El ruso no daba crédito a lo que estaba oyendo. Su traductor, impasible al desaliento, ponía cara de poker. Zapatero explicaba las bonanzas de nuestro país para medio millón de posibles turistas de los compadres de Putin y ¡toma ya! confundió las churras con las meninas. ¿En qué pensaba nuestro presidente cuando dijo “follar”?. ¿En

