No a la tala de palmeras

No me parece apropiado eliminar palmeras porque estén contaminadas con picudo rojo. Una palmera es una belleza de lento crecimiento y, aunque sólo fuera por esto, habría que evitar destruirlas. Tenemos que darles todas las oportunidades para que sigan viviendo.

Cuando una palmera se encuentra contaminada de picudos, si es tratada adecuadamente éstos no salen de ella, no les da tiempo, quedan muertos dentro. Hay que repetir los tratamientos durante el tiempo necesario para cumplir un ciclo completo de desarrollo del picudo. Es muy importante conocer el tiempo de efectividad del producto que usemos.

Las palmeras que se descubran en un estado muy avanzado de destrucción, en vez de talarlas, hay que someterlas a un tratamiento intenso y prolongado en el tiempo. Con ello eliminaríamos los picudos que tienen dentro y si posteriormente hay que recurrir a la tala que esta sea, exclusivamente, por su
mal aspecto o presentar peligro de derrumbe que puedan producir accidentes.

De este modo se puede ignorar el costoso y difícil plan de gestión de residuos, aprobada y de obligado cumplimiento. Dentro de la palmera no quedaría, con vida, ningún resto de picudo en ninguna fase de  desarrollo.

Creo que en invierno, cuando el picudo se encuentra dentro del tronco de la palmera, es la mejor época para debilitarlo. Tenemos que inyectar a todas las palmeras y el mismo invierno, el mejor producto que se conozca y las veces que se consideren necesarias para mantener a la palmera protegida durante el
desarrollo de todas las fases, en este caso lentas, del picudo.

La relación de mis palmeras con el picudo rojo y la experiencia obtenida como moderador de esta relación, se encuentran publicadas, en redes sociales

Me gustaría que su lectura sirviera para tranquilizarnos, la cayena es la protagonista.

Actualmente se encuentra en construcción, muy avanzada, una página web, sin ánimo de lucro, www.picudorojo.co  dedicada, íntegra y exclusivamente, a la publicación de experiencias y resultados de todos los emprendimientos realizados en nuestra Comunidad y Ayuntamientos,  la Comunidad Autónoma Valenciana, Comunidad Autónoma de Andalucía y Comunidad Autónoma de Canarias.

Creo que es bueno que se airee lo que estamos haciendo, que se hable, se conozca y se opine. Ayer creé un grupo abierto de opinión en facebook .Se trata de tener un sitio común para que las personas con ideas y preocupadas por este tema puedan compartirlas. Todos quedan invitados.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

Picudos, ya podéis venir!

 

Hola, 19 de mayo. Hoy he inyectado  600 c/c de agua osmotizada con una cucharita de pimienta de cayena a cada una de mis palmeras.

Quiero desdecirme. Lo que decía en mi anterior post referente a la poda de mis palmeras, en estos días, no se va a cumplir. Aunque cuando comenzó el día lo tenía muy claro, lo deseaba, deseaba desafiar al
picudo y con las herramientas necesarias  a pie de la palmera, comencé a dar vueltas al tema y me tranquilicé, cambié de opinión y en su lugar podé 4, las más pequeñas, de las siete palmeras  wachingtonia  robusta  que poseo. Presentaban un aspecto deplorable, palmas secas, viejas  y caídas o colgando, etc.

A lo que iba.

A partir de ahora, con las palmeras protegidas, pueden venir picudos.  No es preocupante que pudiera
llegar alguna picuda y depositara huevos en cualquier lugar. A los pocos días aparecerían las larvas y morirían sin pena ni gloria. Que la picuda tiene el coraje de entrar a la palmera pues….qué bien, va a morir dentro, que se asusta y pone todos los huevos ‘de golpe’ pues estupendo, en unos días eclosionarán, se volverán larvas y morirán.

Los picudos que en este momento se encuentren en el interior de las palmeras, en cualquier fase de su ciclo vital quedarían como sigue: los adultos y las larvas morirán a lo largo del día de hoy. Los huevos sin eclosionar son los que son y no habrá más, los picudos adultos existentes han muerto. Los picudos que se encuentren en tránsito de metamorfosis,  mientras la palmera se encuentre protegida, irán naciendo y muriendo. No les daría tiempo para aparearse y sus huevos, de ponerlos en este periodo de tiempo tan corto, no serian fértiles. Pero es que, si lo fueran, a los pocos días se transforman en larvas y morirán.

