El mejor chiste del año !!

El mejor chiste político del año no lo hará Krammer ni Coco Legrand. Si no que lo hizo el canal Chilevisión, entre otros, a su propio dueño, el presidente de Chile, Sebastian Piñera Echeñique, la noche del martes 20 de abril al comenzar el noticiero de las 21 horas.

La noticia de apertura refierió a la detención y descripción de “Los Faraduleros”, según la presentadora Macerena Pizarro, “una banda delictual especializada en robar dinero”; los ladrones, “llevaban una vida llena de lujos y ostentación”. Por otra parte “compraban ropa de marca, viajaban por Europa y además rendían culto a connotados delicuentes ya abatidos” según remató su compañero Iván Nuñez. Vamos a las imágenes

En pantalla queda nada más y nada menos que el Presidente de Chile en su residencia de Cerro Castillo rodeado por parlamentarios de la oposición. Junto a Piñera están Andrés Zaldivar, Juan Carlos Latorre, Fulvio Rossi, Nelson Ávila,Ramon Farías, entre otros. Y el generador de Caracteres de la noticia confirmando el titular y rematando el chiste: “Detienen a banda delictual “Los Faranduleros”

La imagen dura largos e increibles 15 segundos bajo un incómodo silencio en el estudio antes de volver con los presentadores.

“Justicia Divina, Justicia Divina” gritaba Julito Martínez desde la tumba, Macarena Pizarro pone una cara nunca antes vista en más de 40 años de televisión chilena y a su compañero Iván Nuñez no le queda más que rellenar con palabras que, tomadas con atención, parecieran no desmentir del todo las imágenes “ Vamos a revisar la información pero antes les vamos a contar de otra historia…”. O sea, van a revisar, lo cual implica que no necesariamente haya habido algún error de entrada.

Todo el chascarro no dura más de 40 segundos pero al otro día durante la mañana ya había sido visto en un portal de internet más de 12 mil veces en apenas 5 horas y provocó un reclamo de copyright de parte del Canal para que se bajara inútilmente de la web una de las tantas copias que, no obstante, continúan hasta ahora reproduciéndose y circulando. El humor es imparable. Ni Pizarro ni Nuñez quisieron hablar del tema y el canal, luego de “revisar” las imágenes confirmó finalmente el asunto: se trataba de un error. Sin embargo muchos alegan que no se revisó bien.

A Piñera, le han dicho hasta el cansancio, e incluso desde el oficialismo, que venda cuanto antes el canal, él todavía no hace caso. Si su ambición es tenerlo todo puede entonces estar tranquilo que después de todono deja de ser así, y tiene ahora a su haber también el mejor chiste del año. Revise pronto el video antes de que Chilevisión los saque todos !!

Llegó tarde, lo acaban de sacar…

PLACERES DE CULTO – Powell & Vinicius

Baden Powell & Vinicius de Moraes
“Os afrosambas” (1966)

Nacidos desde la profundidad del Brasil más negro y religioso, estas afro sambas son un punto único y luminoso en medio del denso y rico universo musical brasilero. Corre 1966 y tenemos aquí a dos genios de la música popular en su mejor momento y en una de sus tantas y elevadas parcerías; por una parte al maestro Badden Powell en la guitarra y las composiciones; y por otra la poesía y el canto del inolvidable Vinicius de Moraes, uno de las mayores influencias del arte brasilero del siglo pasado, quien venía de aportar con sus líricas al nacimiento y consolidación de esa revolución musical llamada bossa nova y que se desbordó por el mundo vía Tom Jobim y Joao Gilberto. Despedido de la Diplomacia por su afición al alcohol y la buena vida, a los 50 años se encontró gozando su segunda juventud al convertirse en el referente de jóvenes y artistas en las playas y bares de Copacabana e Ipanema, ahí donde escribió a la más famosa de todas las Garotas del Brasil; y aquí está nuevamente la profundidad de su sencilla poesía y su tremenda y única voz, haciendo dupla con uno de los guitarristas más virtuosos de los últimos 60 años. El disco cuenta además con los arreglos y la dirección musical de César Guerra-Peixe y con la participación del extraordinario Cuarteto em Cy, haciendo voces y construcciones corales como solo ellos. La presencia de tres elementos fundacionales de la cultura brasilera (el samba, África y la religión) hacen de esta obra un referente cultural absolutamente imperecedero. Nunca superados y ni siquiera imitados, estos afrosambas son cantos al amor y el dolor de los hombres y al misterio y grandeza de los dioses. Imperdible, asi es que tiene que puro pinchar x acá .

