La Verdad

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Categoría: Innovar para vivir mejor
La 35ª prioridad

“Todas las iniciativas que veo para incentivar la innovación son la prioridad número 35 de un gobernante”. Son palabras de Andy Freire, emprendedor e innovador argentino que fue designado “Líder Global del Mañana 2002″ por el Foro Económico Mundial. En la actualidad es Ministro de Modernización, Innovación y Tecnología de la ciudad de Buenos Aires.

Tras ser un empresario de éxito reconocido, ahora, como gobernante de nuevo cuño, cabe esperar que Freire sea capaz de hacer ver, por la vía de los hechos y si la burocracia no lo impide, que la innovación debe ocupar un lugar preferente en el orden de prioridades  de los responsables políticos.

Esto implica la consideración de este concepto como una cuestión de estado que afecta a toda la sociedad y que no puede ser encerrada entre las competencias de un departamento concreto, aunque  esté dirigido por una figura de la innegable talla de Andy Freire.

 

Ecos del 2016 … 

En algún sitio he leído que si nuestra casa se está quemando no podemos quedarnos parados esperando la llegada de los bomberos. Sin innovación se quema la prosperidad y la sostenibilidad del estado del bienestar.

Los gobiernos no tienen todas las respuestas a los problemas sociales pero sí tienen mucho que decir en la resolución de los mismos, promoviendo la cultura de la innovación y actuando, incluso, con mentalidad emprendedora, en el sentido que apunta Mariana Mazzucato. Pero la sociedad civil, es decir todos, tenemos que movilizarnos, si nos creemos, de verdad, que sin innovación no hay futuro.

La construcción de una sociedad innovadora desde una concepción transversal, colaborativa e inclusiva y el papel de las Administraciones Públicas en este proceso,  ha sido una de las principales cuestiones  que he ido deslizando en este blog,  de forma reiterada a lo largo del 2016, de ahí la elección de las palabras de Andy Freire para comenzar este post.

Las entradas más leídas

Recién entrado en su 4º año de andadura, el ranking de los artículos  de este blog que más han suscitado el interés de los lectores en 2016, siempre dentro de unas cifras modestas, ha quedado así:

1. Cómo mejorar nuestra creatividad

Sin creatividad no hay innovación pero sólo con ella tampoco. La generación de ideas depende más de la obsesión y de la perseverancia que del coeficiente intelectual.Lo más importante es que existen técnicas y metodologías para desarrollar nuestras habilidades creativas.

2. Innovación pública: 4 barreras y cómo superarlas

Las barreras, ya clásicas, son:  la visión cortoplacista de los líderes políticos,  su falta de preparación para gestionar a los empleados innovadores, la inexistencia de procedimientos reglados para innovar y las dificultades presupuestarias.

“Los problemas actuales no los puede resolver  un solo departamento, pero es complicado concretar cualquier intento de colaboración interdepartamental”.

La  forma de superar estos obstáculos consiste en abordar tres tipos de actuaciones: definiendo procesos, estableciendo principios de liderazgo y creando una infraestructura estable ad hoc, como equipos de innovación y comunidades de práctica.

3. La desobedencia necesaria para innovar

La desobediencia inteligente es el motor de la innovación. En las organizaciones conservadoras que hemos construido, no se favorece sino que se penaliza el cuestionamiento de las rutinas establecidas, cuando ser conformista puede constituir una práctica negligente.

 Obviamente, no hablamos de instigar una revolución interna de forma irresponsable y caprichosa,   pero tolerar resignada, indolente o egoístamente prácticas  manifiestamente mejorables en nuestras empresas e instituciones es una forma de perjudicarlas por inacción.

4. Rebeldes con causa

Muy relacionado con el post anterior. Vivimos tiempos de organizaciones duales, que deben aprender a complementar el funcionamiento en modo burocrático, cerrado, jerárquico, vertical, en el que prima el orden y la rutina pero que asegura los resultados de hoy con el estilo abierto, informal, ágil, colaborativo y horizontal del modelo en red (redárquico) necesario para que florezcan las innovaciones que garantizarán la prosperidad  futura.

5. Innovaciones baratas

Las instituciones necesitan abordar el  rediseño de todos sus procedimientos desde la perspectiva del ciudadano y no desde la óptica de cada departamento, o de cada nivel competencial o administrativo, como hasta ahora.

Si no se aplican los esfuerzos necesarios para combinar costosos recursos TIC con este tipo de innovación organizativa, barata, de la que hablamos, correremos el riesgo, tantas veces señalado por los expertos:  “si se digitaliza la burocracia seguiremos teniendo más burocracia, eso sí, un poco mejorada, una e-burocracia”.

