La Verdad

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Un buen marcador tumoral para detección y seguimiento de tumores cerebrales
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José Antonio Lozano Teruel | 02-02-2017 | 15:45| 0

Un equipo científico español que ha estado trabajando sobre el tema en los últimos 20 años lo han descubierto, caracterizado y desarrollado un kit analítico con esa finalidad, que será comercializado en breve plazo.

Los científicos españoles están ligados al Grupo y a la Fundación de Investigación HM Hospitales. HM Hospitales es un grupo hospitalario privado con más de una decena de centros en España, que ocupa el segundo puesto nacional por actividad asistencial a nivel nacional, contando con un excelente departamento de I+D+i. La Fundación de Investigación HM Hospitales es una entidad sin ánimo de lucro, constituida en el año 2003 con el objetivo principal de impulsar y gestionar el desarrollo de una I+D+i biosanitaria, útil para el paciente y el profesional (traslacional) y que contribuya a la aplicación clínica de nuevas tecnologías y productos para el diagnóstico, la prevención y el tratamiento de las enfermedades, con el objetivo de practicar una Medicina Personalizada.

El Dr. Cristóbal Belda Iniesta, oncólogo murciano que cursó sus estudios en la Facultad de Medicina de Murcia, es el director de I+D+i y el director ejecutivo de la Fundación HM Hospitales, habiendo tenido un gran protagonismo en la investigación que comentamos.

En el mundo se diagnostican cada año en el mundo unos 170.000 tumores cerebrales, de los cuales casi 80.000 corresponden al blastoma, que tiene un pronóstico muy negativo. Se trata de tipos de cánceres con una elevada mortalidad y en los que menos avances ha habido en los últimos 20 años. En España, en el año 2015 se diagnosticaron más de 4.000 nuevos casos. Se trata de un tipo de cáncer causado por la malignización de células precursoras (células madre). En el caso concreto del glioblastoma su incidencia es la de unos 3 casos por 100.000 personas y el arsenal terapéutico no es muy positivo, con una mediana de supervivencia de aproximadamente 14 meses.

En general, como señalaba en una reciente entrevista el Dr. Belda, la detección de mutaciones genéticas en muestras sanguíneas está permitiendo identificar las características de algunos tipos de tumores, como complemento a otros sistemas como las biopsias, los TAC o las resonancias y permite obtener una información muy valiosa que no es tan invasiva como otras pruebas, por lo que también puede servir de seguimiento de la evolución de la enfermedad y la efectividad de sus tratamientos.

El gen IDH1, localizado en la porción cromosómica 2q33, codifica una enzima (isocitrato deshidrogenasa), que cataliza la carboxilación oxidativa de isocitrato a alfa-cetoglutarato,  lo que resulta en la reducción de NADP  a NADPH y en la porción cromosómica 15q26, otra enzima similar, la IDH2, juega el mismo papel, pero localizada en las mitocondrias. La mutación IDH1/2 hace disminuir la cantidad de NADPH necesario para la protección celular contra el estrés oxidativo y produce una disminución en alfa-cetoglutarato que degrada HIF-1-alfa (subunidad 1 alfa del factor inducible de hipoxia), promotor del crecimiento tumoral y la angiogénesis. En resumen, que la mutación o no funcionamiento adecuado del gen IDH favorece el crecimiento tumoral ya que reduce la cantidad de alfacetoglutarato y el alfacetoglutarato induce la apoptosis (suicidio celular de las células cancerosas) y la supresión tumoral.

Casi todos los tumores vierten al torrente sanguíneo parte de su material genético, de tal forma que teóricamente sería posible encontrar marcadores genéticos de los genes alterados causantes del tumor, pero hasta la fecha, por dificultades técnicas, ello era casi imposible en los tumores cerebrales.

Las mutaciones en IDH están presentes en ciertos gliomas y glioblastomas por lo que el conocimiento del estatus del IDH1 sería de gran valor diagnóstico y tiene, además, relevancia clínica y podría emplearse como marcador diagnóstico y como marcador de buen pronóstico de los pacientes con glioblastoma, más aún teniendo en cuenta el rápido impulso que están teniendo los nuevos sistemas de tratamientos inmunoterápicos personalizados en los pacientes de cánceres.

