Ynestrillas apoya a Rosa Díez porque es “lo más parecido al auténtico falangismo”

Ynestrillas

La veda la abrió el propio Ynestrillas con un comentario publicado en su blog “La batalla de las ideas” en el que textualmente afirmaba: “Creo que, tal y como está el patio, la mejor opción sería la de fomentar la abstención en todos los ámbitos. Como actitud de castigo. Y, en su defecto, yo optaría por UPyD o por la Falange Auténtica (FA). Ambas son los más parecido al auténtico falangismo”.

 

El mismo ideario

El pasado 7 de noviembre, Ynestrillas volvía a pronunciarse sobre la cuestión haciéndose eco en su página web de un artículo en el que se justificaba su acercamiento al partido que dirige Rosa Díez. La principal razón que se esgrime es “la trascripción de buena parte de la ideología falangista hacia el ideario del partido de Rosa Díez puede observarse con facilidad”.

 

Los puntos en común

“El patriotismo, el nacionalismo español, la exaltación de los símbolos (la bandera) y rechazo de otros nacionalismos, la ‘Unidad’, la ambigüedad ante la definición política en la izquierda o derecha, la inmigración, la prioridad del discurso contra ETA e incluso el laicismo y la libertad, son aspectos comunes entre UPyD y Falange Auténtica, donde aman la libertad y afirman que se puede ser cristiano y apoyar un estado laico”, se dice literalmente en el artículo publicado en la página web de Ricardo Sáenz de Ynestrillas.

 

Díez, querida por los falangistas

Además, desde el blog de Ynestrillas se recuerda que ya en junio de 2006, cuando Díez todavía no había creado UPyD, La Falange Auténtica difundió una nota de prensa en la que le ofrecían “la posibilidad de participar” en sus listas electorales y le animaban a unirse a los falangistas “para seguir defendiendo con absoluta autonomía las libertades ciudadanas sin las ataduras que puede haber encontrado en su carrera política bajo otras siglas”.

 

UPyD acepta el voto de Ynestrillas

Pero lo más llamativo del asunto es que desde UPyD, lejos de distanciarse de Ricardo Sáenz de Ynestrillas, parecen encantados con el apoyo que reciben por parte de los falangistas. Tanto es así que cuando a principios de noviembre recriminaron a través de Twitter al número dos de Rosa Díez, Carlos Martínez Gorriarán, su sintonía con Ynestrillas, Gorriarán respondió “¿Y sabías que todos los votos valen igual, o lo valdrían si no fuera por una ley injusta?”.

 

También a Txeroki

Ante esa respuesta, una internauta interpretó que UPyD daba la bienvenida al voto de Ynestrillas. “Vuestro voto también, incluso si no estáis muy lejos de él, espero que no sea así -replica el dirigente de UPyD-. Aceptamos incluso el voto de Txeroki (ex jefe militar de ETA)!”, agregó Gorriarán para sorpresa de los cientos de internautas que seguían la conversación, informa Europa Press.

FUENTE: El Plural.com

Rosa, ¡ven y cuéntalo!

Una parte de la derecha social española anda siempre con el paso cambiado. Tan cambiado que es capaz de convertir en ‘virtudes teologales’ la ejecutoria política de una mujer como Rosa Díez. Desde algunas plataformas sociales y mediáticas se pretende inducir al electorado hasta ahora del PP hacia la formación política que lidera la ex consejera vasca. Las virtudes políticas de Rosa Díez, sin embargo, son de signo humanístico bien distinto al que supuestamente se preconiza y defiende desde esos sectores ideológicamente tan erráticos. De entrada, que Rosa Díez se declare atea, pro-abortista, feminista recauchutada, defensora de Educación para la Ciudadanía, entusiasta del laicismo militante y apologista de los derechos de gays y lesbianas, entre otras perlas, debería ser una razón suficiente de peso para que la emisora de los prelados abominase políticamente de ella. No imagino a los voceros de la izquierda social elogiando las virtudes políticas de María San Gil. ¿Por qué entonces se defiende la opción de Rosa Díez como la más deseable frente a la indeseable deriva del partido de Rajoy? Pues porque una parte de la derecha social española está más perdida que la pulcritud en labios de Belén Esteban. Y así les va.