6. Decálogo para una sociedad innovadora

En 2016 hasta me he atrevido a publicar este documento de unas 30 páginas que se puede descargar aquí: DECÁLOGO PARA UNA SOCIEDAD INNOVADORA

… y propósitos para el 2017

Como objetivos personales de cara a este año, me propongo continuar predicando la palabra de la innovación, si se me permite el símil religioso. Seguir la estela de los grandes referentes nacionales e internacionales, divulgar su obra y sus opiniones, manifestar las mías con sinceridad y objetividad.

En definitiva, seguir luchando con humildad pero también con perseverancia por la construcción de una sociedad murciana innovadora, empresa en la que estamos comprometidos un buen grupo de amigos. Una iniciativa ilusionante se encuentra en avanzado proceso de gestación. Hasta aquí puedo escribir.

 

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Estudiar para trabajar

El futuro del trabajo es uno de los mayores retos que tienen que afrontar las sociedades actuales. En un contexto globalizado, hiperdigitalizado e interconectado, la demanda de profesionales de las tecnologías de la información crece a un ritmo anual del 3%.

El 65% de los niños que han empezado sus estudios primarios este curso trabajarán en ocupaciones que todavía no existen, algunas con nombres tan originales como nostalgista, experto en simplificación, silvestrador o consejero de robots.

La acelerada convergencia de los avances en campos hasta ahora disjuntos o escasamente relacionados, como la inteligencia artificial,  el Internet de las cosas, la robótica, la bio y nanotecnología, el Big Data, la impresión 3D/4D, los nuevos materiales, como el grafeno o la realidad aumentada están en la base de la imparable e incipiente  4ª Revolución Industrial.

El Foro Económico Mundial (WEF), en su última reunión celebrada en Davos, advierte que nunca como hasta ahora, en los albores de la 4ª Revolución Industrial,  se han dado las condiciones para que se desencadene  la “tormenta perfecta”que puede generar la pérdida de 5 millones netos de empleos en los próximos años en Europa.

 

https://www.weforum.org/agenda/2016/01/what-role-will-education-play-in-the-fourth-industrial-revolution

Asimismo, incide el WEF en la necesidad urgente de mejorar la cultura digital de los ciudadanos, de fomentar las vocaciones científico-técnicas entre los jóvenes y de potenciar habilidades como la capacidad de resolución de problemas, la creatividad y el pensamiento crítico.

El mercado de la Industria 4.0 requiere, en definitiva, perfiles multidisciplinares, competentes en tecnología, ingeniería, informática, telecomunicaciones, matemáticas, diseño o marketing, con capacidad de aprendizaje continuo y de evolución hacia otras áreas de conocimiento.

La educación superior debe configurarse más a medida del estudiante, transformando un paradigma que consiste en impartir conocimientos “por  si acaso”, que a lo mejor no se necesitan nunca, en otro modelo just in time, más personalizado, multidisciplinar  y más conectado con el mundo del trabajo.

La educación clásica ha propiciado que nos encontremos en un nuevo entorno que cuestiona su validez por lo que  el Foro de Davos anima a reflexionar sobre la necesidad imperiosa de preparar adecuadamente a las futuras generaciones para acceder el mercado laboral.

Un nuevo escenario exige un nuevo modelo educativo. Resurge con fuerza la dicotomía ciencias-letras. Se comienza a valorar más la acreditación de ciertos conocimientos que algunos diplomas oficiales.  Se cuestiona la importancia de poseer títulos de  algunas especialidades con escasas o nulas salidas, con el coste que implica y la carga de frustración que supone para los estudiantes.

“Las Universidades no pueden ir a remolque de la sociedad. Con cientos de miles de vacantes de puestos de trabajo en la UE sin cubrir y mientras tanto  generando excedentes de profesiones sin salidas laborales. Las universidades necesitan salir de su zona de confort”, como asegura una voz tan autorizada como la de Andrés Pedreño.

Seguir haciendo las cosas como siempre no es una opción. Se necesitan liderazgos fuertes para superar la endémica aversión al riesgo y el inmovilismo que caracteriza al mundo académico,  apostando por la innovación para ofrecer nuevos servicios.

A este propósito,  Xavier Marcet, cuestiona la capacidad innovadora de las universidades, trasladándonos algunas reflexiones que estas instituciones deberían plantearse en aras de su propia supervivencia:

- En un mundo que dobla el acceso al conocimiento cada año ¿qué contenidos deben estudiarse?