PLACERES DE CULTO – Los Jaivas

Los Jaivas
“Los sueños de América” (1975)

Hasta la trágica muerte de su baterista Gabriel Parra, ocurrida en 1988, cualquiera de los discos editados por el grupo de rock Los Jaivas pueden considerarse fácilmente como su obra maestra, sólo dependerá del gusto de cada uno pues resulta innegable la calidad pareja de una obra que revolucionó la música nacional. En este caso nos inclinamos por este disco grabado en 1974 en la Argentina en colaboración con el no menos impresionante compositor, cantante, poeta, actor y artista plástico Manduka (seudónimo de Alexandre Manuel Thiago de Mello), quien había llegado a chile exiliado junto a su padre, el famoso poeta Thiago de Mello y que por razones obvias tuvo que volver a arrancar en 1973, ahora hacia Argentina. Ahí se reencontró con sus amigos y juntos preparan el cuarto disco de estudio del grupo, pero éste recién saldría a la luz 5 años más tarde en España, cuando ya estaban instalados y triunfando por toda Europa. Contiene canciones emblemáticas como “La Centinela” y “Date una vuelta en el aire”, pero también otras menos conocidas e igual de perfectas como “Don Juan de la suerte” y “Ta bom ta que ta”. Estas forman parte de la cara A del disco y podríamos llamarlas las “canciones” del disco, porque en el lado b se mandan tres improvisaciones de esas que se acostumbra cuando se juntan en un mismo espacio y tiempo músicos de calidad superior y sabrosos aditivos psicotrópicos naturales. El aporte del gran Manduka se deja sentir durante toda la obra y como resultado tenemos aquí al mejor Jaivas a medio camino entre lo que fueron sus comienzos a pura improvisación (y que fuera rescatado magistralmente el 2004 con la edición del quíntuple “La vorágine”); y la insuperable manera de enfrentar el formato canción, talento que los coloco eternamente en el imaginario colectivo de todo un país.

Sea parte de este volón inolvidable, tírese su estampilla o su pastito loco y pinche x aquí.

PLACERES DE CULTO – Joao Gilberto x 2

Joao Gilberto
“Live in Montreaux” (1987)

A mi entrañable parceiro Claudio Alberto, su vieja y perdida radio Aiwa y esa pequeña pero increiblemente acogedora casa de Rio de Janiero, lugar de tantos buenos descubrimientos.

“El podría estar leyendo un periódico y aún así sonaría bien”
Miles Davis sobre Joao Gilberto

Si el disco anterior era pura arqueología musical sobre los inicios de la propuesta de Joao Gilberto, éste contiene la perfección más alta de la misma. El mejor regiistro vocal de su carrera junto con su celebrado dueto con Satn Getz en 1964

Alejado del estudio y de los arreglos de cuerdas que poco favor le hacían a veces a su música, el bahiano se nos explaya aquí a sus anchas en lo que mejor sabe hacer: (en)cantar a pura voz y guitarra.

Fue lo primero que escuché de Gilberto y por muchos motivos es imposible olvidarlo. Eran los tiempos de la universidad y la antigua casa del gran Claudio Alberto, en una de esas fundacionales y sicodélicas experiencias con la música brasileña, cuando nos reuníamos con evelyn, shamán, mariano, makuc, angelo y tantos otros en torno a su vieja y destartalada radio casette que no obstante conservaba un sonido impecable.

Ni hablar de mp3 entonces, y los pocos cds que llegaban tenían un precio altísimo. Había que estar atentos con algún amigo o conocido que de repente había grabado algo, insistir a edwin que le pidiera a la madre de su novia esos increibles casettes traidos directamente desde Brasil o bien colgarse de la antigua Radio Clásica. Esto había sido grabado así, desde la radio y tenía el final del concierto cortado.

Obviamente aquello no fue impedimento para quedar inmediatamente sorprendido y enamorado de Joao tal y como el mundo en 1959 cuando su primer disco. Esta grabación de 1987, con su estilo y técnicas absolutamente depuradas, contiene un repertorio exquisito y un sonido notable; en medio de uno de los festivales de jazz más importantes del mundo, Joao encontró un público que no sólo conocía su obra sino que además la celebraba como cabro chico.

Canciones aquí como “Retrato em branco e preto”, “Pra que discutir com madame”, “Estate”, “Adeus América”, “A felicidade”, dificilmente puedan ser superadas en alguna otra interpretación posterior.

Nada más que agregar a la figura, la obra y la influencia de uno de los artistas puntales del siglo XX.

Descargue esto x aquí, pero después métalo en su reproductor portátil y se va directamente a la playa más cercana a consumar la magia del momento.

