Sonría, por favor

Hace unos días abrí la edición digital de La Verdad y me llamó la atención una de esas cosas en las que reparo sin sentido pero que me activan algún mecanismo cerebral que me lleva a escribir unas líneas como éstas. Casi todas las fotografías eran de gente sonriendo. Y casi ninguna iba asociada a una noticia que debiera despertar la más mínima alegría en el protagonista ni en los destinatarios. Había sonrisas nerviosas, carcajadas obscenas y muecas de locura. Así, me encontré primero con la sonrisa de Breivij, el terrorista noruego, ante su abogado, sobre un titular con un entrecomillado de esa bestia humana en que decía que volvería a hacerlo. Cerca estaba la sonrisa botulítica de la presidenta de Argentina, feliz de robar a una empresa española y deleitar al pueblo de su país con una dosis de peronismo en su desviación chavista.

Por supuesto, estaban las fotos clásicas de políticos en alguna reunión europea, encantados de haberse conocido y riéndose sobre algún comentario acerca de algún partido de fútbol reciente. Por cierto, que es curioso que cuando no hablan de política hablen de fútbol. Fíjese el lector que, en cualquier entrevista a algún burócrata europeo o jefe de Estado, el entrevistado siempre dice que bromea o charla con otro sobre fútbol. También se encontraba en toda esta miscelánea de sonrisas más falsas que un billete de tres euros, la sonrisa de algún sindicalista que parecía recién salido de algún banquete de boda celebrado en alguna venta de carretera y en el que, sin duda, se había puesto las botas.

Un mismo gesto, mil significados. No deja de sorprenderme la complejidad del lenguaje gestual de las personas, su interpretación, su falsedad, su uso como escudo ante la inseguridad propia o como arma para perpetrar un engaño. Y no es culpa de quien sonríe, lo mejor es que es algo que va en nuestra programación genética y que es algo que todos, inconscientemente practicamos. Bendita inocencia la de aquellos que siguen creyendo que la sonrisa de la Gioconda es la más enigmática de la historia.

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