Blogs

Mar Peté

Desde mis tacones

Da tres vueltecitas y lo encontrarás

2jhc7cuTodo el mundo se cree que lo difícil es salir de fiesta y pillar, que lo complicado es conseguir volver a casa con el triunfo, vamos, que lo que casi es imposible es cantar victoria con el que quieres, el día D y con mis sueños pronosticados. Pero no voy a ser yo la que lleve la contraria a tanta sabiduría, ¡ya me cuidaría yo mucho de pisar esos charcos! Aunque siento disentir de cabo a rabo. Acepto que el mercado está fatal. Reconozco que hay entre el personal cada personaje… ¡que ni para mis enemigos! Una vez admitido, paso a formular mi contrarréplica.

Lo sé porque me lo han contado, porque lo he vivido y porque no hace falta nada más que ver la cara de sufridor silencioso hemorroidal de más de uno. Infinitamente superior a cualquier dificultad para encontrar y disfrutar el comienzo del amor, no hay otra que cuando el final no tiene final. A ver, me explico. ¿Que el que yo quiero, no quiere? ¿Que el que me gusta, no le gusto tanto como para ir y contarlo? ¿Que mis tontilusiones no se cruzan con tu mirada ni con tiralíneas? ¡Pues qué se le va a hacer! Da tres vueltecitas y lo encontrarás. Pero el verdadero problemón es cuando estás sin estar. Es querer, sin querer. Es que te amen, sin contar con tu ilusión. Y entonces la indigestión afectiva empieza a dar vueltas buscando la puerta de salida de emergencia. Te vuelves un experto en esquivar lances amorosos en forma de planes románticos de fin de semana, de cenas con luna llena de fondo, de canciones de Pablo Alborán atragantadas… Y sin darte cuenta te ves en un escenario de Eurovisión bailando un pastelón con el cuerpo y renegando con el corazón, tu voluntad a la deriva y con el alma vendida al diablo. Y claro, así es imposible.

En dos palabras: cuando decir adiós se hace imposible, la vida se nos vuelve imposible. La cuesta arriba se va haciendo más y más empinada. Hasta que un día, zas, te caes rodando como una peonza de tanto callar para adentro, de tanto tragar sin saliva, de tanto ser sin ser.

-¿Te has enterado que esos dos ya no están juntos?

Y lo oyes y te quedas con las ganas de preguntar:

-¿Dónde hay que apuntarse?

En cambio pones cara de pena disimulando el arrebato de envidia que te dan esos dos que “ya no están juntos”.

Y entonces, como sin darte cuenta, el plan comienza su marcha sin tu pleno consentimiento, pero unívocamente hacia la escapatoria. Decidido, voy a volverme insoportable. Voy a dejarme el gimnasio y a engordar. No, mejor, voy a buscarme un amante. Lo de insoportable, a poco que me esfuerzo, lo consigo con un par de palabritas descolocadas y algún que otro estufido sin venir a cuento. Lo mejor de todo ha sido dejarme el gimnasio, ¡por fin! Lo cierto es que estaba entre pelearme con mi otra parte contratante y dejarme este sufrimiento corporal. Parece que, por ahora, lo del gimnasio me ha resultado mucho más fácil, tan solo consiste en dejar de pagar. ¡Ay, si la ruptura amorosa fuese así de sencillo!

Y ahora lo del amante. A ver, esto de estar fuera de mercado hace tanto tiempo me tiene un poco desentrenada. Mejor ir a lo seguro. Rebusco y encuentro en una vieja agenda el teléfono de mis novietes del instituto. Qué fuerte, todo son números fijos.

“Le informamos que este número no está en servicio”.

“¿Manolo? ¿Qué Manolo? Aquí no hay ningún Manolo. Esto es la funeraria, ¡un respeto!”.

Está claro que no voy por buen camino. En el trabajo lo tengo claro que no, que allí está la olla y nada de rimas. Pues a Internet: “Fines de semana, no”, este sin foto, “Relación abierta, me gusta todo”, este con tatuaje sobre bíceps de Popeye, “No me gustan los bares de copas, no me gusta la música pop, no me gusta las reuniones sociales, no…” a mí el que no me gustas eres tú… Así no hay manera, ¡yo soy más de face to face! Lo virtual me mosquea, detrás de cada contacto veo a un asesino, a un violador en serie, a un maltratador camuflado de Heide… Tampoco voy por muy buen camino. Cierro el ordenador, apago el móvil y me miro al espejo.

Y pienso en la de tantas veces que nos reímos juntos, en las ocasiones en las que sin hablarnos nos entendimos, en aquellos momentos en los que compartí mi ilusión contigo y fuiste feliz viéndome feliz y, sobre todo, en este tiempo en el que nadie daba un duro por nosotros y nosotros lo dimos todo por lo nuestro. Quizá me haya montado un peliculón de Antena 3 con esto del amor lleno de mariposas fugaces y he olvidado lo lleno que lo tengo de realidades.

Temas

Otro sitio más de Comunidad de Blogs de La Verdad

Sobre el autor

Contar historias, soñar ilusiones, sentir la vida, compartir sensaciones, descubrir secretos, atravesar lo prohibido... Porque vivir es reír y disfrutar, es contagiarse de la alegría. Porque detrás de cada experiencia siempre hay miles de caminos esperándonos y yo me niego a quedarme quieta. Y como no hay nada como ser el protagonista de nuestros errores y aciertos, de nuestras dudas y de nuestras decisiones, aquí estoy, dispuesta a pasar contigo estos relatos llenos de magia. Un día descubrí que escribir desde lo alto de mis tacones era mucho más divertido y entonces me di cuenta que desde aquí arriba la vida se veía tan bonita que decidí compartirlo. Quizá al leer mi blog te digas: "esto me pasó a mí", "anda, esto me suena", "qué bueno, nunca se me habría ocurrido", "¿será posible que estas cosas ocurran?". Con el deseo de que lo disfrutes cada semana con una sonrisa, de que te haga revivir sensaciones y, sobre todo, para que entre risa y risa, también te ayude a darle vueltas a la cabecita y después salgas a comerte el mundo, antes de que el mundo te coma a ti. ¡Bienvenido al blog "Desde mis tacones"!

mayo 2018
MTWTFSS
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031