Reconozco que es un tipo que no me cae nada bien. Empecemos por ahí. Su chulería, altivez, predisposición a la superioridad y desprecio a quien no siga su ideario me aleja de él. Tras su intevención quirúrgica en la garganta, incluso pensé que lo mejor era que se hubiera retirado en paz. Echaba de menos una primera época en que me reconcilió con la poesía. Eran los tiempos de La Mandrágora , de Malas compañías, de Ruleta rusa y luego su Princesas. Pero he vuelto a él, a sus cuidados textos,a su poesía moderna, a su naturalidad. Vinagre de rosas es un álbum exquisito.

De madrugada y por la puerta de servicios
me pasabas el hachís
al borde del precipicio
jugábamos a Thelma y Louise
Pero esta noche estrena libertad un preso
desde que no eres mi juez.
Tu vudú ya pincha en hueso,
tu saque se enredó en red.
(Tiramisú de limón)
Lo reedescubro también en Crisis, Embustera, Violetas para Violeta o Viudita de Clicqout. Unos textos muy bien apañados, acompañados por una música tremendamente efectiva. Sabina ha vuelto a los escenarios. Dicen que en un espectacular inicio en Salamanca con su nuevo disco . Las críticas en prensa han sido unánimes, ante más de dos horas de concierto del más genuino cantautor jienense.