Joao Gilberto
“Grabaçoes na casa de Chico Pereira” (1958)

El disco es un regalo de los dioses del siglo XXI para la humanidad, porque sin interrnet mediante dificilmente podríamos haber oido las primeras grabaciones que se tengan registradas de uno de los músicos brasileros más maravillosos e influyentes de todos los tiempos.

João Gilberto Prado Pereira de Oliveira revolucionó al mundo musical cuando en 1959 grabó su primer disco “Chega de saudade” y mostró al mundo como debía interpretarse a pura voz y guitarra el invento musical que asomaba al mundo: la Bossa Nova.

La batida y el canto de Gilberto fueron de tal impacto que dividieron a la música brasilera en un antes y después. Antes de Joao, el samba, el choro, los ricos ritmos tradicionales del Brasil y que tuvieron en Pixinguinha, Cartola, Ary Barroso y Doryval Caymmi algunos de sus genios mayores. Después de Joao, la bossa nova y casi todo lo que vino después. Toda la Música Popular Brasilera (MPB) le debe algo de su música a esa invención de Joao germinada en frente de la incompresión de no pocos.

Cuenta la historia que Giberto se negaba a trabajar en nada que no tuviera que ver con su música y vivía de prestado en casas de amigos durmiendo por el día y practicando de noche encerrado en el baño para probar la acústica que su propuesta necesitaba: el fraseo cadencioso, las sílabas alargadas, las voz baja, la guitarra a tiempo distinto de la voz. Así pasaron los años hasta el lanzamiento de “Chega de saudade” y el comienzo de la leyenda.

La invención primera de Joao puede apreciarse en este joya rescatada hace poco y que contiene grabaciones realizadas en la casa del fotógrafo Chico Pereira en 1958. Todo cuanto suena aquí es pura Bossa Nova: las músicas de Joao, las copas de alcohol que suenan en las mesas, las conversaciones entre el músico y su improvisado público, la playa a unos pocos metros, la noche que parece nunca querer acabar. Hay más de 20 canciones incluídas algunas que nunca llegaron a ser grabadas en disco por Gilberto, como “Beija-me” y “João Valentão”.

Si bien el sonido no es de lo más óptimo, que mejor lujo que este para comenzar la primavera, tal y como lo hizo el mundo hace casi 60 años, cuando un excéntrico y perfeccionaista muchacho bahiano lo apostó todo por sacar fuera la música que le latía por dentro como si de un nuevo corazón se tratase.

A descargar y disfrutar !!

PLACERES DE CULTO – George Harrison x 2

George Harrison
“All the things must pass” (1970; remasterizada el 2001)

El primer disco triple de la historia de la música es también para muchos el mejor trabajo editado por un Beatle en solitario. Corria 1970, el grupo ya se había acabado aunque no de manera oficial y estaba por salir al mercado “Let it be” (a decir verdad un álbum póstumo) pero ya los fab four estaban de cabeza produciendo material por su cuenta, George Harrisoin incluso desde hace dos años antes al componer la música para el filme “Wonderwall” en 1968.

Harrisón fue conocido como “el Beatle silencioso” y también como el más místico y experimental de todos. Un capítulo poco mencionado en su vida destaca la edición en 1969 de un disco electrónico (“Electronic Sound”) compuesto por dos temas de larga duración que no alcanzaron a hacer historia en medio de la todavía fulgurante leyenda viva del cuarteto de Liverpool.

Pero una vez disuelto el grupo y con la publicación de su tercer disco George Harrison confirmó al mundo que era un genio a quien el carisma y la descollante capacidad creativa del dúo Lennon – McCartney no siempre dejaron ver con claridad.

“All the things must pass” en cambio muestra sin obstáculos todas sus facetas y talentos : cantante, instrumentista, productor y compositor, regala aquí canciones perfectas una tras otra, “I´d have you anytime”, “My sweet Lord”, “Isn´t it a pity” “Let it down”, “Run of the mill”, “Beware of darkness”, “Art of dyng”, y por supuesto “All the things must pass”, la declaración de principios del propio músico frente a la turbulencia que siginificó la separación del más popular conjunto musical de todos los tiempos.

Para Harrison la vida seguía y de qué manera, editaba una obra maestra, en formato triple (donde además pudo grabar muchas canciones que durante la era Beatle fueron desechadas en pos del trabajo de Lennon / Mccartney) y con una parte dedicada enteramente a la diversión y la experimentación que tanto le gustaba, convocando para esto a muchos amigos a rematar el álbum con sendas y sicodélicas Jam sessions.

