La Verdad
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Autor: Alberto Aguirre de Cárcer
El AVE y su legalidad
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Alberto Aguirre de Cárcer | 21-01-2016 | 8:23| 0

La Audiencia Nacional ha rechazado, por carecer de legitimación activa, el recurso de la Fiscalía en el que pedía parar la obra de entrada del AVE a Murcia. El fiscal había expresado en la primavera pasada sus dudas sobre la legalidad del proyecto por falta de declaración de impacto ambiental, lo que casi provoca un pronunciamiento del Pleno en septiembre para frenar las obras, pese a que el fiscal aún no había presentado su recurso y no había, por tanto, ningún pronunciamiento judicial. A ultimísima hora, PP, PSOE y Ciudadanos pactaron exigir a Adif la modificación de ese tramo y del orden de las fases del soterramiento, lo que fue refrendado recientemente por la Sociedad Murcia Alta Velocidad. La juez no certifica la legalidad de las obras, pero no admite el recurso del fiscal porque no acredita los daños para el medio ambiente que le legitimarían para actuar. Aunque cabe apelación, el obstáculo judicial del AVE pierde mucho gas.

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La Terminal
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Alberto Aguirre de Cárcer | 17-01-2016 | 7:54| 0

Pedro Antonio Sánchez parecía esta semana un alter ego de Viktor Navorski, el personaje de Spielberg. Atrapado sin salida en el lío del aeropuerto cerrado y atenazado por las dudas jurídicas de un Gobierno central en funciones

‘La Terminal’ es un drama romántico con toques de comedia. Dirigido por Steven Spielberg, narra la peripecia de un singular personaje, Viktor Navorski (Tom Hanks), atrapado durante más de un año en el interior del aeropuerto John F. Kennedy. A su llegada a EE UU, el protagonista descubre que se ha consumado un golpe de Estado en su país, una ficticia nación llamada Krakozhia que deja de ser reconocida por Estados Unidos como nación soberana. Navorski ni puede entrar en Nueva York ni volver a su tierra natal.

Viendo al presidente regional Pedro Antonio Sánchez volver de Madrid sin garantías de que pueda cerrarse San Javier, para facilitar la apertura de Corvera, me vino a la memoria la película aeroportuaria de Spielberg. La de Corvera no es una drama romántico, sino de corte clásico y con ribetes de comedia berlanguiana. Pero de alguna forma, PAS parecía esta semana un alter ego de Navorski, sin posibilidad de escape a corto plazo del lío del aeropuerto construido y cerrado desde hace cuatro años, atenazado por las dudas jurídicas de un Gobierno en funciones en Madrid y condenado durante no se sabe cuánto tiempo a vagar por tierra de nadie, pasando la vergüenza de tener que coger el AVE en Albacete. Reivindicativo ante los mandamases de la capital del Estado, pero a la postre impotente frente a nuestro leviatán aeroportuario. Como Navorski ante las autoridades aduaneras del JFK. O como Valcárcel, cuando cinco días antes de las elecciones de 2011 selló con el Gobierno de Zapatero un protocolo para cerrar San Javier, que a la postre quedó en papel mojado.

Que AENA acceda a clausurar San Javier para facilitar la apertura de Corvera siempre fue, y será, un objetivo complicado. La empresa estatal hizo su gran apuesta financiera y estratégica con la faraónica ampliación de El Altet y solo por una orden política de Fomento tomaría una decisión que debilitaría al aeródromo alicantino. Y ahora es más difícil que nunca, con un Gobierno en el aire, con capital privado en su accionariado y con algunos directivos de Aena deseando pasar a mejor vida en la empresa privada, tras haber hecho la salida más exitosa de 2015 en la Bolsa y no haber visto un euro en bonus. En la película de Corvera hay muchas horas de metraje inédito o poco conocido. Un episodio esclarecedor fue la reunión que, a finales de 2012, se produjo en La Moncloa entre Rajoy, Ana Pastor, Valcárcel y el presidente de Aena, donde éste esgrimió un informe interno sobre la inviabilidad de Corvera. Pero José Manuel Vargas recibió un encargo político y se puso a colaborar para desbloquear la apertura del aeropuerto. En primavera había una hoja de ruta pactada para abrir a finales de 2013, con Aena como más que probable gestor si se daban ciertas condiciones. Aún así los nervios estaban a flor de piel. El viernes 24 de mayo ‘La Verdad’ publicó el informe de Aena y el inquilino de San Esteban llamó a Ana Pastor, quien a su vez pidió explicaciones a la cúpula de la empresa estatal por la filtración. Allí no daban crédito. Primero porque Aena no era la fuente de la información. Y segundo, y sobre todo, por el hecho de que se hubiera interrumpido un Consejo de Ministros por semejante asunto.

