La Verdad

img
Belleza interior y unos buenos calzones
img
Mar y Cleo | 22-11-2015 | 08:48

Hay que reconocer que esto de los amores viene por rachas, igual un día me veo que me quedo para vestir santos, como que de pronto se me amontona el trabajo y a ver qué hago yo con tres pretendientes al mismo tiempo. Y entonces me siento a reflexionar, y a uno le veo una pega por aquí pero en cambio tiene muchas ventajas por allí, y lo dejo en la reserva, o como digo yo: como los garbanzos, pero a remojo. Después me pongo a pensar en los otros dos, y nada, que todo son pegas y todo son ventajas: uno es alto, pero un poco tacaño; el otro simpático, pero un pelín golfillo y ¿este? Este es un cielo, ¡pero más feo que Picio!

─Reconoce que el tercero es el que más te mola.

─Ya, pero es que feo, es un rato feo…

─Dale una oportunidad, seguro que la belleza está en el interior.

Y para que no se diga, decido hacer caso a mi gurú personal de andar por casa y acepto una cita con el feo maravilloso. Y de esa cita sale otra y otra y otra. Y en la que hace la infinita cita consideramos oportuno reconocer que somos novios… ¿bonito, eh? Y por eso de que somos novios, pues claro, la cosa llega a más, y lo uno lleva a lo otro y lo otro te lleva inexorablemente a lo tan esperado y deseado. Y de pronto, se me dibuja en mi mente aquello de Disney: “La belleza está en el interior…”. Yo, que con los nervios del momento bizqueo un poco y a veces se me nubla la vista, y además me temo que él no ha previsto que hoy iba a ser el día D…¡Cuál es mi sorpresa cuando se me queda en gayumbos! Pero, ¿de dónde ha sacado esa especie de braga de mi abuela? ¿Será el modelo que gasta Julián Muñoz? Y mi mundo se viene abajo, y su belleza interior ni qué decir cuando ve mi cara.

─¿Aprovechamos que han puesto de oferta la ropa interior y nos vamos de compras?─ le propongo a una amiga en plan shopping girls.

─Mi economía anda para poco y menos para lo que no se ve, yo por ahora invierto en lo de fuera, porque total, lo de dentro con el acelere que llevan ellos, ni se fijan.

Reconozco que lleva un poco de razón, y además puedo demostrarlo científicamente porque en la última final de la copa, que estaba yo ese día con cuerpo flamenco y además íbamos ganando, pensé que después habría sexy-celebración… y a mí se me ocurrió que para calentar motores nada mejor que hacer un paseíllo por delante de la tele con mi mejor picardías, y lo único que conseguí animar fue un exabrupto que me lanzó mi chico porque por mi culpa se había perdido un córner transcendental. Y para colmo, como hubo prórroga y penaltis, a mí me dio frío y sueño y para entonces ya me había enfundado mi pijama de franela, mis calcetines de rayas de colores y estaba liada en el edredón y, lógicamente, en el séptimo sueño… ¡Lástima de picardías, lástima de cuerpo flamenco y lástima de copa porque total, perdió el partido y la noche de pasión se quedó en un 0-0!

Lo cierto es que ellos lo tienen más fácil, tan solo se necesitan concentrarse en encontrar un calzoncillo favorecedor y nada más. ¿Y nada más? Ja.

¿Y esos que creen que sus calzones tienen billete de ida y vuelta? Sí, aquello tan típico de las acampadas juveniles de vuelta y vuelta. Para este grupo creo que no me quedan palabras para calificar tal desatino.

En cambio, es una pena estos otros que sí, que oye, que llevan un bóxer de esos de culo respingón y paquete apretado, y entonces pienso: “Este promete”, pero la verdad es que la zona de la belleza interior va más allá de la pélvis, porque… ¡horror, se ha dejado los calcetines puestos y de tal guisa pretender hacer el baile del cucú! Indescriptible, además de patético.

Hay un complemento interior digno de mención… la camiseta interior de tirantes. Vale, ya sé que hay tíos cachas a los que les queda de rechupete, pero por favor, si no vas al gimnasio, si lo más parecido a una tableta en tu cuerpo son las señales de las sábanas después de una mala noche y si encima dejas que te la compre tu abuela en el mercadillo modelo color celeste con caladitos para favorecer la transpiración… no te quejes si salgo corriendo, ¡pies para qué os quiero!

Pues sí, puedes ser guapo o feo, alto o bajo, serio o bromista, puedes ser lo que quieras, nosotras siempre nos rendimos ante la belleza interior, sobre todo, si esa especial belleza va acompañada de unos buenos calzones.

Sobre el autor Mar y Cleo

Últimos Comentarios

mesasilla 20-04-2017 | 10:18 en:
Os declaro marido y mujer
MarCleo 19-04-2017 | 12:21 en:
Os declaro marido y mujer
mesasilla 12-04-2017 | 15:57 en:
Os declaro marido y mujer
mesasilla 02-04-2017 | 21:20 en:
Sin saber cómo ha venido
MarCleo 02-04-2017 | 11:56 en:
Sin saber cómo ha venido

Otros Blogs de Autor