{"id":21,"date":"2009-11-19T18:57:00","date_gmt":"2009-11-19T18:57:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=21"},"modified":"2009-11-19T18:57:00","modified_gmt":"2009-11-19T18:57:00","slug":"la-otra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2009\/11\/19\/la-otra\/","title":{"rendered":"LA OTRA"},"content":{"rendered":"<p><IMG class=imgcen id=img_0 style=\"WIDTH: 453px; HEIGHT: 615px\" height=739 src=\"\/anamariatomas\/wp-content\/uploads\/sites\/17\" width=514>Hace un mes aproximadamente escrib\u00ed un art\u00edculo en mi columna de La Verdad, titulado &#8220;La otra&#8221; por el que recib\u00ed bastantes felicitaciones. Imagin\u00e9 que podr\u00edan ser de mujeres que se sent\u00edan identificadas con las palabras que conten\u00eda, sin embargo, un amigo bloguero me pidi\u00f3 expresamente aqu\u00ed que lo colgara. Y eso hago. Sin quitar ni poner una coma. Como dijo alg\u00fan torero: Va por &#8220;uztedes&#8221;.<\/p>\n<p> <FONT face=\"Times New Roman\" size=3>Durante dos a\u00f1os fue su peor pesadilla. Se la imaginaba muy hermosa, joven, inteligente, con un cuerpo maravilloso, triunfadora\u2026, una diosa, en una palabra, porque solo pod\u00eda ser una diosa la mujer que hab\u00eda podido ofuscar a su marido hasta el punto de liarse con ella a pesar de la impecable posici\u00f3n que el susodicho ostentaba, jug\u00e1ndose, incluso, su prestigio personal y profesional. Sus amigas le aconsejaban que lo dejara; un tipo (o una tipa) que enga\u00f1a a su pareja no es de fiar y ella no se iba a quedar sola si le plantaba las maletas en la calle; ten\u00eda hijos que no le perdonar\u00edan a su padre este miserable enga\u00f1o, ten\u00eda a su familia y ten\u00eda muchos amigos que la quer\u00edan y no entender\u00edan, de saberlo, c\u00f3mo aguantaba aquella situaci\u00f3n. Pero ella lo amaba sobre todas las cosas y sab\u00eda que \u00e9l la quer\u00eda, llevaban muchos a\u00f1os juntos, era la madre de sus hijos y, aunque ahora tuviera una \u201cquerida\u201d, ella era el amor de su vida y si, moment\u00e1neamente, \u00e9l lo hab\u00eda olvidado ella seguir\u00eda ah\u00ed para record\u00e1rselo. Por eso quiz\u00e1 aguant\u00f3. Aguant\u00f3, estoicamente, dos a\u00f1os en los que perdi\u00f3 la salud y casi pierde la vida olfateando y recopilando indicios de su rival. Indicios que se convirtieron en pruebas que apuntaban a una mujer de nula riqueza interior, soberbia, ruin, prepotente, inculta, de baja estofa, que se permit\u00eda enviarle sms a su amante orden\u00e1ndole la forma en la que pod\u00eda torturar psicol\u00f3gicamente a su mujer\u2026 As\u00ed que, con esos atributos, <SPAN style=\"mso-spacerun: yes\"> <\/SPAN>deb\u00eda de ser bell\u00edsima. Aguanto porque, tal y como hab\u00eda o\u00eddo muchas veces: \u201cla puta y la lechuga, una temporada duran\u201d.Y as\u00ed fue: su marido termin\u00f3 por cansarse de \u201cla otra\u201d y volvi\u00f3 a ella. Y lo hizo mucho m\u00e1s enamorado, quiz\u00e1 por aquello de \u201cbusque, compare\u2026\u201d. Despu\u00e9s de dos a\u00f1os de encuentros furtivos en hoteles, coches, montes y veredas, se dio cuenta de que no merec\u00eda la pena seguir dej\u00e1ndose las ruedas de su coche en los caminos para tirarse a una mujer que estaba si\u00e9ndole infiel a su propio marido, cuando en su casa ten\u00eda a la suya, que no solamente le era fiel a \u00e9l, sino que a\u00fan le segu\u00eda esperando y amando. Y aquel hombre, poco a poco, volvi\u00f3 a ser el esposo enamorado y rendido que hab\u00eda sido e intent\u00f3 recuperar, resta\u00f1ar y resarcir los dos a\u00f1os que hab\u00eda perdido emputecido con la otra. Empez\u00f3, as\u00ed, una nueva vida para ambos, donde el amor, el aut\u00e9ntico amor, ese que todo lo perdona y olvida, era protagonista indiscutible.