Participan del disco, entre otros, Eric Clapton, Ginger Baker, Billy Preston, Phil Collins (de 19 años), Ringo Starr, Peter Frampton, Bob Dylan, Dave Mason, Klaus Voorman y entre medio de todos Phil Spector colaborando en la producción de una obra imperecedera e imprescindible, remasterizada el 2001 por el propio Harrison meses antes de su temprana muerte

Para no quedarse abajo de la historia aquí les dejo el disco doble remasterizado, que contiene 5 canciones nuevas además de una nueva mezcla para “My sweet Lord”. y el nuevo diseño de la portada, a la cual le fueron añadida colores.

Disco 1

Disco 2

Pass: tesoromusical.blogspot

Gracias a www.tesoromusical.blogspot.com

Pero además va un regalo para los más fanáticos: el álbum “Beware of ABKCO” que contiene los demos acústicos grabados con anterioridad por el propio Harrison a pura voz y guitarra. Otro lujo a disfrutar y salud por el gran Harrison !!

Grandes Escenas del Cine – Los Hermanos Marx

Un imprescindible del humor del siglo xx; los Hermanos Marx revolvieron el gallinero en hollywood desde los años 20`y durante varias décadas. Con su brutal sarcasmo y una imaginación descollante fueron capaces de filmar locuras como ésta, extraída de la cinta “Una noche en la ópera” de 1935. Les advierto que viene doblada al español (con acento español coño ) pero a diferencia del 99% de las veces, aquí no alcanza a opacar el resultado.

Ojo con las intervenciones del gran Grocuho Marx (de bigote y puro) quien al igual que en la vida real no paraba nunca de hablar e ironizar. Próximamente tendrán más de él en Mundo Placeres.

Por mientras disfruten esto, ojalá estimulados por algún pasto loco. A reir !!

PLACERES DE CULTO: 9 actuaciones para aprender (I parte)

Desde la primera aparición del griego Tespo en el Teatro Dionisio por allá por el año 534 AC. buenas actuaciones han habido por montones. Pero existen aquellas que marcan un precedente y que perduran incluso más allá del éxito o fracaso de la cinta. Exageradamente se podría pensar que estos personajes podrían formar parte del elenco de cualquier filme; de manera más realista es justo señalar en cambio que perfectamente se podrían elaborar guiones a partir algunos de ellos convertidos en atractivos productos para mercadeo. Drama, comedia, suspenso, acción: actuaciones para mirar y aprender.


*Una aclaración, hasta el siglo XVII los actores sólo podían ser hombres, pero estamos en pleno 2009 y no se justifica la exclusión de mujeres en el artículo, quedamos debiendo las notables actuaciones femeninas.

Vittorio Gassman en Il Sorpaso (Italia, 1962)

Toda la frescura y alegría de una sociedad que luego de la guerra se encaminaba directo hacia el hedonismo está representada en la figura de Bruno Cortona; un simpático y desvergonzado dandi moderno que se paseaba por Roma en su “Lancia” último modelo disfrutando del verano y escuchando a Vianello, di Capri y Modugno. La fatalidad y la comedia fielmente equilibradas por el más consistente y versátil de todos los actores “neorrealistas “: director de teatro y cine, poeta, escritor de cuentos y novelas. De las decenas de películas que hizo, ésta fue su preferida y con su muerte (ocurrida en el 2000) según el maestro Ettore Scola, el cine italiano dejó de ser lo que era.

Marlon Brando en El Padrino (EE.UU., 1972)

Uno de los más grandes ejemplos de cómo una actuación se convierte en estereotipo. Fue el propio Brando quien insistió en que le hicieran una prueba para un personaje del que se había encargado personalmente del maquillaje. Nadie le daba crédito y Coppola incluso era amenazado de despido por los productores si no se deshacía de un actor que era sinónimo de conflictos y excentricidades. Luego de ser el referente principal de la actuación gringa en los años 50, este papel no sólo trajo de vuelta a Marlos Brando de un sin número de irregulares trabajos, también le dio su segundo oscar (que rechazó) y el definitivo reconocimiento histórico, no importando lo que fuera a hacer después. Toda interpretación posterior sobre mafiosos partiría desde Vitto Corleone en adelante, el Don se transformaría en un fetiche pop y su frase “Le haré una oferta que no podrá rehusar” fue escogida por el American Film Institute como la segunda frase más recordada del cine norteamericano.