Como argumento mayor, utilizan los apologistas de Rosa Díez su compromiso con la defensa de España frente a los nacionalismos excluyentes. Acabóse. Veamos dónde nos lleva esa pretendida defensa de España. De momento a hacer un poco de historia.

Antes de fundar su propio partido, Rosa Díez ocupó importantes cargos vinculados al Partido Socialista de Euskadi. La irrupción de su fama nos llegó desde la Consejería de Turismo, de la que fue titular, gracias a la coalición entre su partido y el PNV. En aquellos años de oropeles y de pisar moquetas, la situación en el País Vasco no era algo que ni remotamente quitara el sueño a la bachiller de Sodupe (Vizcaya). Decía entonces Rosa Díez que “la realidad del País Vasco era la de sus gentes, una versión distinta a las historias que se contaban, siempre centradas en el terrorismo”.

Durante el tiempo que fue consejera de Turismo, entre 1991 y 1998, la banda terrorista ETA asesinó a 138 personas. De ellas, 57 en el País Vasco.

La describe muy bien Calleja al exhibir sus contradicciones. ‘Esta multitud de sangre no hizo cambiar de idea a Rosa Díez, que seguía animando a la gente a venir a la comunidad autónoma vasca y luego contarlo. Rosa Díez pensaba entonces que la gente exageraba, que se contaban historias de Euskadi que no eran ciertas, que se distorsionaba lo que en realidad pasaba en el País Vasco, que la verdadera vida vasca aparecía opacada siempre por el terrorismo, cuando paseando por sus calles y conociendo a sus gentes, decía ella con entusiasmo, se podía comprobar que no era para tanto: 57 muertos en el País Vasco durante su estancia en el Gobierno de coalición con el PNV. No, querida Rosa, no era para tanto.

Ven y cuéntalo“, decía el mensaje que una agencia de publicidad, formada por ex radicales vascos, hizo para la entonces consejera de Turismo, que no toleraba por aquel entonces, como ahora tampoco, la menor discrepancia con lo que ella propugnaba.

Así, Rosa Díez empitonó a un humilde Mingote, el humorista de ABC, que se atrevió a hacer una broma y decir que mejor no contar lo que pasaba en el País Vasco’. Rosa Díez se querelló contra el veterano humorista, mientras el mundo abertzale la entronizaba como una de las más acervas defensoras de la amnesia como doctrina al servicio de la causa vasca. Hasta el mismísimo Goebbels nos habría escandalizado de habérsele ocurrido un lema turístico tan desvergonzado en medio de aquella Alemania dominada por el terror nazi.

Rosa Díez gobernó dos legislaturas con los nacionalistas. Cuenta también Calleja que cuando los socialistas abandonaron el Gobierno vasco por voluntad propia, al comprobar que el PNV iniciaba la deriva hacia la coalición nacionalista radical, Rosa Díez se fue del Gobierno a regañadientes. Añade que según cuentan sus compañeros de partido de entonces, fue a la que más le costó aceptar la decisión y dejar su sillón de consejera.

Rosa Díez se dedicó luego a orillar el liderazgo de Nicolás Redondo Terreros y a encabezar en 1999 la lista del PSOE al Parlamento Europeo. Su nada ejemplar trayectoria política nos dibuja el perfil de una política logrera y ambiciosa que puede ser capaz de calentar su discurso bajo el sol que más le convenga. Hoy todo son reproches a la política antiterrorista, al soberanismo del PNV, al matonismo de la izquierda abertzale, al adoctrinamiento de los escolares vascos, a la tibieza de algunos socialistas vascos, sin que los casos reseñados, tan graves y canallescos hoy como entonces, le ocuparan demasiado tiempo en su etapa al frente de la Consejería de Turismo. ¡Ven a nuestra Arcadia feliz y cuéntalo!, nos decía la farsante en las mismas fechas del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, querellándose luego con quien no quiso contar la otra cara de Euskadi, la que ahora le quita el sueño.

