La Verdad

img
Una mirada al futuro
img
Alberto Aguirre de Cárcer | 23-10-2016 | 06:10| 0

En la novela de P. D. James ‘Hijos de los hombres’ (1993), llevada magistralmente al cine por el director mexicano Alfonso Cuarón, la humanidad está condenada en 2021 a la extinción por su incapacidad para tener descendencia. La realidad está todavía muy lejos de la ficción ideada por la escritora británica, aunque los últimos datos del INE reflejan una crisis demográfica en nuestro país que es ciertamente preocupante. Dentro de cincuenta años España habrá perdido más de cinco millones de habitantes, uno de cada tres tendrá más de 65 años y nacerán menos de 300.000 niños. Viviremos más, aunque en creciente soledad. En solo tres lustros, uno de cuatro hogares estará habitado por una única persona en la Región, que será una de las pocas que no decrecerá en población. ‘La Verdad’ ha querido echar un vistazo más profundo a la Región que heredarán nuestros hijos y nietos y ofrece hoy en un amplio reportaje las proyecciones que maneja la Comisión Europea para 2050. En efecto, no perderemos población y crecerá nuestro PIB per cápita, pero habrá un 11% de trabajadores menos en las dos grandes áreas metropolitanas, mientras que las infraestructuras residenciales, industriales y comerciales irán ganando terreno a los espacios verdes. Aunque el futuro no está escrito y la prospectiva es una rama científica llena de incertidumbres, las tendencias observadas en la Región de Murcia no constituyen un hecho aislado, sino que se enmarcan en procesos globales que avanzan con una fuerza arrolladora. Somos una pequeña rama en un río de aguas bravas. Los datos de la Comisión Europea invitan a un análisis pausado sobre los cambios que los propios mercados y las autoridades están ya impulsando. Fomentar la digitalización y la industria 4.0 será positivo para la competitividad de nuestro sector productivo y nuestro PIB regional, pero va a tener un impacto en el mercado de trabajo. Si en el año 2050 tendremos 13.000 habitantes más en la Región y 61.000 empleados menos, nos lo tenemos que mirar desde ya. Porque en el futuro, como en el presente, no habrá nadie que pueda vivir del aire.

La más urgente reforma es la que atañe al sistema público de pensiones. Los cambios introducidos en 2012 se han revelado insuficientes. La caída de cotizaciones a la Seguridad Social por la crisis y su lenta recuperación, junto con el envejecimiento de la población, nos empujan hacia un peligroso desfiladero. De continuar el gasto público en prestaciones a un ritmo de crecimiento del 3%, a muy corto plazo se habrá agotado el Fondo de Reserva de las Pensiones. Sobre la mesa hay múltiples propuestas. Desde una reforma a la baja de las cotizaciones para contribuir a la creación de empleo o un nuevo cálculo más estricto de la pensión en función de la duración de la vida laboral, al vínculo de esta prestación pública al IRPF y el IVA o la creación de un nuevo tipo impositivo. Cada maestrillo tiene su librillo y las recetas, no exentas de carga ideológica, varían entre partidos, sindicatos y empresarios. La buena noticia es que todos los actores sociales están de acuerdo en la necesidad de acometer reformas urgentes. La mala, rematadamente mala, es que en este país se ha convertido en un imposible conseguir un pacto consensuado, ni siquiera en los asuntos que claramente son de interés general y donde nos jugamos uno de los pilares del estado del bienestar que construimos con enorme esfuerzo.

Ver Post >
Deriva radical
img
Alberto Aguirre de Cárcer | 16-10-2016 | 05:50| 0

Los debates políticos en España siguen el ciclo de las mareas. Suben y bajan de intensidad por la acción de una fuerza de atracción gravitatoria que nunca es el interés general. A mayor grado de viralidad, efervescencia e insustancialidad más viva es la pleamar de las polémicas y más desolador es el paisaje que después queda expuesto sobre la arena mojada: casi siempre, el rastro de una sociedad que naufragó por la pérdida de valores y ahora le carcome una terrible orfandad de ideas y liderazgos. La última controversia, legítima pero estéril y diseñada para generar división, como casi todas, ha venido a cuenta de la Fiesta Nacional, su fecha y su modo de celebrarla.