No había duda de que Corvera debía abrirse cuanto antes. Era (es) un proyecto con mayoritario respaldo político y social frente a las limitaciones conocidas de San Javier, aunque eso no eximía a este periódico de su obligación de aportar información veraz y de interés público sobre el proyecto, más aún cuando su gestión por el Gobierno regional estaba siendo errática y controvertida. Eran los tiempos del mantra oficial ‘Corvera no va a costar un euro a los murcianos’ y aquella información causó escozor en San Esteban, donde empezaban a perderse los papeles con el tema del aeropuerto. Y así acabó produciéndose meses después una cascada de disparates. Siguiendo la hoja de ruta marcada se retiró la concesión a Aeromur con un contundente dictamen del Consejo Jurídico. Había numerosos y sólidos fundamentos porque los incumplimientos del consorcio liderado por Sacyr eran clamorosos. Lo inaudito no fue la ruptura, sino la marcha atrás que se produjo en cuestión de días y que se concretó en un intento de renegociación con Sacyr, enviando a dos consejeros a parlamentar a Albacete con representantes de la constructora. El embrollo jurídico que todavía colea eran tan monumental como la tormenta política que se llevó por delante al consejero Juan Bernal, cuando revelamos que se había desmarcado de la decisión de los demás miembros del Gobierno de no reclamar a Sacyr el pago de lo que debía. Con el Gobierno regional asumiendo el pago del aval de 200 millones, se llevó a cabo un intento postrero, con el consejero Campos a la cabeza, de reabrir el aeropuerto con Sacyr. Aquello acabó con la explosiva dimisión del exconsejero en el mismo despacho de la ministra al ver que Garre y Pastor zanjaban esa posibilidad.

La comisión de investigación que comenzará el próximo mes en la Asamblea no va a acelerar la apertura de esta infraestructura fundamental para la Región, lo que lamentablemente va para largo. Servirá para que quienes tuvieron las mayores responsabilidades rindan cuentas y expliquen por qué se tomaron ciertas decisiones, como la concesión de un aval renunciando al beneficio de excusión o el órdago político con marcha atrás de aquel verano de 2013. Nada de eso evitará el pago diario de 22.000 euros a causa de la deuda asumida por la Comunidad por un proyecto concebido en otros tiempos bien distintos, cuando todo parecía posible con la burbuja inmobiliaria y la generosidad de todos los actores del mundo de la obra pública, partidos políticos y constructoras, era bien diferente. Pero eso es otra historia de Mediocristán, esa Murcia política que socializa el coste de sus fracasos personales.

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Aroma preelectoral
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Alberto Aguirre de Cárcer | 14-01-2016 | 8:04| 0

Pese al incierto momento histórico que atraviesa España, ayer primó lo anecdótico sobre lo sustancial en la constitución del Congreso de los Diputados. Arrancó la legislatura con más circo que pan, especialmente en la bancada de los debutantes de Podemos, que se hicieron notar en su estreno con una calculada sobreactuación de gestos. En el trasfondo hay mucho tactismo en todas las fuerzas políticas porque en esta fragmentada Cámara se respira aroma de elecciones anticipadas. Los duros reproches de Iglesias a Pedro Sánchez por su pacto con C’s para la elección de la Mesa del Congreso son poco indicativos de un posible acuerdo de investidura entre PSOE y Podemos, que da la impresión de estar posicionándose ya para una nueva llamada a las urnas. Saldremos de dudas pronto.

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Frases que matan
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Alberto Aguirre de Cárcer | 12-01-2016 | 8:18| 0

La democracia tiene una cara, que es votar, y una cruz, que es pagar impuestos. Esa era la idea del lema ‘Hacienda somos todos’, utilizado por el ministro Fernández Ordóñez en 1977 para vender ante la opinión pública la primera reforma fiscal de la Transición. Y nos lo creímos y empezamos a pagar (bueno, no todos), pensando que somos iguales ante la Agencia Tributaria como lo somos ante las urnas. Ayer, la abogada del Estado en el juicio del ‘caso Nóos’ nos recordó lo que efectivamente es cierto, que aquello solo era un eslogan publicitario. Mala cosa. Dos días antes, ese peculiar demócrata que es Artur Mas también nos espetó que esta relevancia sagrada del voto es relativa. «Aquello que las urnas no nos dio directamente se ha corregido a través de la negociación», sentenció sobre el acuerdo de investidura con la CUP. Fantástico, oiga.