Los investigadores españoles han sido capaces de desarrollar un test sanguíneo con esas características, que identifica en sangre fragmentos de ADN del tumor cerebral, específicamente los del gen IDH-1, lo que permitirá realizar la detección precoz de tumores cerebrales y el seguimiento de su evolución mediante una sencilla punción lumbar, mientras que actualmente la muestra del tumor cerebral se obtiene a partir de una biopsia tradicional, un procedimiento que es muy complejo y agresivo para el paciente y que no siempre puede realizarse debido a la difícil accesibilidad del área afectada. Como señalan los investigadores “La importancia de este hallazgo tiene que ver con el tratamiento actual, pero también va a permitir diseñar terapias individualizadas y es un modelo para investigar y desarrollar nuevos marcadores en el cerebro” y según el Dr. Víctor González Rumayor, director de I+D en Atrys, “evaluar diferentes alteraciones moleculares durante el curso de la enfermedad será determinante para establecer una dinámica en la aparición de nuevas sensibilidades y resistencias, y para decidir la aplicación de los tratamientos más adecuados para los pacientes”.

Para conseguir una aplicación práctica clínica, HM Hospitales, la Fundación de Investigación HM Hospitales y la compañía de diagnósticos y tratamientos oncológicos Atrys Health han firmado un acuerdo para el desarrollo industrial en los próximos tres años de un kit de diagnóstico, que se denominará “Glibioliquid“. Este proyecto ha sido financiado por el Ministerio de Economía y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional con una ayuda de más de 600.000 euros y, por su parte, HM Hospitales ha invertido más de un millón de euros en el proceso de investigación y desarrollo de la patente.

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https://goo.gl/O9bsCg

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Nuevos genes relacionados con el trastorno bipolar
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José Antonio Lozano Teruel | 02-02-2017 | 15:41| 0

El trastorno bipolar es una enfermedad mental severa y las personas que la sufren pueden pasar cíclicamente de ser muy activos y felices a sentirse muy tristes y desesperanzados. A las sensaciones de euforia y actividad se les llama manías. A las de tristeza y desesperanza se les llama depresión.

Varios estudios genéticos han apuntado a la existencia de ciertos genes de riesgo o susceptibilidad. Una reciente investigación colaborativa por científicos de la Universidad de Salud de Fujita y RIKEN, en Japón sobre varios millares de personas, ha identificado un nuevo gen de riesgo (FADS1 y FADS2).

La función de este gen es conocida y está relacionada con el: metabolismo de los lípidos, lo que aclara estudios epidemiológicos previos de que la prevalencia de la hiperglucemia o el síndrome metabólico en pacientes con trastorno bipolar era mayor que la de la población general.

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La violencia en el ser humano tiene profundas raíces evolutivas
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José Antonio Lozano Teruel | 02-02-2017 | 15:36| 0

¿Son los humanos violentos por naturaleza, como decía Hobbes, o seres pacíficos a los que la civilización corrompe, como sugería Rousseau? Esta cuestión ha cautivado a pensadores y científicos desde tiempos inmemoriales y según el investigador José María Gómez Reyes investigador de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA-CSIC) y de la Universidad de Granada, a día de hoy aún no contamos con una respuesta definitiva, pero se están dando grandes pasos al respecto.

Así lo muestran en el artículo titulado” The phylogenetic roots of human lethal violence”, publicado en la revista Nature un equipo de científicos españoles, en el que participa la Universidad de Granada, ha demostrado que la violencia interpersonal letal es una característica específica de los primates, y la especie humana la ha heredado durante el curso de la evolución. Para llegar a esa conclusión han recopilado datos de más de 4 millones de muertes y cuantificado el nivel de violencia letal en 1024 especies de mamíferos, a partir de 137 familias taxonómicas y en alrededor de 600 poblaciones humanas, que van desde hace 50.000 años aproximadamente hasta el presente.