Robert de Niro en Toro Salvaje (EE.UU., 1980)

“Se recomienda no distribuir esta película” fue el aviso de dos publicaciones hollywoodenses al momento del estreno de “Raging Bull”. El que se anunciaba como el segundo fracaso consecutivo de Martin Scorsese luego de “New York, New York” terminó convertido en una de las piedras angulares del cine norteamericano en los ochenta y le dio el apodo de “Camaleón” a Robert De Niro por una de las metamorfosis más impresionantes que se hayam visto frente a una cámara. De Niro se entrenó como un profesional del ring y pasó de alcanzar un cuerpo perfecto de peso medio a engordar 27 kilos, todo durante los 18 meses que duró el rodaje para interpretar la vida de Jake La motta, el ex Campeón de boxeo caído en desgracia. “No he caído Ray; no me derribaste Ray” le gritaba un tambaleante La motta a Sugar Ray tras recibir una tremenda paliza. Esa es la metáfora de toda la película y de todas las luchas que contenía en su interior. La de La Motta con la vida, la de Scorsese con la crítica y por supuesto la de De Niro y su personaje.

Sean Penn en Carlito´s Way (EE.UU, 1993)

Esta entretenida película de Brian de Palma ya había sido reseñada en este blog para el post sobre las buenas segundas partes en el cine, suponiendo que fuera la continuación de “Caracortada”, la gran obra del mismo director filmada en 1983. Entre sus muchos puntos altos destacan sus personajes. Y pese al rol principal de Al Pacino es su abogado corrupto y cocainómano quien se roba la película. El personaje es tan divertido como deleznable y Sean Penn está irreconocible en esta cinta que lo alejó por fin de los típicos roles de rebeldía y dureza. Aquí ya no es rebelde ni valiente, es derechamente un caradura cobarde capaz de traicionar a quien se le ponga por delante. A pesar de la versatilidad de su filmografía, esta caracterización destaca entre las más originales.

Kevin Spacey en Los sospechosos de siempre (EE.UU, 1995)

El relato de Roger “Verbal” Kint al Agente Kujan pasó a la historia como uno de los grandes libretos del cine gringo y Spacey hizo lo propio en el sitial de los actores de carácter con esta cinta de suspenso y acción que a pesar de caer en muchos de los clichés de la Industria sale a flote una y otra vez gracias a su aparición. El final de su performance se mantiene aún entre lo mejorcito del cine noventero.

Javier Bardem en Mar adentro (España, 2003)

Bardem ya había interpretado la compleja vida del escritor Reinaldo Arenas pero esto era más delicado aún. Para personificar a Ramón San Pedro necesitaba 5 horas diarias de maquillaje y mover sólo su cabeza durante todas las escenas. La figura de Ramón San Pedro, el hombre que estuvo 27 años postrado en cama con tetraplegia y que llevó a la corte española su lucha por legalizar la eutanasia le imponía a Bardem el mayor desafío de su ascendente carrera y lo consagró definitivamente hacia las ligas mayores de la interpretación.

Philip Seymour Hoffman en Mi novia Polly (EE.UU., 2004)

El oscar otorgado el 2006 por su interpretación del escritor Truman Capote será sólo una anécdota en la carrera de uno de los más completos actores estadounidense de los últimos años. Hoffman ha participado en muchas cintas respetables y también en algunos prescindibles productos de la máquina holliwoodense y todos han sido mejores gracias a él. Como el caso de esta insulsa comedia romántica de John Hamburg de la que se recomienda sólo revisar las escenas de Sandy Lyle, un actor de teatro tan fracasado como vanidoso y cuya participación permite no salir del cine con la sensación de haber perdido el dinero.

Javier Cámara en Hable con ella (España, 2004)

Esta emotiva película de Pedro almodóvar contiene una provocación adicional a todo su cine, el personaje del enfermero Benigno. Un hombre que puede ser odiado o querido según sea el grado de tolerancia del espectador y que por lo mismo no pasa en vano. Una actuación no recomendada para los moralmente impresionables pero sí para los que entienden que el cine es también una forma de reflexión y sobre todo de honestidad y desprejuicio.

Ignacio Agüero en Días de Campo (Chile, 2005)

No es necesario aparecer durante toda la película para hacer de una actuación algo inolvidable. Y tampoco es necesario ser actor para lograrlo. 20 minutos le bastaron al documentalista Ignacio Agüero. Raul Ruiz (un especialista en hacer actuar a sus amigos sean o no profesionales), lo ubicó en el centro mismo de una película con muchos centros y plagada de notables actuaciones. Días de Campo es un sueño entre el Chile de hoy y el de hace 70 años, y Daniel Rubio (el personaje de Agüero), el puente entre ambos. Un diálogo – monólogo que encarna el espíritu dubitativo e incierto de un país y que debieran atender tantos aspirantes a actor perdidos en graves y pretenciosas arengas.