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Luces largas
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Alberto Aguirre de Cárcer | 10-01-2016 | 8:14| 0

Se echa de menos en las instituciones regionales una decidida voluntad de examinar los problemas estructurales con una visión a largo plazo. Lo coyuntural y lo urgente acaban por imponerse siempre a lo trascendente

Vivimos bajo el imperio de lo efímero, evanescente e instantáneo en un mundo líquido donde la coyuntura y lo urgente se imponen siempre a lo trascendente. Es la era del vacío, filosofaba el francés Gilles Lipovetsky. Ya decía en los sesenta el más escéptico de los escritores españoles, Josep Pla, que hay muchas cosas que van mal y sin embargo funcionan, aunque sin ningún resultado que podamos tildar de progreso. Encierra algo positivo ese escepticismo del escritor ampurdanés porque está más cerca del análisis crítico que del pesimismo improductivo. Como bien apunta Adela Cortina, sola las personas y las sociedades de alta moral tienen agallas y arrestos para enfrentar la vida con altura humana. Por eso siempre conviene cultivar la autoestima en paralelo al espíritu autocrítico.

En la Región de Murcia hay cosas que van mal y, aunque funciona en su día a día, no se progresa. La razón es que todos los palos en las ruedas son estructurales. Estamos sobrados de diagnósticos certeros. No hace falta escudriñar mucho. Están diseccionados en los informes del Consejo Económico y Social y sobrevuelan diariamente en el debate político regional. Estos días se manifiestan de manera meridiana porque esos problemas, como el déficit secular de agua o la debilidad de nuestro mercado de trabajo, con la consiguiente merma de calidad de vida, atraviesan fases periódicas de crisis. El actual Gobierno regional está dando respuesta a lo urgente con cierta solvencia, pero se echa de menos en el Ejecutivo y en el resto de las instituciones regionales una decidida voluntad de examinar los problemas en el largo plazo para quitarlos del camino. Un informe publicado el pasado mes por el Ministerio de Defensa británico, del que hoy damos cuenta a nuestros lectores, sitúa al sureste español como un único punto de conflicto geopolítico en Europa occidental, en el horizonte de 2035, por la escasez de agua y el aumento de las temperaturas por el efecto invernadero. El pasado año fue el más cálido de los últimos 75 años y en lo que llevamos de enero las altas temperaturas para la época invernal ya han obligado a retirar de los campos murcianos 7 millones de kilos de hortalizas que han madurado prematuramente. Podría interpretarse como un fenómeno excepcional si no fuera porque el calentamiento es claramente ascendente en las últimas décadas y todos los modelos matemáticos apuntan a que se agudizará en las próximas décadas. La Comisión del Agua creada en septiembre en la Asamblea va a servir de poco o nada si se convierte en otro campo de batalla política y no se examina con las luces largas un problema histórico que se va a acentuar con el tiempo. Será un esfuerzo baldío si, en la búsqueda de soluciones para lo inminente, nuestros representantes no reparan de nuevo en el largo plazo.

Otro tanto cabe decir del mercado de trabajo en la Región, muy ligado a sectores productivos de alta estacionalidad, como la agricultura y el turismo. Las cifras de crecimiento económico son positivas. Estamos a la cabeza de las comunidades con mayor incremento del PIB y más generación de empleo a lo largo de 2015, pero seguimos en la misma posición relativa (terceros por la cola) que hace ocho años en puestos de trabajo de carácter indefinido. Se están dando los primeros pasos decididos hacia la reindustrialización, pero los resultados tardarán en llegar si no se soluciona lo antes posible, como promete el Ejecutivo regional, la multitud de trabas burocráticas para la apertura de empresas con actividad industrial. Se ha perdido mucho tiempo en el pasado y eso juega en contra de un escenario muy competitivo y global, donde las grandes inversiones se deciden con rapidez bajo criterios de oportunidad. Si la Región ha demostrado una gran capacidad de gestión empresarial en los años más duros de la crisis, cabe pensar que disponemos también de los recursos humanos para no estrellarnos en la gestión política. Y si no es cuestión de aptitud habrá que concluir que es momento de cambiar de actitud, para saber encarar lo coyuntural e inmediato con la vista puesta también en el horizonte más lejano.

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