La Verdad

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Silencio preciosista
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Iván Rosique González | 30-01-2017 | 23:14

El venerable pero maltrecho género de las aventuras gráficas más o menos clásicas da pocas alegrías, pero cuando las da son sumamente agradables. Tal fue el caso de The Whispered World hace ya más de 7 años, un título que lanzó a Daedalic al estrellato (estrellato nivel estudio indie, no estrellato nivel Justin Bieber, se entiende) gracias a su muy trabajada estética de dibujos animados y un gran respeto por el camino trazado por clásicos como Monkey Island.

Ahora llega su secuela y lo hace ante un panorama muy diferente: el mercado de los indies ha florecido y la “fórmula Telltale” ha reinventado el género. Silence nace muy marcado por estos dos factores, hasta tal punto que más que secuela deberíamos hablar de un sucesor espiritual (de ahí que Daedalic haya decidido eliminar la coletilla The Whispered World 2 del título). Y es que, aunque hay ciertas referencias y en su arranque “revienta” el giro final de la primera entrega, Silence puede y debe ser juzgado como un juego independiente, con un estilo propio.

Escapismo mágico

Tras las bufonadas de la saga Deponia, Daedalic recupera la seriedad con una historia dramática más preocupada por emocionar al jugador que por hacerle reír, aunque tampoco faltan las pinceladas de humor. Un dramático prólogo sienta el tono desde el primer minuto. Encerrados en un refugio antiaéreo durante un bombardeo, el joven Noah intenta entretener a su atemorizada hermana pequeña mientras un infierno se desata en el exterior.

La situación se vuelve aún más complicada cuando un impacto le hace perder el conocimiento al muchacho. Al abrir los ojos descubre que Renie ha desaparecido y que de algún modo los dos huérfanos se han transportado a Silencio, un mundo fantástico entre la vida y la muerte.

No solo la historia recuerda un poco a la película Dentro del Laberinto, también su manera de situar a personajes realistas en un cuento de hadas donde la belleza y lo siniestro suelen ir de la mano. Y como en la producción de Jim Henson, la estrella de Silence es también una espléndida dirección artística que combina de forma magistral personajes en 3D y elementos pintados a mano. Este intento de conservar las técnicas artesanales le da al juego un sabor añejo pero no anticuado que le sienta realmente bien.

Casi tan delicioso como el apartado visual es el sonoro, con una banda sonora muy melancólica donde el piano tiene un papel protagonista y unas muy correctas interpretaciones en inglés. No hay doblaje al castellano pero sí subtítulos, aunque hay que resaltar que hay que activarlos manualmente en opciones, un error bastante tonto que provocará que más de uno empiece su partida sin ellos.

Una aventura para todos

Los puristas de las aventuras gráficas pueden llevarse las manos a la cabeza. Daedalic se ha marcado el objetivo de hacer de Silence un juego extremadamente accesible y eso tiene algunas implicaciones. La más evidente es la ausencia de inventario. A diferencia de las aventuras clásicas donde había que ir recopilando todo tipo de objetos con la esperanza de que sean de utilidad en algún momento, en esta ocasión todas las pantallas contienen todos los objetos necesarios a mano para poder progresar. Esta decisión de diseño ya facilita bastante las cosas, pero además los puzzles son bastante sencillos.

En el improbable caso de quedar atascado más de cinco minutos se puede recurrir a un sistema de pistas que se encarga de rebajar aún más el escalón de dificultad.

No es ni pretende ser un gran reto intelectual sino una aventura liviana al alcance de cualquier perfil de jugador. Esto se refleja también en el control. En PC nos encontramos con el clásico esquema “point and click“, tan fácil como mover el cursor con el ratón y pulsar en los iconos contextuales para realizar acciones.

Las versiones para consolas resultan especialmente interesantes por adaptar a la perfección el juego al control con mando (algo también configurable en PC de forma opcional). En este caso el movimiento del personaje se realiza de forma directa, moviendo el stick izquierdo, mientras que el derecho se usa para “mirar” a los puntos calientes del mapa. Sorprende que funcione tan bien.

No solo puede jugarse de varias maneras, también hay opciones para todos los gustos a la hora de comprarlo. El juego está ya disponible en formato digital para PC, PS4 y Xbox One. Además, el 6 de febrero saldrá en formato físico para PC y PS4, en edición estándar o para coleccionistas, que suma un CD con la banda sonora, dos postales, un póster, una colección de pegatinas, marcapáginas y un libro de arte de 192 páginas.

Veredicto

Aunque no es Silence la aventura gráfica más larga ni la más complicada que ha salido en los últimos años, sí puede presumir de ser una de las más bonitas. Resulta muy fácil encariñarse con la última obra de Daedalic, una pequeña gran aventura gráfica que derrocha corazón y carisma.

Como unas vacaciones de verano, Silence termina antes de que te quieras dar cuenta y te deja con ganas de más. Pero, como unas vacaciones de verano, su recuerdo se te queda dentro incluso después de acabar los títulos de crédito.

Sobre el autor Iván Rosique González
Una mirada legañosa a la actualidad del ocio interactivo.

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