Los sentimientos no pueden imponerse por ley y habrá que reconocer que si el orgullo de pertenencia a España se resquebraja por algunas esquinas del país es porque han puesto más empeño los que quieren deconstruirla, saltándose incluso el estado de derecho cimentado en el cumplimiento de la ley. No cabía esperar otra cosa de quienes han convertido la independencia en su desesperada vía de escape para sobrevivir políticamente a una gestión nefasta e irresponsable durante los años de la crisis. Lo más llamativo, sin embargo, es que en esa huida hacia adelante hayan encontrado la cómplice muleta de la nueva izquierda representada por Podemos, un conglomerado que aúna desde activistas sociales de larga trayectoria y gentes de izquierda desencantadas con los partidos tradicionales a anticapitalistas furibundos y militantes del comunismo más añejo. Ni siquiera en los tiempos más convulsos de nuestro país, la izquierda más alejada de la centralidad había caído en la trampa secesionista, que ahora consiste en un referéndum constitucionalmente imposible para que una parte decida lo que solo podemos decidir todos. Basta con leer las reflexiones de Manuel Azaña, que antepuso la idea de España a sus propias convicciones republicanas, para constatar lo mucho que han cambiado las prioridades de esa nueva izquierda que asume con naturalidad el uso del populismo como herramienta para alcanzar sus objetivos. Quién sabe. Quizás Azaña, aquel intelectual que trasladó su gobierno al Palacio Real, igual sería considerado hoy parte de la ‘elite encorbatada’ por quienes quieren convencer a las nuevas generaciones de que la democracia nació con el 15M. En su indisimulado asalto a los cielos, el pragmatismo de Pablo Iglesias no conoce límites. De forma que es posible criticar la falta de patriotismo de quienes envían su dinero a Panamá y considerar admisible que sus programas remunerados de tv sean comprados y emitidos por una cadena financiada por Irán. Cabalgar sobre contradicciones, denomina Iglesias a eso que comunmente la gente llama cinismo.

No es un debate ideológico lo que ocupa a Iglesias y Errejón sino táctico y dialéctico. No puede haber otro porque Podemos no trae propuestas ideológicas novedosas. Le basta con tomar prestadas las señas de la socialdemocracia, aprovechando el desgaste sufrido por los socialistas en toda Europa por la obligada aplicación de medidas de austeridad. Hasta los códigos de buen gobierno, de los que hacen bandera y que están basados en la transparencia, la participación y la lucha contra la corrupción, son producto de consensos alcanzados en 2005 por el Consejo de Europa. El populismo en el que se inspiran Iglesias y Errejón se fundamenta en el trabajo del filósofo Ernesto Laclau, para quien lo importante no es tanto la ideología como la retórica, que ambos líderes manejan con destreza en los medios de comunicación y las redes sociales. Por eso, la estrategia de ocupación del poder diseñada por Laclau vale tanto para Podemos en España como para Kitchner en Argentina. En la encrucijada estratégica planteada tras los últimos resultados electorales solo se discutía el tono. Finalmente vencieron los mensajes más radicales de un Iglesias desprovisto ya del primigenio disfraz de la transversalidad, lo que anticipa una línea de conflicto permanente y polarización política. Su apelación a sus militantes a «cavar trincheras en la sociedad civil» muestra cuál será uno de los ejes de acción cuando arranque el trabajo político y legislativo en las dos Cámaras nacionales. En sus prisas por ocupar el poder, Iglesias ya se salió en una curva cuando dijo no a Pedro Sánchez. Ahora vuelve a derrapar con agresividad. Tarde o temprano, el autobús que pilota puede acabar despeñándose por un terraplén electoral.

Ver Post >
'Don Vito', por carceleras
img
Alberto Aguirre de Cárcer | 13-10-2016 | 22:30| 0

En tono monocorde y sin guitarra, como mandan los cánones de este palo flamenco, ayer Francisco Correa se arrancó a cantar por carceleras en el juicio de la ‘Gürtel’. En pos de una rebaja en su condena, el artista del trinque también conocido como ‘Don Vito’ cogió el martinete y entonó una copla que salpica a Bárcenas, Ana Mato, su exmarido Jesús Sepúlveda y varios exalcaldes populares de la Comunidad de Madrid en todo tipo de trapicheos castigados por el Código Penal. Aunque Correa enmarcó sus negocios en la etapa de Aznar, cuando «Génova era su casa», los mismos que apelan hoy a la responsabilidad del PSOE en la búsqueda del desbloqueo institucional deberían asumir las propias por la existencia de esas corruptelas que presuntamente sirvieron para financiar el partido. Todavía ni siquiera se ha oído una petición de disculpas a la ciudadanía.