Pero además de sus contradicciones y de su gigantesco oportunismo, lo peor de Rosa Díez sigue siendo su raquitismo intelectual. Su penuria argumental es bastante conocida, así como la falta absoluta de ideas de todo aquello que no tenga que ver con el monotema vasco, visto claro está desde la perspectiva actual y no desde aquella visión (“Ven y cuéntalo”) de consejera de Turismo ‘ciega y muda’ en medio de aquel Gobierno autonómico presidido por el mismo PNV de ahora. Las conversiones brutales, como esos espejos cóncavos de feria, distorsionan mucho la realidad. Es lógico por tanto que Pío Moa halle en Rosa Díez y no en Rafael López-Dieguez su mejor fuente política de inspiración.

Fuentes: Blog de Luis Fernández del Campo

Rosa Díez y el mercado persa del agua.

Desaladora

El dramático giro programático del Partido Popular en relación a la política hídrica, todavía levanta ampollas en las comunidades autónomas donde el agua es un problema grave, debido a su escasez. Han sido muchos años de campaña y apoyo a los trasvases desde las cuencas excedentarias a las deficitarias, con un rédito electoral para los Populares que les ha permitido gobernar con cómodas mayorías absolutas en la Comunidad de Murcia y Valencia.

Concretamente, el trasvase del Ebro fue banderín de enganche para muchos ciudadanos que depositaron su esperanza y su voto en una formación que se quedó sola defendiendo el derogado Plan Hidrológico Nacional. Las exigencias nacionalistas de entonces, obligaron al primer gobierno de Zapatero a despeñar por el barranco de la revocación el proyecto que suponía un verdadero espaldarazo para el desarrollo de ambos territorios autónomos. Este rocambolesco cambio, que evidencia quienes tienen la sartén por el mango en el partido de Rajoy, les ha venido que ni pintado a avezados pescadores de voluntades en el rio revuelto del agua.

La “traición” de los populares, como ya se conoce en Murcia este delicado y sensible asunto, está facilitando que los desmoralizados votantes busquen entre la amalgama partidista, alguna formación que de verdad defienda sus intereses, dentro de un programa claro, conciso y sin subterfugios. En las últimas semanas, los medios de comunicación regionales se han hecho eco de la cuestión de estado en política hídrica defendida por Rosa Díez. Con un discurso pretendidamente coherente en toda España, UPyD apuesta, en teoría, por la competencia única e intransferible del estado en la gestión de los recursos hídricos. Este planteamiento, de indudable tirón, esconde en realidad una triste evidencia: la falta de definición y concreción en las soluciones técnicas, que a fin de cuentas es el meollo de la cuestión.

Esta inconcreción se traduce en divagación cuando los responsables de UPyD son interpelados al respecto. La sacrosanta cuestión de estado, un nuevo Plan Hidrológico consensuado o simplemente, hoy no toca, como en la cuestión del aborto, son al final las socorridas respuestas que permiten a un partido unipersonal, salvar los muebles sin levantar ampollas. O eso creen.

La última jugarreta política; la constatación de que el Agua para Todos solo escondía una estrategia electoral, sin solución de continuidad, ha provocado que los votantes de Murcia y Valencia miren con escepticismo y mucha precaución otras propuestas que no terminan de dejar claras las alternativas, metiendo en el zorral de la vaguedad sus propuestas, en un claro intento por obtener, exclusivamente, beneficios electorales.

Es en esa vaguedad, en ese no mojarse con la cuestión del agua y no apostar claramente por una solución desde la competencia estatal, lo que delata a Rosa Díez. No en vano, el número uno al senado de UPyD por la provincia de Toledo, afirmó en su momento que “se pueden ceder los excedentes, pero también a nosotros –los castellano manchegos-  porque no podemos ser los tontos que damos siempre y no recibimos nunca” en una clara apropiación patrimonial del Tajo, derrumbándose de esta manera el sobado discurso rosarista de que el agua es de todos los españoles y no de los territorios por donde circula. Discurso recurrente por otra parte, con una gran carga demagógica, pero que deja además sin respuesta las grandes cuestiones:

Desde la competencia del estado, ¿Cuál es la solución técnica que propone UPyD? ¿Trasvases o desalación? Si se inclina por los trasvases, ¿qué cuencas hidrológicas conectaría? ¿Qué entiende por nivel ecológico y cuál debería ser su caudal o capacidad?