PLACERES DE CULTO – Fulano

** Esta reseña fue escrita el 2005 y publicada en la desaparecida revista “Pausa”, en su edicón del mes de octubre. Fue el último disco de Fulano, editado 1 año después, de la separación del grupo tras la muerte de su tecladista Jaime Vivanco. Pero luego de 6 eternos años, una de las mejores bandas nacionales de todos los tiempos está de regreso desde el 10 de julio de este año, celebrando 25 años, anunciando disco y lo mejor de todo, haciendo nuevos y potentes conciertos en su gira “La farsa continua”. Desde esta espacio, vaya este pequeño homenaje para Crisosto, Jequier, Muñoz, Vasquez, Aliaga, Campos y por supuesto a la memoria de Vivanco

Fulano
“Vivo” (2004)

“Las personas no mueren, quedan encantadas”
Guimaraes Rosa


Decir que Fulano ya no existe sería a estas alturas como un chiste. Uno más. Vivanco por ejemplo, mostrando al grupo la solmene música que quería para su funeral: un mambo. Crisosto presentando al público las canciones “largas, aburridas y difíciles”. O Vivanco de nuevo en la portada de este disco y con cara de no aguantar más la música. Y es que todo Fulano puede que haya sido siempre una broma, una broma muy certera con músicos de primera. El bufón leyendo partituras y metido en un estudio de grabación. Fulano metido en la música como rechazando y abarcándolo todo. Un delirio estridente, melódico y contestatario de flautas, tambores y saxofones en los tiempos donde la represión de Augusto y Toribio servían también para componer una canción.

Y aquí están como si nada hubiera pasado, durante la que sería la última gira del grupo por Santiago y el sur del país allá por el 2002, cuando quizás no estaba clara la idea que aquello sería un disco y Vivanco vivo y lanzando una intro totalmente improvisada ante la sorpresa del resto. Es el punto de partida para diez canciones que recorren toda la sólida discografía desde “Fulano” (1987) hasta “Trabajos inútiles” (1997), pasando por “En el Bunker” (1989) y el “El infierno de los payasos” (1993). Veinte años de carrera en los que sería inútil recomendar algún tema en especial. Incluso hasta las nuevas canciones “Pinocho en Patolandia” (Crisosto) y “Todas las ratas de todos los ríos del mundo” (Vivanco) parecen verdaderos clásicos del repertorio.

Escuchar cualquier composición es volver sobre el asombro. ¿Es posible tocar esta música sin equivocarse?. No lo creía la televisión abierta y nunca los dejaron tocar porque se negaban al play-back. ¿Ha habido algún grupo que haya tocado alguna vez un cover de la banda?. Al parece no. Fulano, la banda de rock fusión más inquieta y rupturista salida del cansancio y hastío de los últimos años de la dictadura, los que nunca usaron guitarra para tocar rock.

Un disco para disfrutar y pensar que por 80 minutos las cosas no han cambiado mucho, por suerte no han cambiado para nada. Aquí está la banda entera y esto sigue siendo el mismo vértigo y delirio. “Suite Recoleta” suena igual o mejor que hace veinte años cuando fue compuesta por Vivanco, Arlette Jequier sigue siendo insuperable cuanta canta “Sentimental Blues, Crisosto y Vasquez continuando soplando como sólos ellos, mientras que nadie como Campos y Aliaga para sostener todo esto con una base rítmica que lo mismo puede acompañar como seguir caminos propios en cualquier momento, puro talento y audacia, todo funcionando y sonando siempre tan perfecto, porque no parece ser cierto que una mañana de enero Vivanco partiera hacia el encuentro de otras músicas, indescifrables aún para nosotros, y entonces todo esto tuviera una buena razón para parar. Como una broma del grupo, otra más, la peor. Nunca parece cierta la muerte ante tanta vida y música. Quedan proyectos como el documental de Pablo Leighton, la edición de conciertos y grabaciones inéditas de los años ochenta y la memoria, sobre todo la memoria. Adios Fulano. Gracias Fulano. Hasta siempre Fulano.

Descargue usted mismo y disfrute del asombro.