Ver Post >
El tiempo entre costuras
img
Alberto Aguirre de Cárcer | 11-10-2016 | 22:48| 0

La gestora del PSOE, haciendo suya la oferta de Susana Díaz de «coser» la brecha para recuperar la unidad perdida, ha atemperado los ánimos, pero está lejos del consenso preciso para el comité federal que debe decidir si se abstiene en la investidura de Rajoy. Los siete diputados catalanes ya advirtieron ayer de que no se moverán del ‘no es no’, aunque suponga quebrar la disciplina de partido. Si hay abstención, que parece lo más plausible ante la perspectiva de desastre en unas terceras elecciones, va a hacer falta mucho hilo. Ambos bandos se han dejado el cuerpo cosido a puñaladas y del primer sondeo electoral no sale bien parada la supuesta triunfadora. Los votantes preferirían antes a Sánchez que a Díaz. A la lideresa le ocurre lo que a la Cruzcampo. Que gusta en Andalucía, pero mucho menos fuera. Y lo sabe.

Ver Post >
Pintan bastos
img
Alberto Aguirre de Cárcer | 09-10-2016 | 06:54| 0

La descarnada guerra por el poder en el PSOE entre los sanchistas y los barones críticos se ha desvelado como una crisis más profunda que difícilmente encontraría solución con un congreso extraordinario y nuevas primarias. Si este partido está abocado a un debate más profundo en un congreso de refundación se sabrá con el tiempo, pero está claro que la brecha no obedece solo a una dicotomía entre el ‘no es no’ a Rajoy y una abstención en la investidura para recomponerse en la oposición. Al partido que más se parecía a España le han achicado los espacios Ciudadanos y Podemos, que le intenta arrebatar cuando le conviene las señas de identidad de la socialdemocracia. El PSOE es el partido que más ha avanzado en democracia interna, aunque eso no le ha servido para ganar elecciones porque la legitimación interna que confiere la elección directa por las bases, como se ha visto, no garantiza un liderazgo sólido. Ni dentro ni fuera del partido. Más aún en una organización poco propicia a la cohesión ideológica porque está estructurada con un modelo ideado en los años 70, donde cada federación intenta imponer sus propios mensajes e intereses territoriales en un juego de equilibrios con la ejecutiva federal. Esta disputa interna perjudica seriamente a los socialistas murcianos en sus expectativas, dado que evoca directamente a sus propias batallas, aquellas que le hicieron perder el poder y luego la empatía social. Al PSOE le lastra en la región más española la indefinición de su modelo territorial, basado en un apuesta por el federalismo que nadie sabe explicar, y la ausencia de un criterio unitario en asuntos territoriales que son clave para Murcia, como la política hidrológica, totalmente dependiente del trasvase Tajo-Segura. Ahora que pintan bastos, el PSRM no puede obviar su particular reflexión. Gran parte de su poder municipal depende de un volátil apoyo de Podemos. Si el PP no logró solucionar las grandes carencias de los murcianos en 20 años, y sigue siendo de lejos el partido con más respaldo social, es obvio que el PSRM se lo tiene que mirar a fondo. Siempre que quiera ser un partido de mayorías y alternativa de gobierno.

Ver Post >
El Gobierno, en su encañizada
img
Alberto Aguirre de Cárcer | 09-10-2016 | 06:01| 0

El empeño en la pasarela es incomprensible. No existe estrategia de conservación, en ningún espacio natural relevante del mundo, que incluya nuevas infraestructuras que acentúen el riesgo de masificación turística

Quien haya recorrido, a pie o en bicicleta, el triángulo formado por el Parque Regional de las Salinas de San Pedro del Pinatar, la playa de la Llana y las charcas de lodos de Lo Pagán estará de acuerdo conmigo en que es un paseo de excepcional belleza por un paraje natural único. Estoy convencido de que respondería afirmativamente cualquiera de mis amigos de fuera de la Región si, ‘in situ’, le preguntara si apoyaría una pasarela, medioambientalmente aceptable, que comunicara esa ruta con la zona norte de La Manga. Pero seguro que la opinión sería diferente, si antes o después, le informase de que científicos de la UMU, por encargo de la Consejería de Fomento, concluyeron que cualquiera de las alternativas posibles produciría daños a un frágil ecosistema que está ya bastante degradado.

