{"id":1035,"date":"2019-03-16T10:02:24","date_gmt":"2019-03-16T09:02:24","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=1035"},"modified":"2019-03-16T10:02:24","modified_gmt":"2019-03-16T09:02:24","slug":"desde-los-ojos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2019\/03\/16\/desde-los-ojos\/","title":{"rendered":"Desde los ojos&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Uno de los primeros recuerdos que tiene de su padre es lanzandola al aire como una pelota mientras ella re\u00eda feliz y confiada de que en su bajada no chocar\u00eda con el suelo sino con las manos de \u00e9l, robandosela al espacio, sujet\u00e1ndola por la cintura apenas unos instantes para volver a lanzarla de nuevo para arriba en medio de su risa nerviosa y feliz. Otra de esas primigenias evocaciones es de \u00e9ste bailando con ella desde las melod\u00edas machaconas de los coches de choque en las ferias del pueblo hasta la \u201cMarcha Radetzky\u201d en los conciertos de primeros de a\u00f1o que retransmite la televisi\u00f3n. En todos los momentos en los que se sit\u00faa con \u00e9l, ella siempre sale ganando: era el juego feliz; la princesa del mejor de los reinos; el barro tierno que \u00e9l modelaba enriqueci\u00e9ndolo con valores; la alumna aventajada de un maestro ducho en las artes de la vida; la seguidora de un gu\u00eda espiritual que le proporcionaba las herramientas pertinentes para darle sentido a la existencia, tanto en el m\u00e1s ac\u00e1 como en el m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde sus ojos de ni\u00f1a, aquel hombre alt\u00edsimo -que los a\u00f1os fueron convirtiendo en uno de estatura normal- era su mundo, el \u00fanico hombre que querr\u00eda tener en su vida. Entonces no sab\u00eda ponerle palabras a lo que sent\u00eda, m\u00e1s tarde s\u00ed, al crecer supo que \u00e9l representaba el tiempo detenido en el amor y en la seguridad de saberse a salvo de todo peligro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, los recuerdos se superponen, vienen y van, se enredan como cerezas en un cesto, tiras de uno y salen otros cuantos enganchados a ellos para detenerse tanto en los momentos nimios como en los m\u00e1s importantes de su vida en los que siempre, invariablemente siempre, \u00e9l estuvo junto a ella: su graduaci\u00f3n universitaria, los ingresos en los hospitales, las excursiones familiares, las frustraciones de los primeros amores, los paseos por el campo, las fiestas de cumplea\u00f1os, de Navidad, las pocas vacaciones y las muchas no-vacaciones\u2026 el d\u00eda aquel en que lo encontr\u00f3 con los ojos llenos de l\u00e1grimas mientras miraba el interior de una caja donde guardaba todas las tarjetas que a\u00f1o tras a\u00f1o, en su m\u00e1s tierna infancia, ella le hab\u00eda ido realizando para el D\u00eda del Padre\u2026 aquellos mismos ojos, tambi\u00e9n humedecidos por el orgullo y el amor, el d\u00eda que la llev\u00f3 al altar. C\u00f3mo caminaba junto a ella, ofreci\u00e9ndole su brazo mientras la miraba extasiado. C\u00f3mo le hac\u00eda sentir mientras le dec\u00eda: \u201cCamina despacio, disfruta de este momento, hija\u201d. Eres la novia. Hoy no hay nada ni nadie m\u00e1s importante que t\u00fa. As\u00ed que no tengas prisa en que acabe\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde sus ojos de mujer, sab\u00eda que no importaba que acabase el d\u00eda o la celebraci\u00f3n porque para su padre ella siempre ser\u00eda la m\u00e1s y lo m\u00e1s importante del mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A medida que los recuerdos se acercaban en el tiempo al presente, la bruma feliz que recubre los m\u00e1s lejanos sol\u00eda ir desapareciendo para imponer una realidad poco\u00a0grata en ellos. Realidad que resurge con m\u00e1s virulencia cuando cada a\u00f1o llega el diecinueve de marzo y \u00e9l ya no est\u00e1 para recibir su felicitaci\u00f3n por el D\u00eda del Padre. Dicen que la nostalgia es la felicidad de estar triste. Y es posible, porque ella dibuja una sonrisa de triste felicidad cuando recuerda tantos a\u00f1os celebrando ese d\u00eda, haciendo grande y especial un d\u00eda en donde la sonrisa y la felicidad de su padre llenaban todas sus horas. Y, aun sin querer, compara las celebraciones, aquellas m\u00e1s lejanas en donde el vigor de un hombre joven deja paso a la vulnerabilidad de un anciano. Aunque nunca variara en \u00e9l su capacidad de entrega y cari\u00f1o.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y desde sus ojos de mujer madura que ha aprendido a capear los vaivenes de la vida gracias a los mapas y a las hojas de ruta que su padre siempre puso en sus manos y que sabe que no importa que se marchara porque \u00e9l vivir\u00e1 siempre en ella y en sus hijos, siente que por muchos jos\u00e9s, o josefas, pepes o pepas, que haya en su vida, el diecinueve de marzo siempre ser\u00e1 el d\u00eda de su amado padre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Uno de los primeros recuerdos que tiene de su padre es lanzandola al aire como una pelota mientras ella re\u00eda feliz y confiada de que en su bajada no chocar\u00eda con el suelo sino con las manos de \u00e9l, robandosela al espacio, sujet\u00e1ndola por la cintura apenas unos instantes para volver a lanzarla de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1035"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1035"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1035\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1036,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1035\/revisions\/1036"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1035"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1035"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1035"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}