Muchas preguntas cuyas respuestas son siempre circunloquios, lo que nos hace sospechar que una nueva tomadura de pelo está en ciernes, terminando con la capacidad de encaje de la sociedad murciana. Vender en el mercado persa del agua, es una actividad lucrativa de gran rentabilidad electoral. Lamentablemente, los productos ofertados, están adulterados de origen.

PRDE, la Regeneración Democrática

El diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (RAE), da el significado al verbo transitivo Regenerar, como la acción de “dar nuevo ser a algo que degeneró, restablecerlo o mejorarlo”. Por tanto, la llamada Regeneración Democrática, es el nacimiento, restablecimiento o mejora de la doctrina política favorable a la intervención y predominio del pueblo en el gobierno de un estado que previamente degeneró.

¿Está degenerada la democracia en España? ¿Ha tenido tiempo suficiente, desde su nacimiento, para necesitar urgentemente una regeneración? De ser así, ¿Quiénes serían los adecuados para llevarla a cabo?

Si hacemos un poco de memoria histórica, tan de moda hoy en día, llegaremos a la conclusión de que en España, como en otros muchos países de nuestro entorno, la democracia nunca ha estado implantada. La clase política que encabezó el proceso de transición, toda ella surgió de las ruinas de un estado autocrático, habiendo bebido sus esencias detentando el poder, o en la oposición al dictador, ya fuera esta perseguida o más o menos consentida. Por esta causa, el sistema surgido de aquel apasionante cambio tutelado, nació con serias lagunas y profundas carencias democráticas, siendo la principal de ellas, la ausencia de protagonismo del pueblo español en el nuevo régimen y el secuestro de la soberanía popular por una casta política que diseñó un sistema de participación ciudadana, que se limitaba y se limita a dar el visto bueno a las decisiones y elecciones que realizan los partidos políticos, los nuevos amos.

Estos partidos, de tradiciones y funcionamiento claramente anclados al siglo XIX, tomaron el modelo tradicional surgido en la revolución rusa, para actuar en la nueva vida pública. Modelo que perdura, con todas las carencias democráticas que lleva implícito, manteniendo imperturbable el divorcio que existía entre la sociedad civil y la política durante el franquismo. El maquillaje de las elecciones cada cuatro años, no es suficiente para disimular las profundas imperfecciones de un sistema que deja al pueblo la función de sancionar a representantes no elegidos por el voto popular, sino por las direcciones de los partidos. Esta fórmula, incompatible con las ansias de democracia real del pueblo, en algunos casos se disimula con supuestas elecciones primarias, cuyos candidatos previamente, deben contar con el visto bueno del poder interno, so pena de persecución, sanción y hasta expulsión. Estas rígidas organizaciones, proponen la necesaria Regeneración Democrática durante las campañas electorales, en un vano intento por presentar la imagen de renovación interna que la sociedad demanda pero que se topa de bruces con una realidad desoladora: estamos en manos de pequeños dictadores, que se alternan en el poder, con la necesaria connivencia y colaboración de otros, más pequeños aún, que se conforman con obtener las migajas de un gran banquete donde el pueblo español está convidado solo para mirar el deleite de los comensales, como premio a grumetes disciplinados en el comedor de oficiales de una vieja galera de guerra.

Llegamos entonces a la conclusión de que en España perdura, desde el proceso de cambio político, una oligocracia partidista que parte, reparte y se lleva la mejor parte del pastel estatal, dejando al pueblo el mero papel de un espectador inhabilitado para ejercer su derecho a decidir, dentro de un sistema disfrazado de democracia formal, que nunca ha estado implantada.