- ¿Cómo se va a utilizar la inteligencia artificial en la universidad? 

- La realidad virtual tiene un alto potencial didáctico como acaba de demostrar el Pokemon Go. ¿Para cuándo soluciones de este tipo para aprender?

- “Todo el mundo debería aprender a programar porque enseña a pensar“, decía Steve Jobs. El incipiente movimiento del coding (la segunda “lengua” que deberían aprender todos los estudiantes), ¿cómo se contempla  en nuestro sistema educativo?

- Los titulados universitarios van a tener una vida profesional muy líquida. Van a vivir en el cambio, Pero, ¿no es una contradicción que sus profesores sean personas de una sola experiencia profesional? 

- El mundo es global, pero la universidad es local. Empiezan a surgir propuestas de universidad global, sin campus ni profesores estrella ni clases magistrales,  como el conocido modelo de Minerva: la llamada Universidad del futuro. Ante ello, ¿qué van a hacer las ANECA de turno?

 

 

Finalmente, otra iniciativa digna de consideración y de estudio por parte de las instituciones universitarias es el caso de la Singularity University, por la inmersión en el futuro que posibilita. Está patrocinada por la NASA y por Google, y ha abierto una sede en Sevilla.

Como escribimos en su momento, la Universidad de la Singularidad pretende ofrecer un enfoque multidisciplinar que supere la tendencia de las universidades clásicas de “empujar a la gente a través de embudos estrechos”,  limitadores de la creatividad, y por ende, de las posibilidades de encontrar empleo.

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El discurso del Rey

Un caso real (of course)

La película del mismo título, estrenada en 2010, se basa en la historia de Jorge VI,  padre de la actual reina Isabel de Inglaterra,  que superó una tartamudez que padecía desde niño a base de perseverancia y fruto de los  innovadores métodos pedagógicos de un logopeda australiano, Lionel Logue.

Eran tiempos convulsos, previos a la Segunda Guerra Mundial, que exigían un liderazgo decidido,  que uniera y movilizara a los ingleses con un lenguaje cercano y motivador. ¿Cómo podía alentar de esta forma a la nación un rey tartamudo?

Todo el mundo recomienda innovar, pero …

En la actualidad, pocas cuestiones suscitan tanta unanimidad en todos los discursos como la importancia de la innovación, en sentido amplio, como principal motor de prosperidad y de bienestar social en las sociedades modernas.

Proliferan las voces inspiradoras en forma de libros, conferencias, artículos o posts, de procedencia  institucional o privada, de índole científico-tecnológica, económica, social, técnica o divulgativa que abundan en los aspectos teóricos y metodológicos de la innovación, así como en las referencias a los casos de éxito más ilustradores.

Estas manifestaciones, todas sin excepción, son favorables a la cultura de la innovación. No tengo constancia de ningún testimonio en contra. Pero sí de autores que se pronuncian de forma más comprometida y transgresora que otros, con el ánimo de provocar cambios y de inducir actuaciones.

Uno de ellos es Virgilio Gallardo,  del que ya me hice eco en el post  rebeldes con causa. En otro artículo, bajo un titulo tan provocador, y tan sugerente a la vez, “Discursos y mentiras sobre innovación” , desgrana algunos motivos por los que las buenas intenciones se suelen quedar en palabras: falta de tiempo, de recursos y de implicación de los directivos.

Xavi Camps  dedica un post a una de estas razones, quizá, junto a la falta de compromiso de los directivos, la más socorrida: la falta de tiempo. 

reloj con leyenda

 

“Pocas fuerzas humanas son tan poderosas como una visión compartida” (Peter Senge)

Es importante generalizar la idea de que la innovación es un concepto transversal e inclusivo, que se basa en las personas, en su creatividad, en su conocimiento, en su motivación, en su capacidad de trabajar en equipo.

Afecta, por tanto, a la sociedad en su conjunto, al sector privado pero también al público,  y a los propios ciudadanos, superando los ámbitos puramente científicos y tecnológicos y los planteamientos estrictamente económicos.

El pleno desarrollo de un territorio requiere generar una visión compartida,  que los mensajes sobre la innovación lleguen a toda la sociedad y no queden confinados sólo a ciertos entornos especializados. Y que las palabras se traduzcan en hechos concretando actuaciones que prueben que la innovación es una apuesta estratégica real.

Visión compartida (http://innovationforsocialchange.org/claves-para-construir-una-vision-compartida-en-tu-proyecto-u-organizacion/)

 

Discurso de nuestro Rey

Para una institución de referencia en España, COTEC,  innovar es cambiar desde el conocimiento: “innovar es todo cambio (no sólo tecnológico) basado en todo conocimiento (no sólo científico) que genere valor (no sólo económico)”.

