Nadie duda ya que Mercadona (o Mercamona) es un fenómeno sociológico en toda regla. Basta con mostrar una cierta predisposición y receptividad a los estímulos que nos ofrece por sus pasillos y cajas para observar curiosos comportamientos humanos. La otra tarde, sin ir más lejos, necesitaba comprar unas cosas y me venía al paso un