Existen linajes de mamíferos muy poco violentos con sus semejantes y otros donde la violencia es frecuente y los humanos pertenecemos evolutivamente a uno de estos últimos linajes., y han evaluado en un 2% la violencia letal como consecuencia de nuestro pasado evolutivo, que antecede a nuestro propio origen como especie.

Según los investigadores, aunque la violencia interpersonal es un rasgo primordial en el ser humano, el tipo de organización social que desarrollemos puede mitigarla y favorecer la resolución pacífica de nuestros conflictos, es decir. que la cultura puede influir a la herencia evolutiva de la violencia letal en los seres humanos.

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La nicotina crea una memoria crónica cerebral de la droga
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José Antonio Lozano Teruel | 02-02-2017 | 15:33| 0

Una tesis doctoral realizada por Julia Morud Lekholm en el instituto de Neurociencias y fisiología de la Universidad sueca de Gotemburgo ha investigado la deshabitualización de ratas adictas a la nicotina. Aunque las ratas y las personas son muy diferentes, en términos del circuito cerebral de recompensa del cerebro, somos muy parecidos y también en términos de conductas de riesgo.

De ahí el interés de la investigación.

Y el resultado inesperado es que mientras el primer periodo de abstinencia nicotínica (unos 3 meses) transcurrió tal como se esperaba, tras el mismo se observaron cambios drásticos en la conducta de los animales (por ejemplo, acudir a zonas iluminadas y mostrar una impulsividad exagerada) y sobre todo en el sistema de recompensa del cerebro, o sea que la nicotina, aun tras cesar de tomarla provoca una cascada de efectos que empeoran y empeoran con el tiempo.

Después de cuatro meses, el sistema GABA en la región estudiada del cerebro de las ratas se vio afectado tan fuertemente que había sido completamente invertida. En lugar de atenuar la señalización de las células nerviosas, lo que ocurría era un aumento.

Traduciendo a humanos, ello significaría un alto riesgo de recaida en el tabaquismo

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Medicamento para la diabetes útil para el Parkinson
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José Antonio Lozano Teruel | 29-12-2016 | 20:05| 0

Hasta ahora, en la enfermedad de Parkinson se suelen tratar los síntomas, no las causas. Éste fármaco, el MSDC-0160 combate las causas y se ha comprobado que conserva las funciones críticas del cerebro en modelos de laboratorio de dicha enfermedad. Los resultados se han publicado en la revista Science Translational Medicine por el equipo del Dr. Patrik Brundin, del Instituto Van Andel de Investigación en Estados Unidos. El nuevo medicamento parece regular la función mitocondrial en las células del cerebro y restaurar la capacidad de las células para convertir los nutrientes básicos en energía. Como consecuencia se normaliza la capacidad de las células de manejar las proteínas potencialmente dañinos, lo que conduce a una reducción de la inflamación y a una menor muerte de las células nerviosas. Es curioso que el medicamento fue unfármaco desarrollado originalmente para la diabetes tipo 2.  El Parkinson aflige a entre 7 y 10 millones de personas en todo el mundo, y se espera que esta cantidad se incremente drásticamente a medida que la vida media de las personas aumente. Actualmente no existe cura, y su tratamiento de primera línea ha permanecido sin apenas cambios desde la introducción de la levodopa en la década de 1960.

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Captación de CO2
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José Antonio Lozano Teruel | 29-12-2016 | 20:03| 0

La limitación de las emisiones de dióxido de carbono con la esperanza de evitar que el calentamiento global sobrepase los 2 grados Celsius para el 2100 no es suficiente para conseguirlo. Para ello sería conveniente poder remover físicamente el dióxido de carbono de la atmósfera. ¿Cómo hacerlo?

