La Verdad
img
El furor de la primavera
img
Carlos Escobar | 18-03-2018 | 17:52

four-seasons

El año que Manuel de Falla compone La vida breve y Thomas Mann escribe Muerte en Venecia, Igor Stravinsky estrena su obra más grandiosa en París. El 29 de mayo de 1913, la Ciudad de la luz es testigo de uno de los estrenos más polémicos de la historia de la música, la première de La consagración de la primavera, una obra revolucionaria que anticipa la catástrofe a la que van a parar las ilusiones de Europa.

En palabras de Eugenio Trías, la consagración es un “ballet ritual, ceremonial, una pieza escénica sagrada […] donde tierra y sol celebran mágicas nupcias”. Basada en un rito pagano, es una creación que supone un auténtico salto hacia la modernidad, con una serie de ritmos, acentos y pulsaciones que agitan el alma de una virgen sacrificial que baila hasta que un golpe de hacha orquestal concluye la obra.

La consagración de la primavera es un ballet que consta de dos partes, la Adoración de la tierra y el Sacrificio. Según confesó el propio Stravinsky, se le ocurrió mientras componía El pájaro de fuego y en una reunión preliminar con Nicolai Roerich, el responsable de la escenografía y del vestuario, se pensó llamar Vesna Sviaschennaia (Primavera sagrada), aunque luego Bakst, le daría el título definitivo con el que la conocemos hoy día.

Es curioso que una obra tan colosal fuese escrita por Stravinsky en una diminuta estancia de tres por tres metros donde apenas cabía un piano vertical de pared, el cual siempre mantenía silenciado. El músico quiso representar el despertar de la naturaleza, quizás rememorando sus recuerdos de infancia en San Petersburgo cuando de manera brusca irrumpía la violenta primavera rusa con los sonidos agudos e intensos que generaban las grietas de la gran capa de hielo formada sobre el río Neva.

Es complicado que los murcianos veamos a nuestros hijos y nietos patinar sobre un río Segura helado, pero  si sienten curiosidad por experimentar las emociones del deshielo de Igor Stravinsky y su magistral forma de mostrarnos la explosión de la naturaleza, aprovechen la oportunidad que asistir este fin de semana a una de las dos representaciones de La consagración de la primavera. Hoy viernes en el Auditorio Víctor Villegas y en la sesión matinal del domingo, en el Teatro Circo, donde la orquesta se dispondrá en círculo alrededor del público, como si de un verdadero ritual se tratase.

 

Viernes 16 de marzo, 20h. Auditorio Víctor Villegas. Canto fúnebre y La consagración de la primavera de Stravinsky. Concierto para violín y orquesta de Mozart. Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia. Boris Belkin (violín). Virginia Martínez (dirección).

Domingo 18 de marzo, 20h. Teatro Circo. La Consagración de la primavera de Stravinsky. Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia. Virginia Martínez (dirección).

Etiquetas

Otros Blogs de Autor