Hoy cedo este espacio a Ángela Ruiz, lorquina, periodista y gran trabajadora, que como tantos vecinos de Lorca, se ha visto afectada por los terremotos y que clama para que no nos desentendamos de la ciudad. Aquí van sus reflexiones que agradezco que comparta en este blog.
Hay lágrimas que te dejan huella, hay lamentos que se quedan en el silencio de los espacios vacíos de vida, hay gentes sin mirada, sin palabras, sin alegría. Hace un mes desde que el terremoto de Lorca surgió de las entrañas de la tierra, hace un mes que la ciudadanía se quedó sorda, muda, vacía.
Madre tierra, tu voz ha sido firme, has liberado tu energía desde lo más superficial de tu piel y nuestros ojos pudieron ver cómo caía la historia de Lorca con los edificios construidos a través del tiempo, vimos caer las vidas y los hogares de muchos lorquinos. Fueron nuestros oídos los que escucharon tu voz que no olvidaremos nunca, nuestra vida perdía la tranquilidad y fuimos conscientes de quiénes somos entre tus brazos, diminutos puntos vivientes que ruegan llorando no querer volver a escuchar tu voz.
Hace un mes, una eternidad que pasa lenta por encima de nuestras vidas, que vamos asumiendo mientras esperamos soluciones que se retrasan con la burocracia. Aquellos que más sufren tras haber perdido sus casas, sus pertenencias, sus referentes, siguen notando el terremoto todas las mañanas cuando se levantan y miran a su alrededor sin poder identificar dónde están.
Ahora es un terremoto de tristeza, de desesperación, de desasosiego, el que invade Lorca, que fiel a su historia de encrucijada de caminos, muestra su cara de derrota en su Patrimonio destruido, muestra la tristeza de sus barrios desolados, muestra su color gris entre polvo y terror, pero también muestra el esfuerzo, el valor, la superación para resucitar de los escombros y convertirse de nuevo en la encrucijada de caminos, en nuestra Lorca.
Gracias a quienes han estado a nuestro lado ayudando, mostrando su solidaridad, gracias a quienes desde lo más profundo de sus corazones han sabido decir “todos somos Lorca”. Ahora el slogan es ‘no nos olvidéis’, formar parte de esta maravillosa región supone estar a su altura y para ello necesitamos resurgir a vuestro lado.