Las tecnologías de emisiones negativas son diversas y complejas, tal como recientemente se han discutido:

–      Mejorar la meteorización con la agricultura, aplicando los agricultores a sus tierras rocas de silicato finamente trituradas. Las raíces de los cultivos y los hongos en el suelo acelerarían la descomposición química y física de las rocas de silicato y, al mismo tiempo, el dióxido de carbono sería arrastrado desde el aire hacia el suelo debido a una reacción química que ocurre como parte del proceso de meteorización

–      Capturar el dióxido de carbono con energía térmica procedente del océano, de las grandes diferencias de temperatura del océano: el agua fría es bombeada desde la profundidad del océano hasta la superficie más caliente y la diferencia de temperatura se utiliza para generar electricidad.

–      Uso de bioenergía para la captura y almacenamiento del dióxido de carbono. El proceso implica el crecimiento de árboles y plantas que absorben el dióxido de carbono a medida que crecen, quemándolos para obtener energía en las centrales eléctricas pero capturando y almacenando el dióxido de carbono liberado durante la quema.

–      Otras muchas posibilidades, pero lo que dicen los expertos es que es necesario más dinero e investigación dedicados a estas opciones

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Aceite de pescado, embarazadas y asma infantil
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José Antonio Lozano Teruel | 29-12-2016 | 20:00| 0

Puede ser eficaz. Así lo indica los resultados de una investigación realizada por científicos de la Universidad de Copenhague, con los correspondientes ensayos-controles que controlaron a 700 mujeres embarazadas que durante los últimos tres meses de embarazo consumieron dosis elevadas (2,4 gramos diarios) de aceite de pescado, es decir de ácidos omega-3. El resultado obtenido fue que en los primeros cinco años de vida los niños mostraron un 7% menos (17% frente a 24%) de sibilancias persistentes (problemas pulmonares de, al menos, 3 días), así como una reducción significativa de bronquitis, neumonías y otras infecciones. Los resultados mejores correspondieron a las mujeres cuyos niveles de omega-3 en sangre eran más bajos en el inicio del estudio.

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El ácido palmítico que nos inunda
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José Antonio Lozano Teruel | 29-12-2016 | 19:57| 0

“Este trabajo es una excelente contribución al conocimiento actual sobre las células que originan las metástasis”, comentaba Joan Massagué, director del Memorial Sloan Kettering Cancer Institute en Nueva York sobre la gran investigación publicada hace poco por científicos catalanes que demostraba el papel esencial inductor del ácido palmítico sobre las metástasis cancerosas, a través de la proteína receptora CD36. Los resultados constituyen a la vez un acicate y un inconveniente para el progreso de esa investigación. Son claros y contundentes pero la mejor solución, en este caso, al problema sería una simple modificación de la dieta: reducir (lo que no significa eliminar totalmente) el consumo de ácido palmítico. El problema es que si se tratara de encontrar un nuevo y eficaz fármaco la financiación de la investigación sería más factible que implementar medidas de buen hábito nutricional o, incluso, normativas de contenidos.

Actualmente, el ácido palmítico es el ácido graso saturado (cadena lineal, sin dobles enlaces) con 16 átomos de carbono, con la particularidad de ser el más común (un 60% de todos los ácidos grasos saturados que ingerimos) en la dieta de los países industrializados, incluyendo incluso aquellos países en los que la dieta mediterránea debería ser la prevalente.

El ácido palmítico se aisló por primera vez alrededor del año 1800 a partir de aceite de palma, aunque luego se descubrió su existencia en muchos otros alimentos, como la mantequilla, el queso, la leche, chocolate, la carne y en otros aceites vegetales, incluyendo el de oliva.

Es el componente más característico (casi un 50%) del aceite de palma, derivado de la palma de aceite (nombre científico: Elaeisguineensis), que es el fruto del árbol de palma de aceite africano. Aunque es nativo de África occidental, se cultiva en los climas tropicales del resto de África, el norte y el sur de las Américas y Asia, principalmente en Indonesia y Malasia de donde proviene el 85% del total del aceite de palma. Es el producto del cultivo comercial en plantaciones más extenso del mundo y se producen más de cincuenta millones de toneladas de aceite de palma cada año, es decir más de 7 kilos por ser humano, proporcionando el 30% del aceite vegetal del mundo. Indonesia y Malasia son los principales exportadores con valores respectivos de 17,5 y 12,4 miles de millones de dólares anuales.

