La Verdad

img
Deseos pedidos, deseos cumplidos
img
Mar y Cleo | 28-12-2014 | 10:28

Desde hace unos años, por estas fechas, un grupo de mujeres nos sentamos alrededor de la mesa de uno los mejores restaurantes de la ciudad para cumplir con todo un ritual: es nuestra cena de los deseos. Vamos llegando una a una, con lo mejorcito del armario, que la situación lo merece, y sin darnos cuenta nos envuelve el espíritu de la Navidad, alguna bendición de san Silvestre y, cómo no, nuestras mejores voluntades. Y así comienza la magia.

Lo tenemos claro, no es el día de los propósitos, esos que cuanto más inmejorables son, más imposibles se vuelve materializarlos. A estas alturas de nuestras vidas sabemos a ciencia cierta que la matrícula del gimnasio va a ser una de las cosas más caras, pues no pensamos ir ni un solo día, por mucho que me diga a mí misma lo contrario, y bueno, habrá que ver si este año, además de apuntarme a inglés, tapices y guitarra, voy y me propongo hacer senderismo los domingos temprano hasta darle la vuelta a la Región y parte del extranjero; que no, que ya sabemos que de buenas intenciones está nuestra agenda llena, pero al final no sé qué tiene el sofá, la mantita y la tele que puede con todo.

Por eso, esta noche no faltamos ninguna, qué va. Es una cena en la que nos dejamos llevar, lo fundamental es esa magia que nos hace sentirnos importantes y seguras de lo que queremos, porque un deseo es eso, saber lo que quiero y desearlo con tanta fuerza que sea capaz de obligar a nuestro destino a llevar los pasos hacia lo que yo decida.

Pero lo primero es saber pedir, que la cosa no es fácil. Hubo una vez una amiga que dijo:

─Yo me pido que aparezca en mi vida un hombre guapo, cariñoso, sensible, generoso, que me cuide…

Y claro, se le cumplió, pero a la pobre se le olvidó un pequeño detalle por pedir, porque al poco llegó un amigo de la niñez de ese maromo tan estupendo que le había traído el destino, y fue él quien acabó convirtiéndose en su compañero de cama y no ella. Por eso, es importante tener las cosas claras, y sobre todo, que no falte ningún  pormenor, no vaya a ser que mis deseos y el destino no se pongan de acuerdo y me pase como a mi amiga, o peor.

Yo este año voy a llevar mi deseo bien apuntado, que yo me conozco, y luego con los nervios lo mezclo todo y vete tú a saber por dónde me sale el asunto. Y como es deseo pedido, deseo cumplido, he decidido documentarme bien para que no me falle ningún detalle, que en estas cosas un pequeño olvido puede ser una gran catástrofe.

En primer lugar, y esto me ha encantado, lo que vamos a hacer se llama encargos al universo, qué barbaridad, así dicho la cosa promete, no creo yo que algún planeta vaya a tener tan mala idea como para confabularse contra mí, digo yo.

Algo fundamental es pedir con actitud de abundancia, así que abstenerse todas aquellas tacañas mentales, si vamos a pedir, que sea siempre para lo más, que lo menos ya viene solo: que quiero trabajo, pues ale, de jefa o directora como poco; que es de amores, pues eso, que lo del tamaño importa, ¡ya lo creo!

Y algo muy, pero que muy importante es hacer el deseo siempre en positivo, no vaya a ser que al decirlo el universo no me entienda bien y le dé malas ideas. Nada de pedir un hombre que no me ponga los cuernos… ¡error!, deseo un hombre fiel; comer y no engordar… ¡error!, comer y seguir tan buenorra como siempre.

Y fundamental, nada de comparar con el pasado, se pide siempre en tiempo presente, porque a ver, para qué esperar al futuro, si el futuro es infinito. ¿Y de qué me sirve recordarle al universo lo malo que dejé atrás? Pues eso, que para lo bueno no hay mejor día que hoy, aquí y ahora; que mañana ya está tardando, y ayer ya se fue, y nada de que tiempos pasados siempre fueron mejores, qué va, anda que si yo contara la racha que he llevado…

Y surge un aquelarre de amigas que nos convierte en hadas mágicas, y nos cogemos fuerte de las manos y conjuramos a la suerte, al amor y a la salud, y es justo en ese momento cuando miramos a los ojos del universo, y claro, no le queda otra que ponerse las pilas porque ninguna estamos dispuestas a que nos juegue una pasada, que nuestros sueños flotan libres buscando su destino.

Y mientras se cumple mi deseo, cierro mis ojos pidiendo que uno de tus deseos, sí, a ti que me buscas en estas palabras cada semana, se te cumpla,  porque tú también te lo mereces.

Sobre el autor Mar y Cleo

Últimos Comentarios

jcreyna117_1879 01-12-2017 | 10:54 en:
The love of my life!
mesasilla 20-04-2017 | 10:18 en:
MarCleo 19-04-2017 | 12:21 en:
mesasilla 12-04-2017 | 15:57 en:
mesasilla 02-04-2017 | 21:20 en:

Etiquetas

Otros Blogs de Autor