Y el ganador es…
Hace unos días hemos podido comprobar cómo debatir sobre el estado de la nación sirve para muy poco, o nada, según se mire. Los ciudadanos, una vez más pasan de este protocolario montaje que anualmente, en vísperas de la vorágine veraniega, se nos viene sobre el calendario y, como si se tratase de cumplir plazos […]