{"id":1097,"date":"2019-09-09T11:59:36","date_gmt":"2019-09-09T10:59:36","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=1097"},"modified":"2019-09-09T11:59:36","modified_gmt":"2019-09-09T10:59:36","slug":"la-otra-orilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2019\/09\/09\/la-otra-orilla\/","title":{"rendered":"La otra orilla"},"content":{"rendered":"<p>Como las monedas, que tienen dos caras, y no me refiero en tono peyorativo a lo de las dos caras, o como los r\u00edos que tienen dos m\u00e1rgenes\u2026 esos \u201camigos raros\u201d que casi todos tenemos uno, y que cuando los vemos nos entran ganas de salir corriendo en direcci\u00f3n contrar\u00eda a la suya, tambi\u00e9n tienen otra orilla, generalmente desconocida para el com\u00fan de sus conocidos o amigos. Y, en algunas ocasiones, hasta para ellos mismos.<\/p>\n<p>Esos tipos, que nunca sabemos muy bien c\u00f3mo conocimos, o qui\u00e9n los \u201ccoloc\u00f3\u201d en nuestra vida y ante los que se desarrolla el habilidoso arte de o\u00edr sin escuchar. Esos, que consideramos raros por su forma de vestir, sus gustos, sus opiniones, su manera de conducirse\u2026 \u00e9sos, que nos sorprenden con una genialidad en mitad de una tarde tediosa, o que nos muestran su apoyo cuando los otros, los normalitos, nos ofrecen su incomprensi\u00f3n o su indiferencia. Esos, que parecen no enterarse de nuestros desaires\u2026 de nuestros escaqueos continuos hacia su persona, en realidad, s\u00ed se enteran, y nos aceptan como nos ven: est\u00fapidamente hip\u00f3critas, percibiendo los gestos despreciativos que hacemos a sus espaldas, mientras les mostramos nuestros dientes en una sonrisa \u201cinsentida\u201d a modo de anuncio de dent\u00edfrico.<\/p>\n<p>Porque ellos, los raros, a diferencia de los que nos creemos dentro del patr\u00f3n de conducta social, no suelen tener tantos prejuicios como nosotros. Y a pesar de que conviven a diario con la crueldad que le muestra el com\u00fan de los mortales, se niegan a que \u00e9sta constituya parte de su conducta, aunque se vean obligados a que forme parte de su vida por imposici\u00f3n de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Ellos suelen conocer las orillas del ser humano y saben que, aunque muchos muestren la peor, tambi\u00e9n tienen otra orilla, la orilla de la ternura, de la aceptaci\u00f3n, de la verg\u00fcenza por juzgar, clasificar, etiquetar y apartar a otros seres humanos, simplemente por falta de afinidad en determinadas ideas, o porque no compartan gustos o aficiones.<\/p>\n<p>Esos tipos tienen la rara habilidad de hacernos f\u00e1ciles las conversaciones, de encontrar temas que nos interesen y nos enganchen para hablar, largo y tendido, cuando a nosotros s\u00f3lo se nos ocurre hablar del tiempo.<\/p>\n<p>Pero nosotros, los \u201cnormalitos\u201d,\u00a0 al contrario que ellos, no sabemos ver m\u00e1s all\u00e1 de nuestras narices. No somos capaces de percibir esa otra orilla de ellos en donde arriba el sufrimiento, la incomprensi\u00f3n, el deseo de ser amado, aceptado\u2026 Ni siquiera somos conscientes de que esa orilla de dudas, vacilaciones, miedos y anhelos es, tambi\u00e9n, la misma otra orilla de esos amigos chistosos, burbujeantes, buscados por todos en reuniones y fiestas.<\/p>\n<p>Y es que la necesidad principal del ser humano es saberse querido y, para ello, cada cual utiliza, como sabe, sus armas disponibles; unos, hacerse los graciosos, que no es lo mismo que serlo de manera natural, otros, eludir los conflictos, o andar todo el d\u00eda de bronca busc\u00e1ndolos, que todo sirve para llamar la atenci\u00f3n y gritar al mundo que estamos ah\u00ed, que necesitamos caricias, y ya no importa tanto que \u00e9stas sean positivas o negativas, son caricias a fin de cuentas;\u00a0 otros, exhibiendo la aceptaci\u00f3n de los \u201craros\u201d; y otros, ostentando con orgullo las propias \u201crarezas\u201d. S\u00ed, todos necesitamos del amor y de la aceptaci\u00f3n. Y, por extra\u00f1o que parezca, son muchos los que no se sienten ni aceptados ni queridos ni siquiera por los m\u00e1s cercanos a ellos.<\/p>\n<p>Yo me pregunto por qu\u00e9 resultara, a veces, tan dif\u00edcil despojarnos de nuestras ideas preconcebidas, de nuestros prejuicios, de las fantas\u00edas que nos forjamos respecto a determinadas personas\u2026 \u00a0\u00a0dejar en una orilla todos esos ropajes \u00a0y cruzar desnudos y libres en la fr\u00e1gil faluca de la ternura hasta la otra orilla oculta que todos tenemos\u2026 Quiz\u00e1 la respuesta sea que, hasta en esa resistencia que mostramos, solo \u00a0manifestamos un error de c\u00e1lculo en la b\u00fasqueda de nuestra propia felicidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como las monedas, que tienen dos caras, y no me refiero en tono peyorativo a lo de las dos caras, o como los r\u00edos que tienen dos m\u00e1rgenes\u2026 esos \u201camigos raros\u201d que casi todos tenemos uno, y que cuando los vemos nos entran ganas de salir corriendo en direcci\u00f3n contrar\u00eda a la suya, tambi\u00e9n tienen [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1097"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1097"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1097\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1098,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1097\/revisions\/1098"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1097"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1097"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1097"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}