Como pueden imaginar una vez que hemos inyectado cayena, u otro producto, la palmera no sufre nuevas agresiones y solo hay que esperar a que se cumpla el ciclo vital del picudo para que quede exenta de plaga.

Como hoy es 19 de mayo, el 19 de junio voy a repetir el mismo tratamiento. Si después veo picudos, que supondré de importación, rondando a mis palmeras, repetiré, nuevamente, el tratamiento.

En el próximo post trataré de contaros, con información gráfica, como hice fácil la tarea de inyectar a las palmeras  de forma segura, especialmente para particulares. Creo que todo lo que se haga a favor de la desaparición del picudo tienen que ver mucho con lo que hagamos los particulares. Por eso es que,
el que tenga una idea que se pueda utilizar para este fin, tiene la obligación moral de publicarlo o decirlo a sus vecinos, por lo menos.

En mi caso, que dedico algunas horas a llamar la atención a quien me quiera leer, sobre cómo tratar la plaga del picudo utilizando pimienta de cayena de forma sencilla, económica y no contaminante, lo hago, como no podía ser de otra manera, en defensa  de las palmeras y no buscado ningún beneficio económico.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

Sin miedo al picudo

Hola, es 14 de mayo. En esta fecha, con calor anormal, hay que estar pendiente de le evolución del picudo de las palmeras.

Hoy he descubierto que una palma, de una de las palmeras (?), presentaba una perforación que ha sido motivo de que la palma se doble. Por eso la he descubierto.

Alarma general. He cortado en pequeños trozos la palma y no, no he descubierto perforaciones ni nada que me haga pensar que la doblez de la palma  tenga nada que ver con el ataque del picudo.

Mis palmeras, como decía en un anterior post se encuentran sin podar dos años. Tenía,  que ahora no, miedo al ataque del picudo. Presentan, como podéis  imaginar, un aspecto  muy desaliñado. No, no es muy aseado. Es como si Vd. respetado lector, no pasara por la peluquería durante dos años, casi nadie le reconocería.

Quiero dejar a la imaginación de quien me lea, como  se encuentran, o la ‘pinta’, que tienen mis palmeras.

A lo que iba……

El picudo, hasta ahora, me ponía nervioso sólo con pensar que pudiera ‘arrasar’  mis palmeras. Ahora, en este momento, le he perdido el miedo, el respeto, y le hablo de tu a tu. Sé que mis palmeras, por mas bonitas y golosas que le parezcan, no va a poder con ellas.

Voy a desafiarlo. Voy a, qué disparate!, podar mis palmeras en unos días. Claro, soy consciente de lo que voy hacer, podarlas en la peor época del año, cuando hace calor y los picudos, con gran desarrollo olfativo, detectan que es fácil encontrar otra nueva palmera para su futura  prole. Hay que saber que los picudos, las nenas picudos, cuando abandonan su residencia para buscar una nueva, salen  con sus huevos fertilizados. Es llegar y, en cuatros días, crear una nueva comunidad. Lo tienen facilón. Nosotros, me refiero a las nenas, que somos, o creemos, los más listos el mundo, para procrear, es el copón!, la de cosas que tenemos que hacer aunque tengamos piso. No, no  lo cuento, esto no.

Porqué tuteo al picudo, se preguntarán?  Fácil, tengo pimienta de cayena en mi despensa.  Es como, imaginemos, si fuera el capitán de una compañía en plena  campaña  guerrera y tuviera a mi  disposición un arma infalible, donde está mi enemigo, me preguntaría.

Apreciables lectores, cuando escribo, como  ahora y siempre, con infinito respeto y sinceridad no dejo de pensar que un post, como este, es como cuando un sufrido naufrago introduce un mensaje en una  botella y la echa al mar. No sabe donde, cuando, ni quien, lo leerá.

Pero, como el imaginario naufrago, como él, hay que tener fe en que, lo que hacemos, es lo que nos dicta nuestro raciocinio al margen de las consecuencias que se deriven de ello.

y así, con este trajín, hasta otro día.

Terminamos con el picudo?

 

En mi penúltimo post decía que era mejor inyectar cayena, o cualquier otro producto, a las palmeras en vez de fumigar y sobre esto quiero profundizar.

