La Verdad

img
Al rincón de pensar
img
Mar y Cleo | 24-04-2016 | 08:34

Puedo practicar la técnica del avestruz, creer que mientras yo no lo veo, no existe, pero lo realmente cierto es que mientras me dedico a esconder la cabeza, los demás lo único que ven es mi culo en pompa, y claro, esa postura es la mar de peligrosa,  invita a que me den un cachete y encima luego no saber qué ha pasado ni quién ha sido. En conclusión, nada de avestruces, que eso de que: “Ojos que no ven, corazón que no siente”, puede que me termine saliendo caro o, como poco, que sea de lo más ridículo.

Pero es que no siempre voy a estar en plan súper heroína, luchando cuerpo a cuerpo contra todo lo que no me va o no me interesa. Y qué hacer con aquél personaje con el que lo único que he conseguido es aprender a ponerle cara de tonta porque es un liante y un profesional de la mentira, o con la amiga que me birló a mi chico o con este embrollo que he montado en mi trabajo para intentar que nadie sepa que realmente no estaba mala, sino que estaba en la feria de Sevilla a ritmo de rebujitos…

─No permitas que nada ni nadie te quite la paz─ me suelta la profe de Pilates y asesora yogui de mi paz interior.

Oye, y la cosa es que ella lo dice la mar de segura, como si fuera tan fácil y todo se arreglara soltando un susurro con voz zen diciendo:

─Apártateme de mí, estás alterando mi sosiego espiritual.

Vamos que le digo yo eso a mi hermana cuando me llama con la histeria subida y me da con el móvil un mamporrazo, que de ese sí que voy a quedarme zen, pero para un rato largo.

Me he puesto a hacer los deberes que mi entrenadora yogui me ha puesto: he hecho una lista con las cosas que me quitan la paz, y oye, que me he llevado alguna sorpresa, pero en cambio con otras lo tenía bien claritas. ¿Y ahora qué? Pues ahora tengo que mandarlas al rincón de pensar, es decir, mi examiga ladrona amorosa, el profesional de los líos en los que termino dejándome enredar y la chivata envidiosa de mi compañera de trabajo, ale, largo de mi camino, ahí os quedáis, derechitos al rincón de pensar y bien lejos de mis pensamientos.

Bueno y ahora qué, pues tengo que rellenar el hueco que me han dejado vacío, pero con buenos rollos y mejores personas, sí, de esas que ahora dicen que suman y que no restan, de las que son asertivas y empáticas, vamos de las que toda la vida hemos dicho que son buena gente, pero sin tanta neopsicopalabrería.

Y es cierto, reconozco que han pasado los meses, y oye, que me levanto con ese buen ánimo que solo sentimos los que no tenemos papeles en Panamá. Y entonces me relajo y en este plan de sosiego, serenidad y silencio me empiezo a convencer de que el asunto no está nada mal, y cuando más fascinada estoy, de pronto, la vida me pone ante los ojos un cartel luminoso con una gran verdad: “El pasado, como el asesino, regresan al lugar del crimen. El pasado siempre vuelve”. Ale, se acabo mi paz interior, mi mundo zen y mi armonía espiritual.

Y como si del lado oscuro retornaran, todos regresan desde el rincón de pensar:

Mi examiga me echa de menos y se da cuenta de que eso de tontear con novio ajeno no sienta bien, claro, lo ha comprobado en su propias carnes.

¡Ay, cuánto cuesta desenredar los líos liados si de pronto las afectadas, en lugar de tirarse de los pelos entre ellas, se alían y son de tus pelos de los que tiran! ¡Ay, consuélame que estas quieren acabar conmigo!

Casualmente en el aseo de la oficina escucho lo que no tengo que escuchar, y claro, confidencia por confidencia, resulta que mi compi prefiere una amiga en el trabajo que una compañera con información top-secret.

Y digo yo, ¿qué tiene de malo bajarse un poco de la rueda que gira nuestra vida tan rápido con esos pensamientos nuestros que siempre van a lo mismo: políticos, economía, violencia de género…? ¡Estoy hasta la mismísima punta de mis tacones!

Me pongo en la posición de loto, mando al mundo entero al rincón de pensar y me quedo tan a gusto que hasta subo dos palmos del suelo como si levitara.

Y visto lo visto, he decidido que yo también me voy al mismo sitio que todos, a ese rincón de pensar donde me temo que me reencontraré con los que allá mandé y con más de uno que se fue allí solito. Seguro que cualquier sitio es bueno, porque a ver si pensando pensando, hacemos que no haga falta bajarse del mundo ni hacer el Buda para ser feliz.

Sobre el autor Mar y Cleo

Últimos Comentarios

mesasilla 20-04-2017 | 10:18 en:
Os declaro marido y mujer
MarCleo 19-04-2017 | 12:21 en:
Os declaro marido y mujer
mesasilla 12-04-2017 | 15:57 en:
Os declaro marido y mujer
mesasilla 02-04-2017 | 21:20 en:
Sin saber cómo ha venido
MarCleo 02-04-2017 | 11:56 en:
Sin saber cómo ha venido

Otros Blogs de Autor