No encuentro nada reprochable, al contrario, en que el Gobierno regional busque potenciar La Manga y el Mar Menor como destino turístico, siempre que no sea a costa de dañar la laguna, su principal valor y atractivo. Como no cabe suponer que esa sea la intención del Ejecutivo no termino de entender, como muchos ciudadanos, su tozudo empeño en un proyecto como la pasarela de Veneziola a la Llana, más aún en las actuales circunstancias. Buscando la cuadratura del círculo (preservar la laguna salada e impulsar las infraestructuras turísticas al mismo ritmo), el Ejecutivo regional se ha metido en su propia encañizada de la que no sabe salir. Quizá ha olvidado, o no quiere asumir, que no existe ninguna estrategia de conservación de la biodiversidad en ningún espacio natural relevante del mundo que incluya nuevas infraestructuras que acentúen el riesgo de masificación turística. El Ejecutivo debe armonizar múltiples intereses, pero no puede olvidar cuál es hoy la prioridad y la principal amenaza. La consulta realizada este verano a los bañistas de las playas de La Manga incumple directamente el Convenio de Aarhus, ratificado por España y que fija los criterios sobre el acceso a la información, participación pública en la toma de decisiones y acceso a la Justicia en materia de medio ambiente. Después de acertadamente crear un comité científico independiente y multidisciplinar que estudie en profundidad la situación del Mar Menor, el Gobierno rozó el género bufo con un sondeo en base a un escueto papelito repartido en las playas y en un portal de participación donde la multiplicidad del voto no está técnicamente imposibilitada. Si como dice la Consejería el encargo a la UMU sobre la pasarela fue exclusivamente un dictamen genérico, la pregunta es por qué se malgasta el dinero de todos. El colofón fue la afirmación de que no se hará la pasarela sin el aval de una declaración de impacto ambiental, toda una obviedad hablando de un enclave natural protegido con muchas figuras jurídicas. Todas las opiniones de la ciudadanía merecen ser escuchadas, pero a diferencia de lo que ocurre con los votos, no todas tienen el mismo valor. La mía, por ejemplo, no puede equipararse a la de cualquier científico implicado en el estudio del Mar Menor porque su nivel de conocimiento e información es muy superior. Si alegremente y sin ningún rigor se utilizan las consultas populares para legitimar decisiones políticas previas nos encontraremos ante un ardid inaceptable que puede dar al traste con ese esfuerzo colectivo por mejorar la participación ciudadana en los asuntos públicos.

Frente a los anteriores del mismo signo, este Gobierno regional ha dado pasos en materia de transparencia y participación que, siendo tímidos, suponen un avance positivo. Pero la ejecución de sus decisiones estratégicas no siempre están acompañadas de la eficacia y seriedad que se precisan para avanzar en los estándares del buen gobierno. Con demasiada frecuencia, la potente estrategia de comunicación que despliega resulta inútil porque no puede enmascarar una evidente falta de coordinación en la toma de decisiones de las distintas Consejerías en temas donde convergen sus competencias, como es el caso del Mar Menor. Esto es lo que ocurre cuando todo el peso político se sustenta en la figura del presidente y el juego consiste básicamente en centrar balones templados al área para que los remate el delantero centro. Si la estrategia no está clara, no todos corren con igual intensidad o entienden el juego en equipo a su manera, llega el barullo y los goles en propia meta.

Ver Post >
La universidad ya no es elitista
img
Alberto Aguirre de Cárcer | 07-10-2016 | 07:01| 0

La universidad, la pública como la privada, está cambiando muy deprisa hacia no sé dónde. La singularidad del mundo académico regional me tiene perplejo, aunque lo más probable es que servidor, desde hace años alejado de las aulas como docente, está completamente desfasado. La ciencia de excelencia nunca tuvo muchos apoyos externos en los campus, pero ahora, bajo la frivolidad imperante, se sitúa también en un segundo plano desde dentro, con centros superiores de enseñanza que brillan más por sus exitosos clubes deportivos profesionales que por sus laboratorios y su producción científica, o que crean cátedras de innovación ecuestre dando marchamo académico a nuevas terapias de eficacia científica no contrastada. La ‘buena’ noticia es que la universidad se ha abierto a la sociedad y ya no es elitista: mañana cualquiera puede ser catedrático honorífico o presidir una cátedra internacional.