Vamos a ver, fumigar, salvo que sea con cayena, es  contaminar el medio ambiente. Imaginemos palmeras de gran porte en la cuidad. Si realizamos pulverizaciones  también lo hacemos a la población, es decir,
estamos envenenando, contaminando el medio.

Si fumigamos sólo morirán los picudos que lleguen a la palmera. Los que se encuentren dentro seguirán vivos hasta completar el ciclo vital varias generaciones, es decir, la destruirán.

Hasta ahora no hay forma de saber cuando tenemos picudos dentro de cualquier palmera. Cuando nos enteramos, por los signos externos que manifiesta,  se encuentra en estado  de calamidad.

He estado trabajando en el desarrollo de un sencillo artilugio electrónico que pretendía  cumplir con la necesidad presente de saber cuándo una palmera comenzaba a tener picudos. Entiendo que es muy importante conocer este dato porque facilitaría conocer que palmeras tratar y en qué momento. No es lo mismo tratar a una palmera al comienzo de la infección que cuando  se encuentre en estado muy
avanzado.

Esta idea, a la que he estado dando vueltas durante algún tiempo, la he abandonado  después de meditar cómo tendríamos que enfrentarnos al picudo.

La dificultad de conocer cuando una palmera se encuentra habitada por picudos es el origen de la idea. Tenemos que poner a todas las palmeras en el punto ‘0’. Tenemos que inyectar, y no fumigar, a todas las palmera en un periodo corto de tiempo. Esta difícil tarea es la base del éxito.

En la actualidad, los Ayuntamientos piden a sus ciudadanos que vigilen, que miren, que observen
etc.,  a sus palmeras….. así no llegaremos a  ninguna  solución. Hay que inyectar a todas las palmeras las veces que sean necesarias.

Tenemos que desarrollar los trabajos de control por delante de la plaga y no como ahora que lo hacemos por detrás.

Cuando inyectamos cayena, u otro producto, a la palmera, en su interior se darán, en el peor de los casos, los cuatro estados del ciclo vital del picudo, huevos, larvas, pupas y adultos.  Las larvas y los adultos morirán. Nos quedaran los huevos pendientes de eclosionar y las pupas. Estos, en las dos situaciones,
hasta completar el ciclo, vivirán en la palmera sin causar ningún daño. Cuando completen el ciclo morirán. La eclosión se produce en un tiempo de 2 a 4 días. Las larvas necesitan de 1 a 3 meses para
completarlo, dependiendo de la temperatura. Las pupas, tienen una fase de desarrollo de 15-30 días, finalizado éste aparece el adulto.

De acuerdo con lo anterior, inmediatamente después de inyectar a la palmera mueren los adultos y las larvas. En los cuatro días siguientes eclosionan todos los huevos y aparecen nuevas larvas que también mueren. Nos quedarían únicamente las pupas que finalizarían su desarrollo en los próximos 15-30 días y los picudos, ya adultos, con la palmera todavía protegida, también morirían.

Si somos capaces de mantener protegida a la palmera durante 45 días, para el peor de los casos, quedaría
limpia de picudos. Y esta situación se daría en todas, si las hemos tratado.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

El picudo, fumigar o inyectar?

 

Hola, 10 de mayo. Resultado de la revisión de mis palmeras, sin novedad.

Me encuentro meditando sobre la actuación que tengo previsto realizar en breves días. En primer lugar quiero aclarar que la fecha de realización no es, en contra de lo que se pueda pensar, muy importante. Es
simple, cuando  trate  a la palmera, sea en el momento que sea, la posible infección que pudiera tener va a desaparecer y los picudos que pudieran llegar después van a morir, seguro.

Así que…

Imagino una palmera infectada de picudos, unos más guapos, otros más feos y todos puñeteros. Qué hacer?  Voy a inyectar pimienta de cayena, una cucharada pequeña, disuelta en 500 c/c. de agua en el tronco de cada una de ellas y no, no pienso fumigar.

Porqué no fumigo si esto sería una forma de aumentar la protección de la palmera?  Creo que, si el centro de operaciones del picudo es el corazón de la palmera y éste lo tengo con cayena  para que quiero fumigar si picudo que aparezca, elija la palmera que elija, siempre se va a encontrar con el  túnel de la muerte. Con este comentario quiero dejar patente que una vez que tengamos a todas las palmeras
protegidas, los picudos que pudieran llegar tendríamos que recibirlos con un cartelito de… bienvenidos.