Las grandes causas siempre necesitan discursos movilizadores, como el que pronunció nuestro Rey, Felipe VI, el pasado 13/05/16  en el día de la Innovación, en la clausura del acto organizado por COTEC, del que extraemos algunas consideraciones:

S.M. Felipe VI, COTEC

 

  • La innovación debe ser un valor transversal de nuestra cultura que hay que abordar con una visión integral.
  • El reto de la innovación es un reto colectivo: son colectivos los éxitos de un país innovador.
  • Existe un paralelismo claro con el deporte. La creatividad es tan buena para la mente como el ejercicio físico para el cuerpo. Los éxitos individuales se potencian con la planificación a medio y largo plazo en su proyección a toda la sociedad.
  • El sistema educativo es fundamental. A innovar se aprende, y además, a cualquier edad.
  • Una Administración innovadora es un motor de cambio económico y social.
  • El papel de los medios de comunicación, y de los creadores de opinión es clave para difundir y resaltar los avances científicos, los conceptos y las mejores prácticas innovadoras.
  • Los trabajadores pueden y deben generar innovaciones en su puesto de trabajo.
  • Cualquier ciudadano puede aportar ideas que mejoren el bienestar social.
En resumen, todos juntos podemos construir una sociedad innovadora.

 

Otros artículos publicados

 

 

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El negocio de la inmortalidad

El turismo, la agroalimentación, la salud y los servicios para la tercera edad son algunos de los sectores con mayores perspectivas de negocio a corto y medio plazo, según un interesante informe publicado por Expansión en los que se destacan 10 ámbitos de actuación que están a la espera de la aparición de empresas que se conviertan en una especie de referentes universales, al modo de Google o Facebook.

Uno de los ámbitos que se recoge en el informe es el denominado con un nombre tan sonoro y sugerente como el negocio de la inmortalidad, que no tiene nada que ver, obviamente, con la venta de la propia alma ni de la de nadie, cual Fausto redivivo,  sino con un nicho de mercado propiciado por el aumento de la esperanza de vida con calidad. Rebajemos, pues, un grado nuestras pretensiones y quedémonos en un modesto negocio de la longevidad, que no está nada mal.

La Comisión Europea alerta de forma especial a los estados miembros sobre los efectos del envejecimiento de la población pero al mismo tiempo llama la atención sobre las oportunidades de crecimiento económico asociadas al desarrollo de soluciones innovadoras para el sector de la salud en general y dirigidas al cuidado de las personas mayores en particular.

En 2030, el 20% de los habitantes de los países desarrollados será mayor de 65 años. El aumento de la esperanza de vida y las enfermedades crónicas ha hecho de los senior un mercado interesante de servicios como pueden ser las apps de estimulación cerebral o las redes sociales para evitar el aislamiento de las personas mayores, entre las  que Vincles BCN, reciente ganadora del llamado desafío de los alcaldes es un buen ejemplo.

El conocimiento profundo de cómo funciona nuestro cuerpo y de nuestro ADN nos proveerá de armas para prevenir enfermedades y mejorar nuestra calidad de vida. Un simple análisis de sangre permitirá la detección precoz del cáncer (Universal Diagnostics)  y una gota de saliva desvelará qué enfermedades somos propensos a desarrollar (GenePlanet).

La sanidad evolucionará, a corto plazo, desde un modelo de medicina curativa,  generalista y masiva, como el actual, hasta otro basado en la prevención y en los tratamientos personalizados, que será más eficiente y sostenible.

Emerge con fuerza la figura del e-paciente como persona comprometida con su salud y la de su familia, configurador de lo que se llama   el “entorno personal de salud” , una especie de carpeta de salud familiar que puede contener información sanitaria relevante o almacenar, en la nube,  pruebas médicas digitalizadas, tratamientos o registro de síntomas que pueden contribuir de forma apreciable a mejorar la salud del   entorno familiar, junto a otras actuaciones, como la participación en redes sociales sobre dolencias específicas.

En España se descargan cada día unos 4 millones de aplicaciones móviles. Este mismo año, se prevé que 500 millones de personas en el mundo habrán descargado una app de salud. Un tercio de los usuarios de smartphones en España tendrán instalada al menos una aplicación móvil de salud.

