Uno de los platos más sabrosos, fáciles y orientales que podemos hacer en casa son los noodles o fideos asiáticos. Ahora, con la expansión de los locales regentados por chinos, es muy sencillo comprar un paquete de estos fideos deshidratados para hacer la prueba.
Normalmente, yo aprovecho caldos de pollo y verduras que suelo hacer continuamente en casa, para afrontar el frío invierno; puerro, zanahoria, nabo, apio, perejil, pollo, jamón… en fin, ya sabéis. A esta tradicional sopa, de verduras y trocitos del pollo del muslo que hemos hervido en la sopa (esta vez no haremos croquetas), unas setas shitake o champiñones comunes, algas, brotes de soja, pechuga salteada, almendras, espinacas, etc, etc. pueden ser unos estupendos tropezones para nuestros noodles.
A nuestra sopa de pollo con verduras, tropezones la convertimos en una sopa asiática con un chorrito de salsa de soja. Si la espesamos disolviendo un poco de harina de maíz conseguiremos una versión casera de la tradicional sopa de aleta de tiburón que encontramos en los restaurantes chinos. Después, sólo tenemos que dejar caer los noodles a nuestro cazo y dejar hervir cinco minutos. El punto de pimienta o guindilla es asunto vuestro. Palillos chinos y absorber como auténticos orientales.
Noodles; el placer de absorber
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irenefernandez

