La Verdad

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Una visita inesperada
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Javier Ballesta | 31-03-2017 | 16:17

El exministro de Educación José Ignacio Wert ha sido noticia por varios motivos.

El primero, porque hace unos días se presentaba su retrato en la sede del Ministerio de Educación, para unirse al resto de políticos que han ejercido esta responsabilidad y por esa dedicación, entiendo que los premian simbolizando su careto y pose en un óleo de autoría original, para verse colgado en la pared de los pasillos o salones que serán su lugar de reposo.

El hecho es noticiable, totalmente pintoresco y contestado y criticado por muchos, entre los que me encuentro.

Me cuesta creer que este señor vuelva a su casa, para recibir honores cuando se marchó de aquí con un paso adelante y otro atrás, por la puerta de servicio sin hacer ruido, señalado y contestado por su pésima gestión al frente de la Educación de este país.

Basta recordar que Wert ha sido el peor ministro, según el CIS, en la valoración otorgada rozando una mala calificación y nunca llegó a recuperar.

Además, jamás entenderé cómo se le premió enviándolo a París, como embajador ante la OCDE, junto a su pareja a seguir con un nivel de vida apropiado para aquellos que lucharon y recogieron una recompensa meritoria.

No creo que se merezca este personaje ser pintado o retratado por un artista y lucirse en unos pasillos.

Una práctica añeja y tradicional que se ha impuesto sin ton ni son, que pocos discuten y que paga el erario público.

El cuadro, en cuestión, ha costado 20.000 euros, donde se le ve repantigado sobre sillón rojo, con pierna cruzada y mirada instigadora, toda una autoridad….

La foto de la inauguración, a la que sólo accedieron reporteros gráficos, ha sido motivo de comentarios cachondos y críticas en las redes sociales donde se habló del gasto excesivo del cuadro, además de buscarle parecidos al retrato.

 

El segundo, porque Wert ha sido noticia por comparecer ante la comisión de Educación y Deportes del Congreso de los Diputados, reclamado por el grupo de Podemos,  dentro de los trabajos para elaborar el denominado Pacto de Estado Social y Político para la Educación.

Lo curioso es que Wert ha basado sus resultados como ministro durante la vigencia de la LOE (Ley Orgánica de la Educación) promulgada por el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero.
Todos los portavoces de la oposición han coincidido en rechazar “su” LOMCE y la directa en la frente se la lanzó el portavoz del grupo socialista, Manuel Cruz, al referirse que no era consciente del daño que ha hecho a la educación de este país, al mismo tiempo que le espetaba aquello de: “No vuelva a poner sus manos sobre la educación”.

En ningún momento Wert hizo autocrítica alguna y pasó de puntillas, capeando el temporal y saliéndose por la tangente, bajando la guardia y más ahora que se ve colgado en la galería de los ilustres. ¡Menudo cuadro!

 

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