La proliferación de dispositivos móviles y la cada vez más extendida aceptación popular de los wearables (tecnologías del vestir) que convierte en sensores móviles a todos los portadores de estos dispositivos, las técnicas de big data, los propios desarrollos de tecnologías sanitarias, la nanotecnología, la genómica y la fabricación de órganos, vía impresión 3D y 4D, y el incipiente desarrollo de la web semántica dibujan un entorno futuro, cercano,  de medicina preventiva, predictiva y personalizada en la que los propios pacientes podrían incluso participar en el diagnóstico en aras de su propia longevidad.

 

 

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¿Nos hacemos los suecos?

¿O hacemos como los suecos en Suecia?

Es bien sabido que ningún entorno es menos proclive a la innovación que las Administraciones Públicas, en las que se producen cambios y mejoras adaptativas paulatinas, es cierto, pero que siguen teniendo pendiente la gran asignatura de convertirse en organizaciones centradas en los ciudadanos, es decir que, en todo momento, sus actuaciones estén guiadas por la búsqueda de lo más conveniente para la sociedad civil, por encima de cualquier otro interés.

Las empresas, al estar sometidas a las exigencias de los mercados,  viven en un estado de tensión y revisión continua que las obliga a cambiar con rapidez,  en aras de su propia competitividad.

Sin embargo, la ausencia de presión característica del sector público, la falta de competencia típica de los monopolios, las servidumbres de la burocracia,   el tamaño, el coste, la garantía vitalicia de los puestos de trabajo, las rigideces de la función pública, la opacidad … son factores que generan ineficiencias endémicas que son muy difíciles de erradicar.

     El futuro de las Administraciones Públicas

 En un interesante artículo de Cantalapiedra y Herce, titulado “Las Administraciones Públicas que vienen”, publicado en 2011, en plena crisis económica, y antes de que se extendiera el todavía incipiente paradigma de Gobierno Abierto,  los autores se planteaban cómo se iba a conciliar la provisión de servicios públicos con la sostenibilidad financiera de los mismos.

Los momentos de crisis suelen propiciar e imponer la toma de decisiones drásticas, impopulares siempre,  que las instituciones públicas se ven obligadas a adoptar, recibiendo críticas, de forma simultánea y contradictoria, por incumplir los objetivos del déficit y por aplicar recortes con esa finalidad.

Así ha ocurrido en nuestro país. Se ha abordado lo urgente, pero se ha postergado lo importante. En general, no se han aplicado reformas estructurales, que,  sin temor a desafiar la arcaica lógica dominante, el statu quo, aborden la raíz de los  problemas, y que eviten, que poco a poco, éstos o similares se vuelvan a reproducir, una vez superada del todo la crisis actual.

La “madre” de todas las innovaciones públicas

Como decía en el post anterior, la mayor transformación del sector público, la “madre” de todas las innovaciones públicas conocidas, es la llevada a cabo en Suecia, donde, con motivo de la crisis de los 90, abordaron lo urgente e importante a la vez, generando el actual modelo sueco del Estado del Bienestar, por medio del cual Suecia pasó de ser considerada el paradigma del viejo concepto de Estado benefactor a serlo del moderno Estado posibilitador.

 Este es un blog de innovación, no de opinión política, pero no puedo dejar de destacar, y aplaudir,  que la altura de miras y el consenso alcanzado por Gobierno, oposición y  sindicatos suecos, ha sido pieza fundamental en la puesta en marcha de este ambicioso y valiente proyecto de innovación organizacional a gran escala,  y en su perfeccionamiento posterior, como recogió, hace 10 años ya, el Nobel Vargas Llosa en su artículo “Hacerse el sueco”, que ha inspirado el título de este post.

Tal y como se hizo en Suecia, y teniendo en cuenta nuestras características diferenciales, deberíamos ser capaces aquí también de abrir un debate sobre la transformación de las Administraciones Públicas en Administraciones Abiertas.

Un debate sereno, a la luz del nuevo paradigma de Gobierno Abierto, sin dogmatismos ni maniqueísmos,  con mente abierta y mirada larga, con la libertad, la sostenibilidad y el empoderamiento ciudadano como banderas, sin vencedores ni vencidos, entendiendo que vamos todos en el mismo barco.

No podemos seguir haciéndonos los suecos por lo que se refiere a la sostenibilidad del estado del Bienestar. Si pensamos que somos ricos, y para siempre, si seguimos endeudándonos, siendo cigarras en vez de hormigas, estaremos socavando las bases mismas de nuestro bienestar e hipotecando recursos de las siguientes generaciones.