Por tanto es entendible que la conquista de la democracia debe pasar por barrer de la vida pública los partidos políticos y a los políticos que construyeron, mantienen y viven desde siempre de esta mentira bien urdida. El profesor Rubiales Moreno presenta a estos partidos como organizaciones que “poseen estructuras verticales y autoritarias, basadas en el principio de que las cúpulas siempre tienen razón y conciben la unidad y la disciplina como un estado de servicio permanente y de sumisión al criterio dominante. Al premiar más la lealtad y la sumisión al líder que la libertad y la crítica, se asemejan peligrosamente a las estructuras totalitarias que constituían el eje de los partidos fascistas y bolcheviques”

Ante este desértico horizonte en lo que a democracia real se refiere, las pocas herramientas que el régimen deja en manos de los ciudadanos, deben utilizarse con el suficiente discernimiento y la capacidad crítica necesaria para sacudirnos el yugo de los partidos políticos tradicionales y de sus nefastas políticas sectarias. Es la sociedad civil, con su movilización, la que debe abanderar el cambio que evite la total laminación de las ansias democráticas del pueblo. Hasta que esa circunstancia se produzca, las gentes libres debemos utilizar los contados resquicios que la partitocracia deja a la iniciativa popular, promocionando mediante nuestro voto, alternativas que lleven como principal objetivo en sus programas la imprescindible Regeneración Democrática que nuestro país necesita. Estas formaciones, todavía incipientes y pequeñas, se sustentan en los principios que se contraponen a quienes “apartan de sus élites dirigentes a los mejores ciudadanos, a aquellos más preparados y mejor formados, gente que, lógicamente, tienen dificultad para soportar normas y principios como la obediencia ciega al jefe, la ausencia de crítica y debate limpio en el funcionamiento interno, la lealtad al partido antes que al ciudadano, el alejamiento de la realidad social, la autocomplacencia, la acumulación de poder y privilegios y, sobre todo, esa desviación sustancial del sistema de partidos que consiste en que todos están más dispuestos a servir al jefe que a la sociedad o a la misma ley”

En Murcia contamos con esa herramienta que ha nacido bajo los auspicios de personas políticamente independientes, no sujetas a dictados superiores, con el suficiente sentido común y discernimiento;  sin ambiciones personales, profesionales y trabajadores con una vida construida y asentada, cuya única preocupación es dejar a las siguientes generaciones, a nuestros hijos y nietos, un país democrático, donde el pueblo disfrute la soberanía política.

El Partido para la Regeneración de la Democracia en España, PRDE, es la fuerza emergente que se aleja de las formaciones con grandes aparatos organizativos, donde el funcionariado interno, inmenso e insondable, convierte la organización en un poder fáctico incuestionable. El PRDE es la única formación que traslada a su funcionamiento interno, los principios democráticos que desea para la sociedad, en una clara apuesta por vivir la democracia desde dentro para no corromper el mensaje regenerador que la sustenta.

En las próximas generales, votar al PRDE, no es un voto inútil. Es el voto necesario para una Murcia mejor y una España mejor, que reivindica el derecho a decidir por sí misma, sin intermediarios que perviertan sus anhelos.

 

 

AGUA PARA TODOS…¿Y qué más?

El asunto del agua, o mejor dicho, de la falta de agua, está removiendo el lodazal político y haciendo caer muchas pancartas colgadas a lo largo y ancho de la región de Murcia. Las previsiones apuntan a una victoria cómoda del PP. Esa victoria, que debería llevar acarreada la recuperación del Plan Hidrológico Nacional y en concreto el trasvase del Ebro, parece que se dejará en el viaje de la conquista del poder, el principal argumento que ha servido a los populares para mantenerse al frente de la región, al grito unánime de AGUA PARA TODOS. Pues bien, ese grito, ahora, cuando las encuestas apuntan a una gran victoria de Rajoy y sus huestes, se ha convertido en silencio sepulcral llegándose a manifestar, con toda la cara dura de la que es capaz un político, que el Partido Popular jamás ha llevado en su programa dicha recuperación y el acueducto soñado. Con un par.