No es difícil imaginar las ventajas de inyectar cayena que, lo encontramos en nuestra despensa, no es veneno, es ecológico, es económico, cuida el medio ambiente y, además, por mucho que pique, es bueno para las personas.

Lo más costoso, por los medios que hay que utilizar, especialmente para tratar palmeras muy altas,  es la
fumigación. Si, como en este caso, no preciso  fumigar, se simplifica, se economiza y se facilita la protección de la palmera y el exterminio del picudo.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

Los picudos de este año.

Hola, hoy es 3 de mayo. Hoy he visto el primer picudo de la temporada, nuevo ciclo. Estaba ‘hospedado’ en una grieta de la cepa,- no recuerdo  cómo se llama-, de una palma que corté hace unos días. Lo he estado observando durante una hora y finalmente ha remontado vuelo y, por lo que sea, ha caído al suelo. Allí, ha quedado como todos, con las patas al aire y, extrañamente, inmóvil. Pensaba…. este la ha palmado, pero no. Después de un descanso, para mí, de incertidumbre y eterno, se ha dado la vuelta, no sin dificultad, y ha comenzado a desplazarse muy lentamente.

Ha sido una pena que no tuviera más tiempo para marcar a ‘fuego’, para nunca olvidar, como estos bichos se desenvuelven. He terminado, a pesar de tener claro y seguro que a mis palmeras no las tumba ningún picudo, por mas picudo que se crea, por matarlo. Mañana tengo que fumigar.

Quiero aclarar, antes de que quien me lea, pueda pensar ‘cosas raras’ que, cuando corté las palmas los cortes eran perfectos, lisos e incluso, yo llamaría, obras de arte. Con los días, pocos, porque hace muy pocos días que los corté, se han agrietado. Ahora presentan un aspecto de catástrofe, grandes y profundas grietas y, lo peor, cuando fumigué, las grietas no existían, así que ahora…… Cuando corté las palmas, hace unos días, mi corbillón, como no podía ser de otra manera, se encontraba perfectamente ‘reglado’ para un corte perfecto.

Hoy he vuelto a fumigar con cayena y esta vez sí, he bañado más que he fumigado, el interior de las grietas. Las he mirado con lupa y no hay rastro de picudos. Seguiré con inspecciones visuales diarias, lupa mediante.

Mi creencia está alimentada por la lógica más evidente. Pienso que si mis vecinos hubieran inyectado a sus palmeras cualquier producto de los existentes en el comercio, en invierno-primavera, no habría picudos inaugurando la temporada de vuelos. Habrían muerto todos dentro del tronco. Y si ahora, en este tiempo, repitieran el tratamiento, los picudos desaparecían. Es lo que creo.

Y así con este trajín, hasta otro día.

Enhorabuena, ahora sí, terminamos con el picudo

 

Hoy los que sufrimos por los ataques del picudo rojo a nuestras palmeras podemos estar de enhorabuena. He leído la información que publica el periódico La Verdad de Murcia sobre los avances que la Universidad de Alicante ha conseguido para detener y terminar con al picudo rojo de las palmeras. Ha puesto a punto un producto fitosanitario  elaborado a partir de un aislado del hongo llamado ‘Beauveriabassiana’.

Es un paso más, muy importante, para tratar de erradicar definitivamente el picudo rojo de nuestras palmeras. Mis felicitaciones  al conjunto de investigadores que han sido capaces de conseguirlo.

Trabajar en equipo es la única forma de conseguir avanzar en cualquiera de los grandes retos que tenemos pendientes. La sumatoria de conocimientos de un equipo multidisciplinar es esencial e imprescindible.

Mientras aparece en el mercado el Nuevo Producto tenemos que seguir tratando las palmeras con los productos que hemos utilizado hasta ahora que, aunque no terminen con él, por lo menos, impidan que se desarrolle a sus ‘anchas’.

De todas formas, creo, que se conseguirían  mejores resultados si lo que hacemos lo hiciéramos de forma más  ordenada. Me refiero  a que si se establecieran, de forma general y en particular para cada zona infectada, unos calendarios de actuaciones con tratamientos masivos de obligado cumplimiento, el picudo lo tendría más difícil.