Y las altas cargas impositivas típicas del Estado benefactor, no son, con toda seguridad, deseadas por la mayoría de los ciudadanos. A este respecto viene a cuento la frase de Churchill, que comparto plenamente: “Una nación que intente prosperar a base de impuestos es como un hombre con los pies en un cubo tratando de levantarse tirando del asa “

 

Gobernar significa llevar el timón, no necesariamente remar

 Lo curioso del caso es que todo comenzó por un cheque para el callista en un municipio cercano a Estocolmo, como describe, en uno de sus libros,  Reinventar el Estado del bienestar – La experiencia de Suecia”, Mauricio Rojas,   profesor chileno-sueco de Historia Económica en la Universidad de Lund, un autor de referencia en esta materia.

En este vídeo, que no deja indiferente a nadie, Mauricio, desliza las ideas fuerza del “capitalismo del bienestar”, o sea, Estado y mercado colaborando, que es la base del éxito del modelo sueco.

Para ser justos, algún atisbo de este capitalismo del bienestar ya se da, desde hace muchos años, en nuestro país, donde funcionarios del Estado y de Educación de las Comunidades Autónomas podemos elegir entre la sanidad pública y la sanidad privada. Dejo aquí un dato objetivo, sin entrar a valorarlo: apenas el 20% de los funcionarios que tienen esta posibilidad eligen la sanidad pública.

   ANEXO

 Entresaco a continuación, en palabras de Mauricio Rojas y de otros economistas, de forma resumida,  los aspectos que considero más relevantes del modelo sueco:

  1.  En Suecia se creó un  nuevo consenso político en torno a un modelo de bienestar donde se compatibiliza una fuerte responsabilidad pública con la libertad de elección y de empresa. Se trata del Estado posibilitador, donde la responsabilidad pública es un instrumento para ayudar al individuo a realizar su voluntad y no para imponerle decisiones colectivas, como era el caso del Estado benefactor del pasado.
  2. En la pragmática y realista Suecia nunca se ha visto una huelga contra la apertura del sector público a la iniciativa privada o la privatización de importantes entes y funciones antes estatales. En otras latitudes cuesta más desembarazarse de los dogmatismos ideológicos o de los sueños altisonantes y a veces las crisis conducen incluso a una mayor tozudez en vez de abrir las mentes.
  3. La velocidad del cambio y el consenso de base que lo ha hecho posible se explican en gran medida por la gravedad abismal de la crisis que Suecia vivió a comienzos de los 90. Fue una especie de «experiencia próxima a la muerte» que abrió los caminos de una reforma que de otra manera hubiese sido impensable. Se hizo apremiante el control de costes y someter a los servicios públicos a cierto nivel de competencia interna o externa que generase una presión positiva sobre los mismos.
  4. El eje fundamental de las reformas emprendidas en lo que respecta a los servicios del bienestar de responsabilidad pública ha consistido en la ruptura de los monopolios estatales sobre la provisión de los mismos
  5. Todo el proceso de reforma tuvo una premisa crucial: la inexistencia de una amplia capa de empleados públicos con privilegios especiales, en particular la inamovilidad en sus cargos. En Suecia, los empleados públicos se rigen por la misma legislación laboral que resto de trabajadores. Sólo los jueces y los oficiales de las fuerzas armadas tienen estatus de funcionario vitalicio.
  6. El dinero sigue a la elección del ciudadano, que tiene el poder de decidir la aplicación de sus innovadores “vales del bienestar” con entera libertad en colegios u hospitales de su preferencia, sean públicos o privados. En Suecia, estas reticencias sobre lo público y lo privado son irrelevantes, ya que no se incrementa el coste para el erario público y se asume que el lucro privado se produce por la eficiencia en la gestión.
  7. Contradiciendo una creencia muy generalizada, un mercado libre es mucho más regulado —por normas de derecho privado y público— que un sistema de planificación y monopolio estatal que, por naturaleza, detesta los controles y aborrece la transparencia de sus actividades.
  8. La reforma de la educación es el cambio más radical y de mayores consecuencias en la transformación del viejo Estado benefactor, estableciendo la libertad tanto de elegir como de crear escuelas (básicas y secundarias) no públicas financiadas por un vale de educación.
  9. Toda la ganancia viene de la capacidad de producir servicios más atractivos a costes inferiores que los producidos por el sector público que es el que, a través de sus costes, determina la cuantía de los vales y, en general, de los pagos por servicios del bienestar.
  10. Los ciudadanos tienen la libertad de inscribirse en el centro de salud de su  preferencia y a los empresarios de la salud la de crear centros médicos de todo tipo sin más restricción que cumplir los requisitos de autorización establecido.  El pago se establece por  «capitación», es decir, cada centro médico recibe un vale de salud de la persona que lo elije cuyo monto es fijo y equivale al costo promedio en salud primaria de los habitantes de la provincia respectiva. Los productores de salud no pueden seleccionar a quienes busquen sus servicios, lo que es una medida necesaria para evitar todo tipo de selección que discrimine a los pacientes de más alto riesgo.  
  11. El centro médico, a su vez, debe cubrir los gastos efectivos de la atención de sus pacientes, lo que genera fuertes incentivos para los proveedores de servicios de salud de invertir en medidas de tipo preventivo. Los ciudadanos pueden cambiar de centro de salud un mínimo de 4 veces al año. Esta es la mejor protección contra un servicio de mala calidad o que no satisfaga al usuario directo. El Estado elabora  «guías de salud» transparentes que dan a los pacientes amplia información sobre los rendimientos y características de los centros de salud entre los que pueden optar. Así, la libertad de elección puede ejercerse de manera informada.
  12. Los sistemas de pensiones se basan  en la relación entre población activa y pasiva y es el gran quebradero de cabeza de los países desarrollados: la insostenibilidad del viejo sistema ante el gran aumento previsible del número de personas jubiladas, así como la prolongación de las expectativas de vida de la población. Entre las grandes ventajas del modelo sueco, que es público-privado, está el fuerte incentivo que genera para postergar la fecha efectiva de retiro.
  13. Suecia nos muestra una metodología a seguir: no se trata de elaborar grandes planes, típicos del gran estado benefactor, diseñados desde arriba, sino, por el contrario, de diseñar un cambio impulsado desde abajo, desde los ciudadanos, simplemente de introducir mecanismos de libre competencia en la prestación de servicios públicos y de dar libertad de elección informada a los ciudadanos. Como en cualquier situación de mercados abiertos y competitivos, la demanda efectiva de los ciudadanos es la que marca el ritmo y la orientación de los cambios.
  14. En suma, la experiencia de Suecia nos indica que el Estado del bienestar del futuro deberá ser, sobre todo, un Estado posibilitador de la iniciativa ciudadana y no su sustituto, poniéndose al servicio de la sociedad y no a la inversa, rompiendo las inercias organizativas de la sociedad industrial, una sociedad que ya ni existe, ni se la espera más.