Este es el ejemplo más evidente del uso electoral que los partidos hacen de las necesidades ciudadanas. Estamos acostumbrados a verlos cambiar de opinión cuando llegan al poder y abandonan la oposición, pero en el caso del agua, es ultrajante, porque los populares, no solo hicieron de aquel grito su principal arma arrojadiza contra el gobierno central, al que culpaban de todos los males de la región, sino que animaban a los sufridos regantes a subirse a los autobuses que a su disposición ponían para ya en los madriles, poner a caldo a los responsables de las desdichas agrarias de aquí, que negaban el pan y la sal del Ebro, debido a las presiones nacionalistas. ¿Será que quieren garantizarse, por si acaso, esos apoyos?

Ahora, cuando se ven al frente de la nación, se encuentran con la papeleta de defender lo que tanto vendieron o plegarse a los dictados del cimborrio Popular y seguir saliendo en la foto. Un cimborrio que ya ha manifestado su rechazo a las necesidades murcianas. Es ahora cuando veremos a los Populares de Valcárcel y compañía mojarse. Lo que no sabemos muy bien es por quién.

Los socialistas de la PSOE no han perdido el tiempo para denunciar una campaña que perdura muchos años, con un gran calado demagógico  y un mensaje hipócrita donde los haya. Rehenes de su propia sumisión, intentan –y lo consiguen- presentar al PP como a ellos mismos, sin percatarse que entre todos están haciendo un flaco favor a la región y a un sistema enfermo y corrompido por la oligarquía política.

Después de tantos años, a los murcianos solo nos queda llorar a moco tendido por la traición anunciada. A los que denunciábamos el uso interesado que el PP hacía del problema del agua y de los regantes, de los cuales se olvidarían llegado el momento, poco menos que se nos crucificaba con escarnio público.

Hemos aprendido una lección necesaria: el sistema actual de partidos nacionales, antepone los intereses particulares a los colectivos, y quienes no se pliegan a ese dictado o se inclinan por defender los derechos de los ciudadanos frente a las imposiciones de las direcciones, son barridos de la escena.

Pocas son las formaciones que aún se atreven a defender, sin ambages, sin pervertir el lenguaje, sin medias tintas, sin esconderse detrás de grandilocuentes palabras solidarias que no clarifican nada, el Plan Hidrológico Nacional y en concreto el trasvase del Ebro. Al conocido rechazo socialista, ahora, por simple interés electoral se ha unido el Popular y la ambigüedad calculada de Rosa Díez, metiendo en el subjetivo cesto de la cuestión de estado, todo aquello que pueda soliviantar los ánimos e intereses encontrados de distintas comunidades. Aunque de vez en cuando UPyD de Castilla-La Mancha,  enmienda la plana a la todopoderosa e implacable portavoz nacional y se atreven a manifestar su oposición a trasvasar desde el Tajo al Segura, con lo cual se demuestra que la tan cacareada “cuestión de estado” no es más que un ardid electoral y una forma como otra cualquiera de escurrir el bulto.

Hoy por hoy, solo un partido incipiente de carácter regional y con vocación estatal, lleva en su programa electoral, con claridad y sin subterfugios, la defensa del trasvase del Ebro. El Partido para la Regeneración de la Democracia en España, PRDE, que se presenta a las próximas elecciones generales, después de conseguir los más de mil avales ciudadanos necesarios, apuesta por recuperar el olvidado Plan Hidrológico y retomar el acueducto del Ebro, como única y rentable solución al progresivo deterioro de la actividad agrícola en la Región de Murcia.

Así están las cosas en la política hídrica. Somos los ciudadanos lo que debemos discernir entre quienes utilizan las carencias regionales con el único fin de obtener los privilegios y las dadivas de un cargo, y aquellos que están por poner las bases que permitan a los ciudadanos de Murcia prosperar y desarrollarse.

Devolviendo el protagonismo político al ciudadano

Un ‘olvido’ de Rosa Díez y Llamazares torpedea a los partidos más pequeños.

La maniobra pasó entonces inadvertida. Pero Rosa Díez y Gaspar Llamazares, que siempre han denunciado y combatido un sistema electoral que perjudica notablemente a formaciones como Unión, Progreso y Democracia (UPyD) e Izquierda Unida (IU), dejaron colar una enmienda en la reforma de la Ley Electoral, aprobada el pasado mes de enero en el Congreso, para torpedear a los nuevos partidos y a los que no tienen representación parlamentaria, forzándoles a recoger avales como condición para poder concurrir a las urnas.