<\/FONT><\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\"><FONT size=3><FONT face=\"Times New Roman\"><SPAN style=\"mso-spacerun: yes\"> <\/SPAN><SPAN style=\"mso-tab-count: 1\">           <\/SPAN>Pero \u201cla otra\u201d segu\u00eda en su altar de divinidad para la leg\u00edtima, hasta que un amigo, buen amigo y conocedor del tema, le puso en sus manos la informaci\u00f3n necesaria para que la conociera.<\/FONT><\/FONT><\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\"><FONT size=3><FONT face=\"Times New Roman\"><SPAN style=\"mso-spacerun: yes\"> <\/SPAN><SPAN style=\"mso-tab-count: 1\">           <\/SPAN>Pens\u00f3 que cuando estuviera delante de \u201cla diosa\u201d de aquella mujer, a todas luces arp\u00eda, pero joven, bella, inteligente, brillante profesional, con un cuerpo de modelo, quiz\u00e1 no iba a encontrar las palabras para decirle cuanto da\u00f1o le hab\u00eda hecho, pero que la perdonaba porque su marido la hab\u00eda elegido a ella y toda la belleza de \u201cla otra\u201d no le hab\u00eda servido para retenerle. Cuando la busc\u00f3 en su trabajo, esperaba que la derivaran al despacho de la directora, pero no, la enviaron hasta el mism\u00edsimo quinto \u201cconio\u201d de aquella macroempresa. Al entrar a \u201csu despacho\u201d, al despacho de la brillante profesional, se qued\u00f3 petrificada, era un min\u00fasculo habit\u00e1culo con cinco mesas apretadas llenas de enredos y papeles. La busc\u00f3 entre las cinco mujeres que all\u00ed hab\u00eda. Balbuce\u00f3 su nombre y una mujer fea, terriblemente fea y narigona (tanto que ser\u00eda capaz de parar con su nariz toda una lluvia de gafas), arrugada, peque\u00f1a y vieja, puesto que era<SPAN style=\"mso-spacerun: yes\">  <\/SPAN>mucho mayor que ella, levant\u00f3 su cabeza y la mir\u00f3. No era posible. Ten\u00eda que tratarse de un error. \u00bfD\u00f3nde estaba el \u201cbellez\u00f3n\u201d que hab\u00eda sido la amante de su marido?. Cuando se encontr\u00f3 frente a frente con aquella mujer que hab\u00eda sido su pesadilla se dio cuenta de cuan vulnerable es un hombre que entra en la crisis de los 50. Aquella repugnante mujer hab\u00eda aprovechado el mal momento de su marido para, sin verg\u00fcenza ni pudor alguno pese a ser casada y madre de familia, meterse en su vida y transformarse en la princesa \u201cFiona\u201d para que \u00e9l la viera as\u00ed y no viera el \u201cogro verde\u201d que en realidad era. El alma se le cay\u00f3 a los pies para rebotar inmediatamente hasta las m\u00e1s altas cumbres. Se sinti\u00f3 guap\u00edsima, joven, alta, esbelta, inteligente y brillante y solo pudo sentir por aquel malvado adefesio una pena inmensa. Por fin la princesa de sus pesadillas se hab\u00eda convertido en sapo \u2026 en lo que siempre fue.<SPAN style=\"mso-spacerun: yes\">  <\/SPAN><\/FONT><\/FONT><\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\"><?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><FONT face=\"Times New Roman\" size=3> <\/FONT><\/o:p><\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: justify\"><o:p><FONT face=\"Times New Roman\" size=3> <\/FONT><\/o:p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace un mes aproximadamente escrib\u00ed un art\u00edculo en mi columna de La Verdad, titulado &#8220;La otra&#8221; por el que recib\u00ed bastantes felicitaciones. Imagin\u00e9 que podr\u00edan ser de mujeres que se sent\u00edan identificadas con las palabras que conten\u00eda, sin embargo, un amigo bloguero me pidi\u00f3 expresamente aqu\u00ed que lo colgara. Y eso hago. 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