 

 

 

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Negocios buenos para la salud

La salud ubicua

 Nos referimos a la mHealth (salud móvil) como concepto que incorpora el uso de dispositivos móviles (incluida la ropa inteligente) en la práctica de los profesionales sanitarios  y en el cuidado de la propia salud por parte de los pacientes. La mHealth también empieza a ser conocida con el nombre de salud ubicua.

Aquí hay negocio

El desarrollo de aplicaciones móviles para la salud puede generar en 2015 hasta 4.000 M€, sólo en España,  donde ya hay más de 22 millones de usuarios potenciales,  por lo que cabe animar a los innovadores  a que dirijan su atención hacia este prometedor nicho de negocio.

La organización The APP Date (TAD),  es un referente internacional en el mundo de las apps multidispositivo (internet de las cosas) y multisector que cuenta con el apoyo de empresas como Microsoft, SAP, Movistar, BBVA o Sanitas entre otras.

El informe TAD , presentado este año 2014, describiendo  las  50 mejores aplicaciones móviles sobre salud en lengua española es de obligada lectura inspiradora para posibles desarrolladores.

De estas 50 apps, profundizando un poco más, podemos destacar, por su calidad,  las 10 mejores que versan sobre materias diversas y que pretenden ser de utilidad para ciudadanos, pacientes y profesionales sanitarios.

Tratan temas como el SIDA, el cáncer de mama, guía de especialistas según el seguro médico contratado  (recogiendo las opiniones de los pacientes),  vademécum electrónico,  diabetes (con posibilidad de monitorización remota por parte del médico),  autismo, dermatología, entrenamiento personal, embarazo o un traductor de términos médicos.

 

Y ahorros para las Administraciones Públicas

Según un estudio financiado por la UE,  se estiman ahorros para el Servicio Nacional de Salud derivados de la generalización del uso de las app y de su integración en el sistema sanitario cifrados en más de 10.000 M€ en los dos próximos años.

El impacto económico total de la mHealth en toda la UE, según este informe de la consultora PwC, se estima en casi 100.000 M€ de ahorros y de más de 93.000M€ de crecimiento del PIB hasta 2017, reduciéndose el coste sanitario per cápita hasta un 35% en el tratamiento de las enfermedades crónicas.