Más información:

http://www.elconfidencial.com/espana/2011/10/14/un-olvido-de-llamazares-y-rosa-diez-torpedea-a-los-partidos-mas-pequenos-85849/

1º Congreso de la Sociedad Civil

¡Otra vez en campaña! ¡Qué suplicio!

Creíamos que la tortura nos daría un lapso de tiempo suficiente para lamernos las heridas, que estas cicatrizarían y que podríamos  afrontar el nuevo acto de daño físico y psicológico con la recuperación que el paso del tiempo permite, y ha sido que no. Pero que no, no.

El peor presidente de la “democracia española” se ha dado por vencido y finalmente, despreciado por el pueblo y por su propio partido, ha tirado la toalla y nos mete nuevamente en el suplicio de una campaña electoral, sin tiempo prácticamente de respiro, cuando las sandeces de unos y otros todavía resuenan en nuestras campanas auditivas. Debería exigirse un mínimo de dos años entre comicios, independientemente  cuales fueran estos. Merecemos un descanso.

Esta España en permanente jolgorio derrochador electoral y bombardeada a demagogia por doquier, no hay quien la soporte. A veces se echa de menos un descanso duradero. Sino de cuarenta años, por lo menos de un decenio. Otra vez van a pedir que los españoles nos pronunciemos. Me pregunto para qué. ¿Alguien nos escucha? Decía un destacado pensador, pasado a mejor vida y del cual no recuerdo su nombre, que de poco le servía la libertad de expresión, si nadie le escuchaba. Y parece que tenía su razón. ¿Quién nos escucha? La casta seguro que no.

Tenemos por delante varios meses de peloteo político al ciudadano. De promesas imposibles de cumplir y de discursos donde se dirá lo que queremos oír. Después, otra vez, la nada para el pueblo y la dictadura partitocratica en todo su esplendor. Con las viejas opciones más asentadas y las que pretenden obtener las migajas del pastel, dando codazos a diestro y siniestro, bajo el abrigo de la novedad. De la revolución generacional. Del 15-M. Del “no les votes” ¡Qué perfidia!

Así, para evitar que estos aspirantes al mangoneo nacional, los de siempre están calados de sobra, puedan engañar al sufrido ciudadano mediante el sobado y recurrido discurso de la regeneración democrática que ni ellos mismos se creen y mucho menos practican (algo imposible porque estos nuevos partidos están capitaneados por profesionales de la cosa pública que llevan en ella desde tiempos inmemoriales y han crecido al abrigo de la más pura tradición partitocratica) tenemos que dejar el temporal retiro, la vagancia ciber y retomar el teclado. Pues nada, a ello nos pondremos aunque se este un poco oxidado y se tengan pocas o nulas ganas.

Todo sea por la patria.

Lista de los alcaldes que han empezado por subirse el sueldo

De momento no aparece ninguno de la Región de Murcia, pero estaremos atentos por si alguno decide hacer oidos sordos a las exigencias de la calle en estos momentos económicos tan críticos, en un país al borde de la intervención, cuando no de la bancarrota.

ENLACE:

http://es.scribd.com/doc/58636303/Lista-de-Los-Alcaldes-Que-Han-Empezado-Por-Subirse-El-Sueldo

Vídeo del pleno de Catarroja (Valencia) en donde se aprueba una subida de sueldo a la alcaldesa Soledad Ramón, del PP, de un 58% hasta un monto total de 55.000 €. La edil popular, al percatarse de que un asistente está grabando el pleno público, ordena que se deje de grabar argumentando que la prohibición la ve “conveniente”. En este pleno aprueba a su vez, una partida de 200.000 € para “liberados” y asesores.