Canción de Jazz


a mi hermano Esteban “Shamán” La Regla

Por supuesto todo lo comenzó Ellington
Coltrane puso el corazón
Charlie Parker el genio
Mingus el carácter
Art Tatum el asombro
Count Basie el mejor swing
Max Roach los llevó a todos en su ritmo
Gillespie lo reencontró con Africa

Chet Baker le dio el derecho a los blancos de cantar y tocar esta música de negros
Stan Getz puso el sonido
Tito Puente el sabor
Arturo Sandoval el virtuosismo
El maestro Tom Jobim la más bella armonía

Joao Gilberto puso la voz
Billie Holliday el sentimiento
Bill Evans la poesía
Miles el estudio y la visión sin límites
Thelonius la inquietud y el misterio de una noche de piano solo.

* Fotografia de Art Kane

PLACERES DE CULTO – 3 imperdibles del Jazz

A Rosita Riquelme Serrano

Bill Evans “Waltz fo Debby” (1961)

Debby era el nombre de la sobrina regalona del genial pianista y compositor de Nueva Jersey, y “Waltz for Debby”, una canción compuesta para ella mientras cumplía su servicio militar a principios de los ´50. Finalmente fue en 1961 el nombre de un disco que revolucionó el Jazz. Sin embargo, dos años antes de presentar al mundo esta obra maestra, Evans ya había entrado en la historia al ser parte fundamental en la concepción del más importante álbum de jazz de todos los tiempos, “A kind of Blue” de Miles Davis. Sus aportaciones fueron tales que no sólo direccionó a la banda hacia la improvisación Modal que marcaría una de las revoluciones musicales más influyentes del siglo XX, sino que además fue escogido por el trompetista para abrir su disco con un inolvidable solo de piano, de hecho fue Evans uno de los pocos músicos blancos frente a los cuales el exigente y soberbio Davis se quedaba callado escuchando.

No contento con eso, abandonó la cumbre en la que estaba (leáse: dejó la banda) y se largó a revolucionar el jazz por cuenta propia. “Waltz for Debby”, fue grabado en vivo el 26 de junio de 1961 durante la última de una serie de presentaciones de su grupo en el mítico Village Vanguard de Nueva York; y además de resumir toda la escuela del personalísimo sonido de Evans (desde el delicado lirismo que explayaba a través de su portentosa técnica, hasta sus experimentos armónicos bajo la fusión del bop con la música clásica, en especial la de los impresionistas franceses) marcó el nacimiento del más moderno formato del jazz trio, ese donde la base rítmica (conformada por Paul Motian a la batería y el enorme Scott LaFaro al bajo) comenzaba a dialogar de igual a igual con el piano. Los contrapuntos entre los tres instrumentos son fundacionales y la audacia tanto de Motian como de La Faro son agradecidas hasta el día de hoy desde todos los sectores del género, llegando a alturas inconmesurables como en “My Romance” o “Milestones”.

Nunca hubo hasta entonces un trío igual y nunca más lo volvió a haber tampoco, porque tan sólo diez días después de esta grabación, Scott LaFaro, el bajista más talentoso e importante de su generación, muere trágicamente en un accidente de auto al dirigirse hacia un ensayo, tenía apenas 22 años. Tras su muerte el grupo se disuelve pero Bill Evans, que había incluso abandonado la música tras el duro golpe, afortunadamente volvería para continuar puliendo su escuela formando otros tríos, dando la vuelta al mundo y grabando un puñado de álbumes maravillosos, también con otros formatos, hasta su también prematura muerte, ocurrida en 1980 a los 50 años.

Descargue por aquí y tenga un whisky doble y un pañuelo a mano, porque estas notas van directo al corazón y el asombro.

Charles Mingus
“The Black saint and the sinner lady” (1963)

Hay que partir señalando que si a Ellington se le atribuye la invención de lo que hoy conocemos por Jazz, a Charlie Parker el genio ilimitado, a John Coltrane el corazón de todo, a Miles Davis la visión infinita hacia lo que estaba por venir, entonces concordemos en que a Charles Mingus le correspondió llenar a esta música de carácter e imaginación, además de un inconformismo totalmente luminoso. Y es que Mingus, el inolvidable contrabajista, el inigualable compositor, el vanguardista director de orquestas o de grupos reducidos, incluso el virtuoso pianista (que llegó a grabar el piano para un disco de un tipo que siempre contrató a los mejores sidemen, el perfeccionista Miles Davis). Todo eso y más se encuentra en esta, una de sus obras más perfectas y aclamadas, la primera Danza para Ballet escrita para una BigBand de Jazz. 10 músicos rodean a Mingus en esta aventura: 2 trompetas, 1 trombón, 1 tuba, 3 saxos, 1 guitarra y la rítmica habitual de sus eternos compinches Jaki Byard y Dannie Richmond.

