacita de plata

