{"id":1102,"date":"2019-09-20T23:33:18","date_gmt":"2019-09-20T22:33:18","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=1102"},"modified":"2019-09-20T23:33:18","modified_gmt":"2019-09-20T22:33:18","slug":"gracias-gracias-gracias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2019\/09\/20\/gracias-gracias-gracias\/","title":{"rendered":"Gracias, gracias, gracias"},"content":{"rendered":"<p>Cuando hace unos d\u00edas, en plena hecatombe de gota fr\u00eda, a m\u00ed se me ocurri\u00f3 decirle a una buena amiga, que no paraba de mandarme v\u00eddeos terribles sobre las consecuencias de las fuertes lluvias, que no se preocupara porque ella nada pod\u00eda hacer al respecto\u2026 dej\u00f3 el whatsApp de inmediato y me llam\u00f3 directamente para recriminarme mi insensibilidad y mi falta total de empat\u00eda ante los desastres que estaba sufriendo tanta gente.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s en otro momento hubiera logrado hacerme sentir como un bicho despreciable, pero a estas alturas de mi vida he entendido, por fin, la gran diferencia que hay entre pre-ocuparse y ocuparse directamente. Ella podr\u00eda estar muy, muy, preocupada, pero ese sentimiento no le conduc\u00eda a nada positivo, ni siquiera a movilizarse para poder ayudar a otros en la medida de sus posibilidades, que ya s\u00e9 que no se va a ir a entorpecer las labores de los especialistas en sacarnos de culera, pero\u2026 por ejemplo, podr\u00eda haberse ofrecido como voluntaria para rescatar a vecinos en apuros, o acoger a perricos de los albergues, que est\u00e1n casi al aire libre asustados de tantos truenos y tanta lluvia, como han hecho otros. Ante sus cr\u00edticas airadas, intente mantener la serenidad, sabedora de que \u00e9sta no es producto de una calma exterior, ni de que todas las cosas rueden seg\u00fan los planes acordados por nuestra mente.<\/p>\n<p>Un peque\u00f1o cuento, de mi admirado Mario Alonso Puig, habla de un rey que intentaba transmitir a su hijo la idea de lo que era la serenidad, as\u00ed pues convoc\u00f3 el m\u00e1s grande e importante concurso de pintura que mostrara esa idea. De todos los lugares del reino llegaron obras que reflejaban maravillosos mares en calma, cielos despejados, paisajes con bandadas de p\u00e1jaros que creaban una sensaci\u00f3n de armon\u00eda y de paz\u2026 etc., salvo una obra pintada en tonos oscuros, poca luminosidad y un mar que mostraba una terrible tormenta estrellando de continuo olas en un acantilado. El rostro del rey, que mostraba una cierta decepci\u00f3n a medida que ve\u00eda todos los cuadros tan similares, expres\u00f3 un entusiasmo inigualable con esa extra\u00f1a pintura ante el asombro de toda la corte que pensaba era producto de un demente, sin embargo, proclam\u00f3: \u201c\u00c9ste es el cuadro ganador\u201d. Obviamente, todos pensaron que se hab\u00eda vuelto tan majara como el autor. Pero el rey oblig\u00f3 a sus consejeros a acercarse al cuadro para mostrarles que entre las rocas hab\u00eda un peque\u00f1o nido con pajaritos reci\u00e9n nacidos. La madre los alimentaba completamente ajena a la tormenta que estaba aconteciendo.<\/p>\n<p>Y es que la serenidad no viene de vivir en circunstancias casi perfectas, como pretend\u00edan reflejar equivocadamente los pintores del cuento. La serenidad surge de mantener centrada la atenci\u00f3n en aquello que es una prioridad para nosotros, independientemente de las dificultades que nos rodeen.<\/p>\n<p>Otra cosa es la preocupaci\u00f3n y la ocupaci\u00f3n de la Delegaci\u00f3n del Gobierno que puso en alerta a todas las administraciones: Confederaci\u00f3n Hidrogr\u00e1fica del Segura CHS), la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, Polic\u00eda Nacional, Guardia Civil, las Fuerzas Armadas, entre las que se encuentra la Unidad Militar de Emergencias, la Jefatura Provincial de Tr\u00e1fico, la Demarcaci\u00f3n de Carreteras del Estado, Capitan\u00eda Mar\u00edtima, Autoridad Portuaria, Cuerpo de Bomberos\u2026 empresas de \u00e1mbito supraauton\u00f3mico como Naturg\u00e1s Energ\u00edas, Telef\u00f3nica, Renfe e Iberdrola\u2026 etc. con el fin de adoptar los necesarios protocolos de actuaci\u00f3n. Y, por supuesto, los trabajadores que se han encargado de esos respectivos protocolos. A todos ellos gracias, gracias, gracias.<\/p>\n<p>Entre tant\u00edsimo v\u00eddeo que circul\u00f3 ante mis at\u00f3nitos ojos sobre los desastres que la lluvia es capaz de producir, no resaltar\u00eda el de un gran supermercado inundado; o el del terrible socav\u00f3n que se llev\u00f3 el agua del Trasvase, \u00a1gracias a Dios! a un pantano; ni el que muestra la terrible avenida de agua llev\u00e1ndose coches o tragando casas\u2026; eso est\u00e1 ah\u00ed, ha ocurrido, ha costado vidas y va a ser muy, muy, muy dif\u00edcil recomenzar de nuevo. Pero creo que, tras una desgracia, hay que mirar siempre hacia adelante. Si he de elegir, me quedo con los v\u00eddeos de todos aquellos que han arriesgado sus vidas para salvar la nuestra. A ellos, gracias infinitas en nombre de la humanidad. Y en ese nombre resalto tres: uno en el que sale un tenor en mitad de las calles inundadas cantando lo hermosa que es Murcia \u2013porque lo es, seca, mojada o arrasada-; otro de mi hijo mostr\u00e1ndome el perro que acababa de salvar de las aguas y al que estaba ba\u00f1ando y desparasitando en su propia ba\u00f1era; y otro de unas amapolas azules bajo la lluvia, en el Himalaya. Porque, a pesar de todo, quiero aferrarme a la idea de que \u201cNinguna noche ha vencido a un amanecer. Y ning\u00fan dolor a la esperanza\u201d.<\/p>\n<p>Creo que eso \u201cse llama calma. Y me cost\u00f3 muchas tormentas conseguirla\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando hace unos d\u00edas, en plena hecatombe de gota fr\u00eda, a m\u00ed se me ocurri\u00f3 decirle a una buena amiga, que no paraba de mandarme v\u00eddeos terribles sobre las consecuencias de las fuertes lluvias, que no se preocupara porque ella nada pod\u00eda hacer al respecto\u2026 dej\u00f3 el whatsApp de inmediato y me llam\u00f3 directamente para [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1102"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1102"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1102\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1103,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1102\/revisions\/1103"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1102"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1102"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1102"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}