Hola lectores (si aún queda alguno). Os dejo este post que escribí el año pasado a propósito del Mundial. Un poco tarde pero creo que merece la pena. Saludos. Y os seguiré contando…
Quién nos lo iba a decir a nosotros hace cosa así de un mes y pico cuando perdimos contra Suiza (y dejó de gustarme el chocolate Lindt). Pues tras ese partido, mis colegas ingleses así como la prensa del país de las apuestas y las “baked beans”, no podían disimular una sonrisa en su cara al saludarme diciendo que ningún país había ganado el mundial tras perder el primer partido. No soportaban ver a España como favorita. Además, siempre nos han tildado de “underachievers” (que prometen mucho pero que fracasan siempre). Y tenían razón porque siempre había pasado eso. De hecho, muchos de mis alumnos y algunos profesores me decían que la Eurocopa no importaba (ellos no la han ganado nunca, qué van a decir), que hasta que España no ganase un mundial estaríamos por debajo de ellos. Ni que decir tiene que ellos se veían favoritos, faltaría más. Lo inglés, para los ingleses, es lo mejor del mundo (ya os comenté que aquí hay una especie de campaña a favor de todo lo británico como de mejor calidad que lo del resto del mundo). El orgullo inglés es mucho orgullo.
El resto ya lo sabéis: Inglaterra humillada por Alemania (a pesar de que eran mucho mejores que los alemanes porque tenía más experiencia, según decían), yo riéndome muuuuucho, y España campeona del Mundo (a pesar de que Alemania nos iba a barrer porque como se habían cargado a Inglaterra y a Argentina que eran mejores que nosotros…). El lunes, eso sí, con la deportividad que los caracteriza, todos nos dieron la enhorabuena y hasta algunos alumnos me han aplaudido. No les ha quedado otra que rendirse a la evidencia. Aunque el orgullo sigue ahí defendiendo a “su” árbitro inglés.
Y hablando de orgullo, cuando antes veía a chavalines por aquí con las camisetas de Brasil, Argentina, Inglaterra… después de la semifinal con Alemania cambió la historia y ahora muchos de ellos van con la Roja: aquí idolatran a Xavi, Iniesta, Cesc… (mal gusto no tienen). Creo que hasta van a hacer la secuela de una famosa película y la van a titular “Quiero ser como Iniesta”. Y banderas españolas en muchas ventanas. Vamos, que me siento orgulloso de ser español, coño.
A propósito de las banderas, mi compañero de piso, que es un guasón (?) va y me suelta “¿Te has dado cuenta de que hay una bandera de España en la ventana de una casa al final de la calle? Debe de ser de los sirvientes de la casa o de la niñera”. Si era un chiste, no tiene gracia, y si realmente lo pensaba…