Esta inmensa cifra se debe no solo a su versatilidad de propiedades sino a que su cultivo es muy lucrativo y así, por ejemplo, la producción del aceite de palma es 30% más barata que la del aceite de soja. Comparado con otros cultivos oleaginosos, su rendimiento en términos de aceite por hectárea, alrededor de 3.7 toneladas, supera a las oleaginosas tradicionales como la soja, la colza, el girasol y la oliva. La producción, el consumo y el comercio del aceite de palma se han disparado en los últimos 40 años.  Así, entre 1997 y 2001, la producción creció un 31%, el consumo en un 34% y la exportación en un 43%.  El aceite de palma es el aceite que más se comercializa en el mundo, superando a las exportaciones de su más cercano perseguidor, el de soja. La demanda creciente de aceite de palma por parte de las grandes corporaciones de la alimentación, la cosmética y agrocombustibles favorece la destrucción a gran escala de las selvas tropicales como las de Indonesia. Se ha calculado que la degradación y quema de los bosques de Indonesia causan al año la emisión de 1800 millones de toneladas de gases de efecto invernadero.

Si debemos reducir nuestra ingesta de ácido palmítico debemos conocer donde se encuentra en mayor proporción y ello ocurre tanto en los alimentos que podemos denominar “naturales” como, sobre todo en los “procesados”. En las carnes es especialmente abundante en los cortes grasos de las rojas, por lo que la recomendación inmediata consiste en eliminar cualquier piel y grasa visible de la carne y seleccionar los cortes magros.  En los lácteos se encuentra en la leche de vaca y sus derivados, sobre todo los más ricos en grasas como la mantequilla. La recomendación pertinente es controlar la ingesta total de lácteos y elegir leches total o parcialmente descremadas. La mayoría de los aceites vegetales también contienen cierta proporción de ácido palmítico. La recomendación genérica, según la School of Public Health, es la de que nuestra ingesta total diaria de grasas se limite a menos del 7% de la ingesta calórica total.

¿Por qué se usa ampliamente en los alimentos procesados? Por su temperatura de fusión (63ºC) es útil para obtener texturas cremosas y sustituir a las denostadas grasas trans. Además, es antioxidante y muy resistente al enranciamiento. De ahí su presencia como tal o como palmitato sódico en productos alimenticios tales como las margarinas, sopas, salsas, bollería, helados, chocolates, precocinados, cereales, krispies, cremas para untar, galletas, gominolas y en la pastelería; así como en productos cosméticos como champús, maquillaje, pasta de dientes, jabones, detergentes y agentes de limpieza. La recomendación es inevitable: tender a consumir productos sin procesar y vegetales, frutas, legumbres, etc.

Hacer una lista de marcas o productos que contienen ácido palmítico sería inacabable. Una gran mayoría de ellas lo poseen. El consumidor debe informarse y escoger, pero la realidad es que no es fácil hacerlo. Así. la presencia del ácido palmítico puede estar camuflada con nombres como aceite de palma, aceite de palmiste, grasa vegetal (palma o palmiste), sodium palmitate, estearina de palma (palm stearin), palmoleina u oleina de palma (palmolein), manteca de palma, Elaeis guineensis (nombre científico), o lo que es peor, con el genérico grasas vegetales.

La presión de los consumidores es muy importante para las grandes industrias multinacionales. Unos ejemplos: La organización Greenpeace demostró en 2010 que Nestlé, para productos como su Kit Kat, se proveía de aceite de palma del grupo empresarial Sinar Mas, a su vez vinculada con la destrucción de las selvas y turberas de Indonesia. Al poco tiempo Nestlé rompió esa relación y lo mismo ocurrió con esa empresa Unilever (en sus cosméticos Dove) y Kraft (en varios de sus contratos).

Lo importante sería que se cumplieran escrupulosamente las normas europeas y en las etiquetas figurase de modo claro y legible el contenido de todos y cada uno de los ingredientes presentes, pero hay que reconocer que para buena parte de la población, desentrañar la información del etiquetado supone un auténtico galimatías, aparte que las normativas legales actuales son insuficientes.