Los tratamientos, con el producto que se decida, tendrían que proteger a las palmeras más tiempo que dura el ciclo vital del picudo, aunque para ello tuvieramos que repetir el tratamiento de forma coordinada.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

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Podemos poner fín, por fín, al picudo rojo?

La respuesta es  sí.
Como vengo comentando durante varios post, los resultados obtenidos en mis palmeras con la utilización de pimienta de cayena, son espectaculares.  He inyectado pimienta de cayena con agua osmotizada a una palmera y ha cambiado radicalmente el aspecto  del tronco, antes húmedo, ahora seco. Este cambio entiendo que se ha producido por la muerte de los picudos que pudiera tener. Han dejado de destruir el tronco.

En este momento estoy realizando el siguiente experimento.
He cortado veinte palmas a una palmera, a pesar de saber que no es el tiempo mas apropiado, y la he fumigado con cayena. Quiero comprobar si esta fumigación sirve para que el picudo no las detecte o descubra. Esta es una más de las muchas que he realizado. Es verdad que no me preocupa especialmente, en este momento, que pudiera entrar alguno en la palmera.

Creo que ahora, en este tiempo, en primavera y con los picudos dentro de los troncos de las palmeras, si inyectáramos a todas las palmeras, sin dejar ni una, 500 cc., de agua con cayena en su troco habríamos
puesto fin, por fin, al picudo.

Así es como actúa la policía, nada tiene más lógica, espera que los cacos estén dentro de su vivienda para detenerlos a todos de una vez. Porqué nosotros no hacemos lo mismo, en vez de hacer, lo que hacemos….,
mariposear? Los dejamos que escapen para después fumigar con ‘potingues’ y otros  inventos que nos quieren colocar.

El tratamiento no puede ser más natural y ecológico y, además, no es especialmente importante la dosis de cayena que pongamos a esta solución a la que a partir de ahora voy a llamar ‘salsa de cayena’, Scayena o Schycayanet, para internacionalizarlo. Pensando en la palmera creo que cuando reciba una dosis de salsa de cayena, por muy picante que resulte para nosotros, ella sentirá, si es que siente, lo mismo que sentimos los humanos cuando tomamos una manzanilla sin azúcar.

Su aplicación no puede ser más sencilla e inofensiva para el medio ambiente y las personas. No se
pulveriza.

Para particulares con una o varias palmeras, es fácil hacer un taladro en el tronco y mediante un pequeño tubo flexible conectar el liquido contenido en un frasco, o cualquier otro recipiente, al centro de la palmera. Tampoco es importante,  después del tratamiento, mantener cerrado el conducto que haya  abierto. Donde hay salsa de cayena no puede haber patógenos, son incompatibles. Cuando se produzca una herida póngase pimienta de cayena y olvide que se puede infectar.

Para su aplicación de forma masiva, imagine a un operario con el siguiente  equipo. Una maquina de
taladrar, a baterías. Una máquina de fumigar, de mochila llena de salsa de cayena, a la que hemos sustituido el pulverizador por una punta, tan sencilla, como un fino  tubo de 15 cm para
introducir en el troco. A continuación dará uno o varios ‘embolados’ a la máquina y… a la siguiente palmera.

Hay que inyectar salsa de cayena a todos los troncos, (existen palmeras con varios trancos, de ahí la aclaración) de todas las palmeras sin mirar o pensar,  si estará o no contaminadas. No hay otra forma de estar seguros de acabar de una vez con el picudo rojo. A los 20 días hay que volver a repetir el tratamiento para asegurarnos que la palmera sigue estando protegida durante todo el ciclo vital del picudo, que en este tiempo, invierno, primavera, es más lento.

Naturalmente, este tratamiento no se puede realizar con éxito, si no disponemos de un censo de las
palmeras existentes, su situación  geográfica y el control  de los tratamientos a la que ha sido  sometida. Tenemos que disponer de un ‘carnet de identidad’ de cada una de las palmeras.

Como recomienda la UE y nuestras Autoridades es importante, muy importante, concienciar a la sociedad y propietarios de palmeras para que cumplan, al pie de la letra, lo que se les indique.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

No a la tala de palmeras.