Ver Post >
Ocupados
img
Alberto Aguirre de Cárcer | 05-10-2016 | 11:43| 0

Leo que la diputada andaluza Verónica Pérez, que se autoerigió en la máxima autoridad del PSOE a las puertas de Ferraz, lleva 17 años cobrando sueldos públicos y que no ha tenido actividad profesional fuera de la política, en la que entró con 18 años. No es un caso aislado. Hay numerosos ejemplos a diestra y siniestra, empezando por la propia ministra de Trabajo. En la Región tampoco faltan. El crecimiento económico se ralentiza y el paro vuelve a arrojar cifras preocupantes, pero, habida cuenta que muchos se juegan su propio tajo, prevalecen otro tipo de cuitas. Y así, el PP escudriña si el efecto del caso ‘Gürtel’ y otros de corrupción están amortizados en la opinión publica, el PSOE sopesa los costes de una abstención a Rajoy frente a unas terceras elecciones y Podemos amaga con llevar la inestabilidad institucional a varias Comunidades.

Ver Post >
Apoptosis socialista
img
Alberto Aguirre de Cárcer | 02-10-2016 | 07:02| 0

La guerra entre Sánchez y los críticos, que acabó con la dimisión del secretario general en un caótico Comité Federal, ha puesto al PSOE al borde de un cisma. España necesita ya un Gobierno. Pero también un PSOE sólido y unido

Al PSOE, un partido proclive a debates entre corrientes internas que en ocasiones derivan en luchas cainitas, la pugna interna se le fue esta vez de control, adentrándose en un peligroso proceso autodestructivo. Una especie de apoptosis o muerte celular programada que ha terminado por desencadenarse con el ‘golpe de los coroneles’ de Susana Díaz y el atrincheramiento en la secretaria general de Pedro Sánchez, aferrado al timón de la nave hasta pasadas las 8 de la noche de ayer, con el apoyo de una gran parte del partido y sobre todo de la militancia. El Comité Federal, que en un tenso clima de total enfrentamiento tardó ayer más de cinco horas en arrancar por cuestiones de procedimiento, evidenció la magnitud de una guerra interna que, por la importancia del PSOE en la historia democrática de España, reviste una especial gravedad. El lamentable y caótico espectáculo de la confrontación vivido ayer en el interior de Ferraz (de los insultos en la puerta a históricos del PSOE mejor no hablar) era inimaginable hace semanas, pero cobró visos de realidad cuando el pasado lunes, un día después de las severas derrotas electorales en Galicia y País Vasco, Sánchez lanzó un órdago (congreso exprés y primarias en cuestión de semanas) y el sector crítico respondió con la dimisión de 17 miembros de la Comisión Ejecutiva. «Si fue un golpe de estado estuvo dirigido por un sargento chusquero», llegó a afirmar el exministro Borrell, sin saber que lo más esperpéntico estaba todavía por llegar.

En efecto, aunque maltrecho, Pedro Sánchez aguantó en pie, sostenido por un instinto de supervivencia política sin precedentes. Sin el apoyo de seis de los siete barones con responsabilidades de gobierno, con las federaciones territoriales socialistas más numerosas y con más peso en su contra, cualquier otro habría arrojado la toalla. En tales circunstancias el futuro político de un secretario general del PSOE es igual a cero. Pero Sánchez, el primero elegido en primarias por la militancia, emprendió una huida hacia adelante y decidió presentar batalla hasta el final contra el grueso del poder territorial del partido. La consigna era resistir a toda costa (primera lección del marianismo).