La olla ferroviaria



Ollas Ferroviarias Artesanales

HISTORIA DE LAS POPULARES OLLAS FERROVIARIAS
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La Olla Ferroviaria se conoce como un artilugio rudimentario de metal daba de comer a los ferroviarios de La Robla, que se convertían en cocineros de lujo a pie de andén, en la estación de 1ª categoría de Mataporquera.
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Fue en el tren de La Robla (Ferrocarril Bilbao-La Robla), inaugurado en 1894, donde se guisó la primera olla ferroviaria por parte de los sufridos maquinistas, fogoneros y guardafrenos de la época. En un trayecto tan largo como el Bilbao-León, el mayor de Europa de vía estrecha, con locomotoras de vapor, recorriendo una zona de España austera y en una época en la que la restauración brillaba por su ausencia, no quedaba mas remedio que buscarse la vida para comer caliente, bien y de forma económica.

Los trayectos se hacían tan interminables que casi se olvidaba el destino del viaje.Los esforzados empleados del Ferrocarril Bilbao -La Robla soportaban jornadas de trabajo entre 10 y 16 horas, muchas veces con un frío extremo, y la necesidad de una comida caliente y nutritiva se hacia de rogar. Los trabajadores se encontraban con un problema a la hora de encajar las horas de la comida en sus quehaceres diarios. La solución fue realizar la comida sobre la marcha, aprovechando los recursos de las máquinas y su imaginación. Asi nació la olla ferroviaria.

Inicialmente, probaron a conectar un tubo desde el serpentín de la locomotora hasta una vasija, donde conseguían preparar unos excelentes cocidos al vapor. Más adelante se avanzó en la sofisticación del invento: el carbón sustituyó al vapor y la cocción lenta en la cola del tren se impuso sin discusión. Se instaló así una forma de trabajar que eliminó el problema que suponía la hora de comer y, casi de rebote, creó todo un arte culinario que ha dado mucha fama a los ferroviarios. En el siguiente enlace puedes ver el funcionamiento de la olla ferroviaria.


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A la hora de estudiar este fenómeno hay que pararse a pensar en la envergadura de su idea, ya que con el guiso de la olla se daba de comer a toda la brigada del tren y acabó convirtiéndose en un momento esperado por los trabajadores por la exquisitez de la comida y por ser un instante de hermanamiento y reunión que todos agradecían, dada la cantidad de horas que trabajaban. Por otra parte, este invento tenía una doble función, ya que durante los duros meses de invierno el calor de la olla servía también como calefacción.

Aunque originaria de Mataporquera y su municipo de Valdeolea (ferrocarril de La Robla), la olla ferroviaria se ha extendido por todo el territorio de Campoo-Los Valles y por otras regiones, como Asturias, Vizcaya, norte de Burgos y de Palencia…

La olla ferroviaria o putxera, como la denominan en Balmaseda, responde hoy a una finalidad muy distinta, pero sigue despertando admiración y está presente en muchas fiestas y eventos de caracter culinario.

Probablemente, aquellas primeras ollas ferroviarias eran bastante más rústicas que las actuales, pero hoy en día casi todas constan de un recipiente metálico donde se hace la combustion junto con un puchero de porcelana o barro encajado en el recipiente donde se deposita la comida, todo ello provisto de varias patas para la sujeccion y un asa con empuñadura para su transporte

La vistosidad de los recipientes ha propiciado para muchas ollas ferroviarias el destino de objeto decorativo.

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A continuacion, reproducimos la receta clásica de las Ollas Ferroviarias, según la recogió la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Mataporquera, en un folleto que muestra la historia y bondades del invento:Patatas con carne a la Olla Ferroviaria.

(Receta para 8 personas, en olla de 4 litros)
Ingredientes:
Agua, aceite de oliva, perejil, laurel, una cebolla mediana, 4 dientes de ajo, sal, 1,5 kg de carne, 2,5 kg de patatas, un tomate y un pimiento verde.
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Preparación:
Se echa la cebolla y el ajo picado en el aceite caliente y se espera hasta que se dore. Se echa la carne, cortada en trozos moderados, y la sal.
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Una vez que la carne está medio hecha, se añaden las patatas, el perejil, una hoja de laurel, el tomate y el pimiento picado.
Por último, el agua hasta tapar los ingredientes superficialmente, y se deja cocer unas dos horas y media.

FUENTE:

http://www.ollaferroviaria.com/historia/

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