No me parece apropiado eliminar palmeras porque estén contaminadas con picudo rojo. Una palmera es una belleza de lento crecimiento y, aunque sólo fuera por esto, habría que evitar destruirlas. Tenemos que darles todas las oportunidades para que sigan viviendo.

Cuando una palmera se encuentra contaminada de picudos, si es tratada adecuadamente éstos no salen de ella, no les da tiempo, quedan muertos dentro. Hay que repetir los tratamientos durante el tiempo necesario para cumplir un ciclo completo de desarrollo del picudo. Es muy importante conocer el tiempo de efectividad del producto que usemos.

Las palmeras que se descubran en un estado muy avanzado de destrucción, en vez de talarlas, hay que someterlas a un tratamiento intenso y prolongado en el tiempo. Con ello eliminaríamos los picudos que tienen dentro y si, posteriormente, hay que recurrir a la tala que esta sea, exclusivamente, por su
mal aspecto o presentar peligro de derrumbe que puedan producir accidentes. De este modo se puede ignorar el costoso y difícil plan de gestión de residuos, aprobada y de obligado cumplimiento. Dentro de la palmera no quedaría, con vida, ningún resto de picudo en ninguna fase de desarrollo.

Creo que, en invierno, cuando el picudo se encuentra dentro del tronco de la palmera, es la mejor época para debilitarlo. Tenemos que inyectar a todas las palmeras y el mismo invierno, el mejor producto que se conozca y las veces que se consideren necesarias para mantener a la palmera protegida durante el
desarrollo de todas las fases, en esta época lentas, del picudo.

La relación de mis palmeras con el picudo rojo y la experiencia obtenida como moderador de esta relación, se encuentran publicadas.

Me gustaría que su lectura sirviera para tranquilizarnos, la cayena es la protagonista.

Actualmente se encuentra en construcción, muy avanzada, una página web, sin ánimo de lucro, www.picudorojo.co  dedicada, íntegra y exclusivamente, a la publicación de experiencias y resultados de todos los emprendimientos realizados en nuestra Comunidad y Ayuntamientos,  la Comunidad Autónoma Valenciana, Comunidad Autónoma de Andalucía y Comunidad Autónoma de Canarias.

Creo que es bueno que se airee lo que estamos haciendo, que se hable, se conozca y se opine. Ayer creé un grupo abierto de opinión en facebook .Se trata de tener un sitio común para que las personas con ideas y preocupadas por este tema puedan compartirlas. Todos quedan invitados.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

Picudorojo.co (en construcción)

picudorojo.co

El objeto de esta página es organizar y publicar, de forma sencilla los resultados obtenidos con cuantos tratamientos se conozcan  para eliminar el avance del picudo rojo.

No es una página comercial, particular ni personal. En esta web, detrás de esta página, hay un pequeño
grupo de personas, amantes de las palmeras, que sienten el peligro de su desaparición por los ataques del picudo rojo.

Nuestra pretensión es  aumentar el grupo de personas, aunar conocimientos, experiencias y  con mucha
imaginación vencer al picudo rojo.

Aquí sólo se generará correspondencia y noticias de interés relacionadas exclusivamente con el picudo rojo y sólo se enviará a quien  lo indique.

Estaremos en las redes sociales mediante la creación de grupos abiertos. Creemos que si somos capaces de organizarnos bien, que la sociedad nos conozca, que se implique en esta noble tarea, con la sumatoria de nuestra imaginación, conocimientos y experiencias puestas al servicio y a favor de las palmeras, venceremos al picudo por muy rojo que sea.

Somos conscientes que existe científicos, Ayuntamientos, Comunidades Autónomas y grupos de gente muy preparada trabajando para lo mismo. Y también que a medio plazo aparecerá la solución definitiva
para erradicar el picudo, pero, mientras llega, tenemos que intentar poner ‘freno’ al picudo para que no se desarrolle libremente, tiene que hacerlo, si lo hace, con mucho esfuerzo.

Creemos que, una vez conocido el ciclo vital del picudo, si coordinamos actuaciones en periodos de tiempo coincidente con la terminación de la efectividad del producto que se use en un amplio territorio venceremos o detendremos el avance del picudo.

Es muy importante que personas particulares, con una sola palmera, o ninguna, nos conozcan y, mejor, que colaboren en esta tarea. Estas palmeras, por su dispersión, son las más difíciles controlar y tratar.

Y así, con este trajín, hasta otro día.

 

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