Es esta su apuesta más sinfónica y también un verdadero compendio de todos los capítulos de su música; y si algunos creían qua ya a estas alturas estaba absolutamente loco, el hombre respondió agregando un comentario de su sicólogo en el librito del disco. Siempre provocando o más bien defendiendo una propuesta artística muchas veces incomprendida y atacada, tanto como sus ideas sobre el racismo social y la explotación a la que eran sometidos los músicos negros, llego a tener fundar su propio sello discográfico. Un verdadero activista, de la vida y la música. Otro imprescindible del siglo XX.

Amo y admiro la obra de muchos en el Jazz, pero por una u otra razón siempre vuelvo a este músico que en uno de sus más altos momentos dejó su carrera para volver a trabajar en su antiguo puesto en la oficina de correos, porque ya lo había hecho todo y porque nunca buscó ni aplausos ni fama con su obra, sólo sacar afuera lo que tenía dentro. Menos mal que luego regresó; porque si Ellington es el swing, Charlie Parker el bebop, Coltrane el hard bop o el free, Miles Davis el cool o el jazz rock, Mingus siempre será sencillamente Mingus, un estilo en sí mismo, como casi nadie en el Jazz, una obra hecha a mano, con rigor, mucho sudor y la más grande cuota de talento e imaginación jamás vista sobre un estudio o escenario; un personalísimo y perfecto camino abierto y que nunca ningún músico se ha sentido con el coraje de poder continuar con dignidad.

Si no conoce aún a Mingus, esta es su oprtunidad y la del asombro.

Miles Davis
“Bitches Brew” (1969)

La penúltima de las cinco revoluciones musicales de Miles Dewey Davis III. En pleno ascenso del Free Jazz, e inspirado profundamente por las andanzas de Jimy Hendrix, toma, al tiempo que crea, un camino paralelo electrificando a todo el mundo (léase a toda su banda), utilizando además dos bajos, dos teclados y dos baterías y sentando así las bases para lo que sería el Jazz Rock. Esto es lo que sucedió durante tres días de improvisaciones en agosto de 1969 entre Miles y sus jóvenes músicos quienes no se enteraron que eso era un disco hasta que lo vieron publicado un año después (gracias a un enorme trabajo de post producción junto a Teo Macero) convirtiéndose en el primer álbum de jazz que vendió más de 500 mi copias en un solo año.

El trompetista de Illinois fue acusado por la crítica reaccionaria de venderse al mercado pero lo cierto es que el trabajo en sí no imitaba tendencia alguna oída hasta entonces, ni en el jazz, el rock o el pop; y tampoco contó con difusión radial debido a sus larguísimas canciones, algunas de ellas de más de 20 minutos; o sea, no había por donde considerarlo un álbum típicamente comercial. Y si Miles Davis perdió a algunos ortodoxos seguidores desde el jazz, los multiplicó hasta el infinito desde otras corrientes. Aquí están reunidos, otra vez, todos los talentos y las marcas registradas que hicieron de Davis el músico más influyente del Jazz desde la era Ellington; desde su tremenda maestría en la dirección musical, pasando por su extraordinaria visión artística y por supuesto su gran olfato al convocar a jóvenes músicos que posteriormente iban a dar vida a lo más granado de la evolución del movimiento, en este caso a extraordinarios y puntales experimentos de fusión desde comienzos de los ´70: Joe Zawinul, Wayne Shorter y Airto Moreira (Weather Report), John McLaughlin y Billy Cobham (Mahavishnu Orchestra), Chick Corea y Dave Holland (Circle), el mismo Chick Corea ahora con Lenny White (Return to Forever ) y Don Alias junto a Steve Grossman (Stone Alliance), por nombrar sólo algunos ejemplos.

La paternidad de Miles sobre todo lo que se tocó después en el mundo del jazz es incuestionable y fue tal impacto de “Bitches Brew” que desde entonces comenzó a ser invitado a festivales de Rock e incluso él mismo, seguro y engreido como era, se jactaba en pleno auge del Progresivo y el Hard de tener a la mejor banda de rock del mundo !! Después de esta obra maestra no hubo marcha atrás para Miles Davis, lo arriesgó todo (incluso el respeto de críticos y fans) y jugó a ganador; pero nunca más volvió a hacer jazz tradicional; y no contento con este golazo se atrevió a una más metiendo a fusionar su trompeta con el Rap durante los ´80, trabajos que despertaron nuevamente feroces críticas, pero que sin duda cargan encima con su clásico sonido y su tremenda visión, arrojo y apertura, pero esa es otra historia, la que nos interesa ahora comienza y se deja escuchar por aqui .

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