Para la Izquierda Anticapitalista, para los gays, para los republicanos, para las lesbianas, para los marxistas-leninistas, para los indignados (ya sabe el lector, últimamente no puede haber boda sin la tía Juana). No es un anuncio de un refresco. Es la visita del Papa. Y es que, en realidad, yo creo que la Jornada Mundial