Hace 5 años que se publicó el Reglamento (UE) 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor, y el pasado 16 de diciembre debió entrar en vigor la obligatoriedad del etiquetado nutricional. Pero las empresas no tienen obligación, por ejemplo, de que en la etiqueta figure el porcentaje de grasas saturadas ni el de sus componentes individuales, como es el caso del ácido palmítico, aunque si están obligadas a realizar un análisis completo individualizado de todos los componentes. ¿Serán estos análisis fácilmente asequibles a los consumidores? Solo así podemos saber realmente que es lo que consumimos.

Más en:

http://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:32011R1169&from=ES

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Ácido palmítico: ¡culpable!
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José Antonio Lozano Teruel | 23-12-2016 | 19:03| 0

Hace unos días se hacía pública una investigación que aclaraba molecularmente alguna de las razones por la que este componente de las grasas saturadas se consideraba podía ser nocivo para la salud: nada más y nada menos que por promover la metástasis muchas clases de cánceres, aparte de su anteriormente conocido efecto hipercolesterolémico.

De los ácidos grasos saturados presentes en una dieta normal, el ácido palmítico es el más abundante (aproximadamente un 60% de ellos). Químicamente es el ácido hexadecanoico, un ácido graso saturado (sin dobles enlaces), lineal, de 16 átomos de carbono, sólido blanco a temperatura ambiente.

En esta primera entrega vamos a examinar algunos detalles de la investigación antes citada y en otra posterior resumiremos aspectos de la gran producción y elevado consumo de este ácido, así como cuáles son los principales productos comerciales alimenticios en los que se encuentra.

La relación entre consumo de ácido palmítico (y de grasas saturadas) y niveles de colesterol es un tema científico muy discutido. Por ejemplo, en la bibliografía de los últimos cinco años se pueden encontrar publicados más de 15.000 artículos al respecto. Los datos más contradictorios se refieren al nexo grasas saturadas-colesterol, pero respecto al ácido palmítico las cosas parecen estar más claras, tal como recogía una reciente revisión del tema publicada en la revista The Journal of Nutrition (https://goo.gl/LKRJTz). La conclusión  clara era que en humanos el aceite de palma (cuyo principal componente es el ácido palmítico) aumenta el LDL colesterol, el “colesterol malo” más que los aceites vegetales bajos en grasas saturadas. Por el contrario, disminuye el HDL colesterol, “colesterol bueno”, más que las propias grasas trans.

En cuanto a la relación entre el ácido palmítico y las metástasis cancerosas ha sido muy esclarecedora la reciente publicación de una investigación en la revista Nature con el título original de “Targeting metastasis-initiating cells through the fatty acid receptor CD36” (https://goo.gl/ObkZ4e).

Han colaborado en ella trece investigadores, la mayoría españoles, de seis centros catalanes de investigación: IRB, CRG, IMIM, Hospital Vall D´Hebron, ICREA y Universidad Pompeu Fabra, siendo primera firmante Gloria Pascual, y el investigador principal Salvador Azznar Benitah, director de la Unidad de Oncología del grupo de investigación Células progenitoras y cáncer del IRB de Barcelona.

La metástasis es la gran aliada de los cánceres, aun teniendo en cuenta que un tumor cancerígeno contiene millones de célula, y que tan solo entre un 1% y un 5% de ellas ostentan capacidad metastásica. Por ello es importante saber la razón de ese potencial metastásico. No olvidemos que el 90% de los casos de muerte por cáncer se produce por las metástasis.

Los investigadores catalanes son especialistas en un tipo de células madre que están presentes en los tumores y cuyo papel es potenciar su crecimiento. Estudiando el comportamiento de estas células en muestras de carcinoma oral humano encontraron una subpoblación que apenas se dividía y que presentaba características muy similares a las de las células de la metástasis.

