La Verdad

img
Mi mamá me mima
img
Mar y Cleo | 03-05-2015 | 11:04

Hoy me ha dado por ordenar esos cajones olvidados donde he ido guardando recuerdos que, al meterlos ahí, me aseguraba que iban a ser para siempre, eran casi eternos. Aparecen unos cromos de mi infancia, luego un recorte de un periódico de cuando me gradué en la Universidad, una sortija de vete tú saber qué novio y, al fondo, una cajita de madera, que al abrirla encuentro un papel viejo doblado: un dibujo con un corazón y en forma de monigote con pelo largo sentada en lo más alto de un castillo, esa soy yo. Todo decorado con florecitas de colores y unas palabras en mayúscula que ponen: “Te quiero mamá”. Me acerco el papel a la boca y lo beso como si quisiera volver a besar por unos instantes a esa pequeñaja que me lo dedicó cuando aún no podía casi sujetar bien su estuche lleno de lápices de colores.

Por eso, muchas veces me paro y me doy cuenta de que por más que se queje la gente y por más que pongamos pegas a todo, las cosas son más sencillas… porque basta con pintar un corazón y escribir un te quiero para que nada de lo que ocurra tenga la más mínima importancia.

Hoy es el día de la madre, y aunque me pone mala eso de los días especiales que solamente se mantienen para hacer negocio, la  verdad es que hoy quiero levantarme y gritar por todas esas mujeres que han sido y son madres y, además, lo han hecho con un par de narices, sin miedo a morir en el intento. Me gustaría plantarme en medio dela Gran Vía extender una tremenda alfombra roja y que, como en un desfile de reinas, fueran pasando una a una todas esas heroínas que a la vez que daban de mamar, contestaban al teléfono de su oficina, cocinaban un rico puchero y nos ponían firmes mientras hacíamos los deberes.

Hasta que se tiene un hijo hay muchas cosas de la vida que aún quedan por descubrir, y eso que los tiempos han cambiado haciendo que las madres sean también padres y los padres hagan las veces de madres sintiendo tanto como ellas, o mejor dicho, como nosotras que en esta ocasión yo también me incluyo en la cesta.

Quiero regalar un bello ramo de flores a las que llevan y han llevado el amor por bandera, que ser madre no es solo parir, que es estar siempre ahí, e incluso cuando no las vemos, seguir estando ahí.

Para las madres de las madres que demostraron que en sus manos valía tanto una escoba, como un peine, como millones de ingeniosas ideas que han hecho que este mundo gire por encima de crisis, guerras y penas. Y mira tú, que gracias a aquellas mujeres de antes, hoy ya somos muchas las que encabezamos mesas de juntas y pisamos con nombre propio  los adoquines de nuestras calles sin necesidad de llevar en la solapa aquello de ser señoras de… Vamos que yo siempre digo: ¡Todas nacimos solteras y señoras!

Me siento feliz de ser hija y de tener una madre que me da cobijo sin preguntas ni condiciones, es mi descanso secreto, un remanso de paz que me hace olvidar desamores y compartir con ella alegrías que la vida a veces me pone delante, ¡qué más se puede pedir!

Quiero empaparme de la influencia de mi madre para que mi hija aprenda de mí. Y es que mi madre fue la primera que me dijo: “Nena, tú vales mucho”, pero lo mejor no fue escucharlo, lo más increíble de todo fue que consiguió que me lo creyera, yo que he tenido mis horas bajas, yo que me he sentido perdida entre tanto ajetreo de vida, supe que con solo un paso me podía subir a un pedestal, pero no para estar más alto que tú ni que tú…, pero tampoco más abajo.

Hoy quiero hacer un brindis al sol por todos aquellos que son tan mezquinos que solo se miran su barriga, que se creen que están por encima de la que es la madre de sus hijos o de sus compañeras. ¿Es que se les ha olvidado que les parió una mujer?

Por eso levanto mis manos y mi voz, para gritar que nunca voy a olvidar el amor que me da mi madre y lucharé para que mi hija se llene del mío y aprenda aquello que me enseñaron  “Mi mamá me mima” entre cazuelas y olor a hogar, porque ahora es ella la que tiene que tener su propio cajón de los recuerdos eternos, y porque algún día también será madre y tendrá que usar el cariño que le he regalado minuto a minuto, de generación en generación.

Sobre el autor Mar y Cleo

Últimos Comentarios

mesasilla 20-04-2017 | 10:18 en:
Os declaro marido y mujer
MarCleo 19-04-2017 | 12:21 en:
Os declaro marido y mujer
mesasilla 12-04-2017 | 15:57 en:
Os declaro marido y mujer
mesasilla 02-04-2017 | 21:20 en:
Sin saber cómo ha venido
MarCleo 02-04-2017 | 11:56 en:
Sin saber cómo ha venido

Otros Blogs de Autor