Algún colaborador cercano debió susurrarle al oído aquella frase de Benjamin Franklin (’la democracia son dos lobos y una oveja votando sobre qué se va a comer’) y en la víspera del Comité Federal intentó acotar el contenido del debate y condicionar qué se iba a votar: «O se monta una gestora que lleve a que gobierne Rajoy a través de una abstención del PSOE o deciden los militantes en un congreso, mantenemos el ‘no’ a Rajoy e intentamos un gobierno alternativo, de cambio y transversal, como aprobó el Comité Federal». O Rajoy o yo. Pero el nuevo envite de Sánchez no arredró a los críticos y las primeras horas del cónclave socialista fueron una pugna feroz sobre qué, cómo y quién iba a votar. A partir de ahí, entre abucheos y llantos, oficialistas y críticos comenzaron a bloquearse todas sus propuestas. Al cabo de 11 horas, finalmente los asistentes votaron a mano alzada la propuesta de Sánchez del congreso extraordinario. Y ahí acabó la historia. Los críticos doblegaron a los oficialistas por 132 votos en contra frente 107 a favor. De inmediato, el secretario general anunció su dimisión, tal y como prometió si perdía.

No había más que echar un vistazo ayer a las redes sociales y escuchar los insultos a las puertas de Ferraz para comprobar que Pedro Sánchez logró que entre los afiliados calase su relato reduccionista de la crisis: un enfrentamiento entre dos «bandos», los que están por el ‘no’ a Rajoy y los que están a favor de la abstención en una próxima investidura del líder del PP. Una visión simplista, pero muy eficaz, que ya está estigmatizando al sector crítico, pese a su victoria, y que en el futuro puede ser una herencia letal para todo el partido socialista. Las bases ya tienen un mártir. Sánchez lo ha tenido más fácil para imponer su visión de los hechos porque sus oponentes han hablado con muy poca claridad. Susana Díaz insistía en que la prioridad en este momentos es la gobernabilidad de España, pero no explicitaba si la nueva gestora apoyará la investidura de Rajoy con su abstención, como todo indica. Los críticos temían que Sánchez intentara de nuevo su investidura apoyado por Podemos, Ciudadanos y los nacionalistas, una alianza que parece imposible por la incompatibilidad declarada de C’s y Podemos y porque el referéndum de autodeterminación es ya el único objetivo de los nacionalistas catalanes. Convencidos del fracaso de ese pacto, los críticos creen que en unas terceras elecciones el PP barrería (el electorado votaría en clave de gobernabilidad como en el País Vasco y Galicia) y Podemos podría dar el ‘sorpasso’ para convertirse en la primera fuerza de la izquierda. Recomponerse en la oposición, siendo aún el principal referente de la izquierda, y abrir una reflexión, es la tesis susanista que se vislumbra ahora. Sin embargo, siendo lo sustancial, ayer no se abordó ese debate, ni ningún otro de ideas, en el Comité Federal.

El PSOE parece hoy roto y el daño sufrido, irreparable. La derrota de Sánchez tendrá además consecuencias territoriales. También en la Región de Murcia. A primera vista son muy profundas las heridas que la batalla fratricida provocó en toda la organización. Ya no solo por la división exhibida públicamente entre los dirigentes, sino por la posibilidad de que triunfe la idea de que ayer asistimos en Ferraz a un golpe contra la militancia. Puede que así sea. Pero quien lo piense no debería olvidar que si hubiera sido por los militantes, el PSOE habría seguido siendo marxista y Felipe González no habría gobernado este país. España necesita un Gobierno cuanto antes. Pero también un PSOE sólido y unido. Ojalá que restañe pronto sus heridas y vuelva a ganarse el lugar que merece por su aportación a nuestra democracia.

Ver Post >
La mejor alternativa para BMN
img
Alberto Aguirre de Cárcer | 29-09-2016 | 00:20| 0

El FROB anunció ayer que estudiará la fusión de Bankia y BMN, una operación que puede ser la primera de una segunda ola de integraciones financieras en España. El presidente del BCE, Mario Draghi, ya advirtió este lunes de la necesidad de esa consolidación bancaria en el conjunto de la Eurozona ante la caída de la rentabilidad de muchas entidades, asfixiadas por los actuales bajos tipos de interés. La posible operación, que no sería inmediata porque deberán pronunciarse el FROB, el BCE y el Gobierno, es la mejor alternativa para BMN en el actual contexto europeo, donde ya han desaparecido las cajas (excepto en Alemania) y quedarán cinco o seis bancos por país. BMN mantendría su red de oficinas en la Región (la de Bankia es inapreciable), el empleo y la Fundación Cajamurcia (con los dividendos de la entidad resultante).

Ver Post >

Etiquetas

Otros Blogs de Autor