Por otra parte, el grupo ya conocía que en el proceso de metástasis era protagonista una proteína conocida como CD36, que es un receptor que absorbe y transporta los ácidos grasos en la membrana celular de las células metastásicas. A mayor expresión de CD36, suele existir peor pronóstico como también habían ratificado científicos de la Universidad Estatal de Michigan al analizar unos 9.000 tumores primarios y metastásicos de diferentes tipos de cáncer como pulmón, ovario y vejiga incluidos en la base de datos del Atlas del Genoma del Cáncer.  Los científicos decidieron estudiar a fondo la proteína CD36, que, en palabras de Aznar: “Es la puerta de entrada de los ácidos grasos que provienen del medio exterior, de la dieta o de algún otro tejido”,

El grupo investigador detectó la presencia de CD36 en las células metastásicas de un buen número de tumores: melanoma, cáncer de mama luminal, carcinoma de ovario, de vejiga y de pulmón, etc. Y fue muy significativo que cuando añadieron CD36 a células tumorales que no producían metástasis, éstas empezaron a hacerlo. Lo mismo ocurría a la inversa: cuando bloqueaban el receptor CD36 y se cerraba la puerta celular que permite la internalización de ácidos grasos, se detuvo la metástasis y a pesar de que el tumor primario seguía creciendo, la incidencia de metástasis se reducía hasta casi su desaparición. Y es que “la grasa es esencial para la metástasis”. En estas investigaciones usaron principalmente muestras de cánceres, como el oral humano, implantado en la cavidad oral de ratones para poder identificar las células metastásicas del tumor y analizar su comportamiento.

Otro aspecto importante ha sido descubrir el papel importante de la participación de las grasas en los procesos de metástasis, al comprobar la relación entre ambos conceptos.  Así, desarrollaron metástasis el 30% de los ratones con cáncer oral que siguieron una dieta convencional pero esta tasa aumentó hasta el 80% cuando se les administró una dieta un 15% más rica en grasas (“dieta de cafetería”). Más aún, dentro de las grasas, uno de sus componentes, el ácido palmítico, parece tener un papel destacado. Añadieron ácido palmítico a cultivos de células tumorales y en solo 48 horas esas células fueran capaces de aumentar su frecuencia metastásica posterior desde un 50% a un 100%, es decir que todos los roedores desarrollaban metástasis por el uso del ácido palmítico, lo que también depende del receptor CD36. El ácido palmítico demostró ser, con diferencia, ser el mayor inductor de metástasis.

Por todo ello, parece en principio que el bloqueo o inhibición de CD36 podría ser la base de una nueva terapia anti metastásica. Patentados los hallazgos, con la empresa inglesa MRC Technology se proponen desarrollar dos nuevos anticuerpos que se podrían empezar a probar en humanos dentro de unos cinco años, en ensayos clínicos para pacientes con carcinoma oral.

Por otra parte, el ácido palmítico es el ácido graso saturado más común de la dieta de los países industrializados, incluso en aquellas regiones donde debería reinar la dieta mediterránea. Se encuentra en muchos productos de supermercado y comida preparada, sobre todo en forma de aceite de palma porque el producto no se oxida (resiste muy bien a las altas temperaturas) y es más económico que el aceite de oliva o girasol. Las cremas de cacao, leche y avellanas contienen grandes cantidades de ácido palmítico. A todo ello nos referiremos próximamente.

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Melanina en dispositivos electrónicos
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José Antonio Lozano Teruel | 23-12-2016 | 19:00| 0

Las melaninas son pigmentos, biopolímeros, elaborados por unas células denominadas melanocitos y que colorean nuestra piel, siendo la principal característica diferenciadora entre las diversas razas. Asimismo, es nuestro principal protector ante la radiación UV solar. El pigmento, que puede ser muy heterogéneo, presenta unas peculiares características físico químicas que podrían hacerle interesante para diversas aplicaciones. Ahora unos científicos brasileños han conseguido sintetizarla químicamente de un modo reproducible con el propósito de combinar componentes electrónicos y biológicos para desarrollar dispositivos miniaturizados capaces de alterar y controlar señales eléctricas en el cuerpo humano mediante su implante, lo que ha atraído el interés de empresas tales como Google y la farmacéutica GlaxoSmithKline (GSK).

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