Cuando un estudiante copia, puede ser que lo pillen y lo castiguen o que no lo pillen y no suceda nada. Pero en Murcia la cosa es diferente: si copias te dan 6.000 euros como premio a tu creatividad y a lo innovador de tu trabajo. Esto es lo que ha sucedido en los premios FP Emprende, que otorga la Comunidad Autónoma de Murcia a los estudiantes de FP que han presentado proyectos de negocio “innovadores”. La ganadora presentó un proyecto basado en la limpieza de lápidas en cementerios, pero se da la circunstancia de que meses antes de la celebración del concurso ya se había creado la primera empresa dedicada a estas labores en la región.
Esta es la noticia de 21 de Junio, que recoge el periódico La Verdad, en la que la premiada destaca “…No había empresas que ofrecieran estos servicios…”. Pero lo cierto es que desde el mes de Febrero una empresa, llamada Eternalia, venía prestando esos mismos servicios en la Región. El 8 de Mayo, apareció un reportaje sobre dicha empresa en el diario La Opinión, el día antes de la entrega de premios, su gerente fue entrevistado en el magazine matinal de la televisión autonómica regional 7RM y esa misma semana también se emitió un reportaje en el programa España Directo de TVE.
En las bases del concurso, se establecen como “Criterios de Valoración” la viabilidad del negocio, su enfoque, su presentación, su carácter innovador y la creatividad de la idea. Con una sencilla búsqueda en Google, es fácil de comprobar la existencia de esta empresa, ya que cuenta con decenas de entradas en la web, que hacen referencia a su negocio, en fechas previas a la presentación de trabajos para el concurso. Por ello, habría que dar por sentado que este era un dato conocido, por la profesora de Carolina o por los técnicos de las consejerías que organizaban el concurso o por los empresarios que formaban parte del jurado (prefiero no pensar lo contrario).
Aún sabiendo todo esto, decidieron premiar a esta concursante, incentivando no se sabe muy bien que. Uno no acaba de entender donde está el “carácter innovador” y la “creatividad” en este proyecto que se limita a calcar el desarrollo de una empresa ya existente. Lo único innovador en este asunto es el recurso a tradiciones culturales españolas para ganar un concurso, como son la “picaresca” y el “que inventen otros”. Para próximas ediciones de estos premios, los alumnos que quieran llevarse 6.000 euros “por la patilla” ya saben que con un buen “copiar y pegar” en Murcia serán bienvenidos.


