ESTO YA NO ES LO QUE ERA

Cuando mi padre me ha visto llegar a su casa tiritando y con la nariz colorada por el frío que hace, me ha mirado y le ha dado por reírse de mí, y claro, como es quien es, pues yo aguanto el tirón hasta que acabo riéndome yo también. Y siempre me dice lo mismo:

–¿Frío? El de antes, ese sí era frío. Hija, esto ya no es lo que era.

Aunque me parece que esa frase encierra más verdades de las que él imagina. Así que, he hecho mías sus palabras, y en más de una ocasión las digo bien alto, por si hay quién me quiera escuchar, y si no es así, me da igual, yo las suelto y me quedo tan agustito:

–¡Esto ya no es lo que era!

Antes, con ir a dar una vuelta por los garitos de moda, pasando primero a tomar unas cañas al sol en la Plaza de las Flores, la cosa estaba resuelta, te encontrabas con quien quería ser
encontrado. Y si por algún casual necesitabas no ser visto, pues con pasear el palmito por otros lugares, el asunto quedaba zanjado.

Pero ahora no es tan fácil, da igual donde te escondas, que te vayas de viaje o que te pierdas en una casa rural en medio de la no cobertura. Porque basta con un segundo, con un clic, y toda tu estrategia al traste. Porque hoy, internet lo carga el diablo.

Como el otro día decía un amigo mío:

–El facebook ese, ha hecho mucho daño –. Oye, y no le falta razón, aunque él sabrá por lo que lo dice, y que cada perrico…

Me dijiste que no salías y te veo en internet bailando con una morena tetuda en una fiesta, me dijiste que tenías trabajo y todos tus amigos virtuales te preguntan si tienes resaca de la juerga que te metiste anoche. Y es que de esos cuelga-fotos incontrolados no se libra nadie, siempre hay algún listillo que inocentemente pone una instantánea indiscreta, y algún novato que posa ante la cámara agarrado de una cintura sospechosa y con la sonrisa de oreja a oreja, por si faltaba detalle.

–¿Y qué me dices del móvil?

Ufff, ese es peor. A ver si va a ser lo mismo que me digan ¡guapa, pijo!, a que me manden un :) , por muy romántico que quiera ser el del mensajito. Que no, que esto ya no es lo que era.

Y con tanto whatsapp, y con la tontería de que es gratis, luego cuando nos vemos ya no queda nada por contarnos, porque como cada vez que voy al baño te mando uno, que me aburro en el trabajo, pues te lo cuento, que me da por echarte de menos, lo pongo en internet y así lo sabes tú y de paso unos cuantos más. Y por eso, de qué quieres que hablemos cuando estamos juntos si ya te he ido radiando las veinticuatro horas de mi día a día.

¿Y los piropos soltados al aire? Recuerdo aquellos tiempos en los que me topaba con un edificio en construcción y era como darme un baño de adrenalina en vena:

–¡¡¡No te lo vas a creer, pero yo hace 30 segundos era maricón!!! –oía desde un andamio.

–¿Te estudio o te trabajo? –soltaba otro desde una grúa.

¡Ay, donde estén esos catedráticos de la autoestima femenina, que se quiten los mensajitos virtuales!

Claro, que también ellos dicen:

–Esto no es lo que era hace diez minutos…–.Cuando ven ese sujetador con rellenos o esas bragas levanta-traseros.

Pues yo reivindico lo natural. Que un te quiero solo se pueda decir a la cara y desde el corazón, que los besos sean solo besos llenos de pasión. Y sobre todo, que el teléfono móvil sea para lo que es, para un “me muero por volverte a ver, a las seis te recojo”, y no para chatear con toda tu agenda.

No sé si antes las cosas eran más sencillas o más complicadas, y no digo yo que no hubiera quién te la diera doblada y quien fuera cazado en alguna de sus escapadas, que siempre ha habido artistas para esos menesteres, pero hay que admitir que hoy se lo tienen que currar más con tanta tecnología y paparachis aficionados.

Si esto ya no es lo que era, entonces ¿qué es lo que es? Lo cierto es que yo tampoco lo tengo muy claro, solo sé que lo real es lo único que me importa, que prefiero un beso enamorado a un dibujito en un mensaje, y quiero un abrazo de los de antes, a ver si este me quita el frío de ahora. Y mientras tanto, cerraré por un rato mi facebook, que ya es hora de salir a la calle a
saludar hasta decir basta.

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
laverdad.es

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.