Areas terapéuticas de mayor interés

La diabetes es una de las  áreas de mayor potencial de negocio. Es una patología que tiene un coste anual de unos 3.000€ por paciente. Sin contar a muchas personas que son diabéticas sin saberlo, esta enfermedad afecta a más de  3 millones de personas en España, de las que 200.000 residen en la Región de Murcia.

El mejor control de los enfermos diabéticos que posibilita el uso de aplicaciones como Social Diabetes, premiada por la UNESCO, y una de las top ten del informe del TAD, podría suponer ahorros a las arcas públicas de unos 1.200€ por paciente/año, según estiman los desarrolladores.

Otras posibles áreas sanitarias de interés son las enfermedades cardiovasculares,  la obesidad, la hipertensión, la depresión   y el cáncer. Sin olvidarnos del entrenamiento de las neuronas,  la llamada gimnasia cerebral.

Pero hay que hacerlo bien

La  Junta de Andalucía ha creado un distintivo de “app saludable” que pretende asegurar a los potenciales usuarios la calidad de una aplicación móvil en base al cumplimiento de ciertas normas de diseño y pertinencia, seguridad de la información, prestación y servicios y privacidad de los datos. Para que una app consiga este distintivo, los desarrolladores deben cumplir un exigente listado de recomendaciones que se puede visualizar aquí.

(foto publicada en el canal diabetes http://www.canaldiabetes.com/social-diabetes-novedades/#!prettyPhoto)

 

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Sobre el autor Juan José Ríos
Si tuviera que definirme en pocas palabras diría que me considero catalizador, promotor de cambios. Dentro de un espíritu inquieto y de sana rebeldía, me gusta definir las actuaciones dentro de un marco que las dote de coherencia. Me importa mucho el entendimiento personal. Mi mundo, hasta los 26 años, se ceñía exclusivamente al ámbito educativo. Estudié Matemáticas y la salida inmediata era la enseñanza. Nunca pensé que podría dedicarme a algo diferente. Me tocó vivir la eclosión de los ordenadores personales de la década de los 80. Empezaron a dotarse los centros educativos de PC ́s. Fui uno de los profesores de Informática de este primera ola. En esta época, junto a un amigo, adquirí mi primer ordenador personal (carísimo) para uso empresarial. Empecé a conocer el mundo de la empresa. En la década de los 90, me cautivó el Informe Bangemann, como marco inspirador de la Sociedad de la Información. De la mano de Juan Bernal, Consejero de Economía y Hacienda, fui Director General de Informática de la Comunidad de Murcia. Fue una etapa apasionante y creativa donde abordamos proyectos como la Red Corporativa de Banda Ancha, la adaptación al euro y el año 2000, la implantación de SAP o la realización de uno de los primeros proyectos de ciudad digital de nuestro país (Ciezanet). Compaginé, durante muchos años, la docencia con el desempeño de puestos de responsabilidad en empresas regionales del sector TIC. En 2009, como profesor, puse en marcha un proyecto innovador cuyo objetivo fundamental era comprometer a los padres en la mejora del rendimiento educativo de sus hijos (proyecto COMPAH). Empecé a familiarizarme con el mundo 2.0 y a emplear estos recursos en mis clases. Como admirador de Morris Kline, soy un amante de las aplicaciones de las Matemáticas al mundo real como elemento motivador de su estudio por parte de los alumnos. Mi primer contacto con las metodologías de la innovación (Design Thinking) se produjo en 2010, de la mano de un consultor, Xavi Camps, que me hizo ver que la creatividad y la innovación son la base de la prosperidad de las organizaciones y que estos atributos se pueden entrenar y perfeccionar. Desde entonces, soy un apasionado de la innovación como concepto transversal. Creo profundamente en la innovación pública. Las instituciones no pueden seguir funcionando casi como en el siglo XIX. Deben transformarse, en el contexto del paradigma de Gobierno Abierto, para convertirse en organizaciones centradas en los ciudadanos, transparentes, sostenibles, eficientes, ligeras y facilitadoras de la actividad empresarial y de la creación de empleo de la mano de iniciativas como el Open Data. Como ciudadano me preocupa especialmente la sostenibilidad de la sanidad pública, y de las pensiones, ahora que voy viendo cada vez más de cerca la edad de la jubilación. No sé contar chistes pero me divierte el humor surrealista y los juegos de palabras, que a menudo sufren familiares y amigos. He trabajado como asesor de innovación en la CARM (2012-2016). Actualmente he vuelto a mis clases en el IES Alfonso X El Sabio y participo en un proyecto empresarial.

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JuanjoRios 31-01-2017 | 18:26 en:
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