Hoy he podido leer diversas noticias que a estas alturas todos sabemos ha vuelto a subir el paro, otra noticia sobre la Gripe A, que ya cansa y poco importa o ha de importarnos.
La noticia más rara la he leído en el mundo, un hombre se ha suicidado tirandose de un piso y ha caído sobre otro, que ha muerto en el hospital . Antes de nada lamentar la muerte del peatón, que poco tenía que ver con las ideas de la persona que se decantó por evitar la vida.
El suicidio, para muchos una acto de cobardía, yo me acerco más a la postura contraria, un acto de valentía. Hace falta mucho valor para tomar esa determinación.
Vivimos en una sociedad que se alimenta de dar malas noticias. Creo que debería obligarse por ley a los periódicos a dedicar un 25% de sus portadas a buenas noticias y ver que es lo que ocurre.
La prensa se ha vuelto una ciénaga de noticias putrefactas, que lo único que hacen es incluso matar al mensajero vía hundimiento de sus ingresos publicitarios.
La extraña coincidencia, es que lo que más audiencia le da, es lo que más ingresos les quita y a pesar de ello, prefieren la audiencia.
Una audiencia que empieza a cansarase de todo esto y que en algunos casos extremos terminará por decidir que para ser una hormiga en la tierra quizás valga la pena intentar ser un león en otra parte.

