{"id":211,"date":"2012-01-14T19:44:05","date_gmt":"2012-01-14T18:44:05","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=211"},"modified":"2012-01-14T19:44:05","modified_gmt":"2012-01-14T18:44:05","slug":"heroes-colaterales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2012\/01\/14\/heroes-colaterales\/","title":{"rendered":"H\u00c9ROES COLATERALES"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/anamariatomas\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2012\/01\/periodista.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-212\" title=\"periodista\" src=\"\/anamariatomas\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2012\/01\/periodista.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"173\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2012\/01\/periodista.jpg 480w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2012\/01\/periodista-300x174.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<br \/>\nSe pertrech\u00f3 bien de sus armas: ojo avizor, presto, alerta, dispuesto, vigilante; o\u00eddo atento, observador, preparado; pulso firme, seguro, constante&#8230; bater\u00edas&#8230; y su inseparable c\u00e1mara de v\u00eddeo y se intern\u00f3 en la batalla.<\/p>\n<p>Respir\u00f3 varias veces profundamente, sent\u00eda en el est\u00f3mago una sensaci\u00f3n indescriptible, probablemente era miedo, pero no a las balas que silbaban tan cerca de sus o\u00eddos, ni a la muerte que atravesaba con su c\u00e1mara mientras rodaba cuerpos mutilados, tirados, irreconocibles en la cuneta de aquella carretera&#8230; su miedo -si es que aquello era miedo- consist\u00eda en permitir que el hedor a sangre fresca, a p\u00f3lvora, a cuerpos en descomposici\u00f3n le hicieran temblar el pulso; su desasosiego era que un fallo t\u00e9cnico o suyo propio no captara la imagen de horror que \u00e9l estaba viendo, que sus superiores, que confiaban en \u00e9l y la fracci\u00f3n de mundo que esperaba sus cr\u00f3nicas, se sintiesen defraudados; no dar la talla era su mayor preocupaci\u00f3n. Sonre\u00eda para s\u00ed con satisfacci\u00f3n reconociendo que al principio manten\u00eda un ojo cerrado mientras el otro ve\u00eda el mundo a trav\u00e9s del diminuto visor de su c\u00e1mara: obviamente el horizonte se recortaba considerablemente. Sin embargo, con el tiempo, adquiri\u00f3 la habilidad de grabar con un suave pesta\u00f1eo que le indicaba\u00a0\u00a0ad\u00f3nde deb\u00eda girar su m\u00e1quina para no perder ni uno solo de los detalles que ocurr\u00edan a su alrededor.<\/p>\n<p>Nunca hasta entonces el dolor que hab\u00eda ido cruzando le hab\u00eda hecho oscilar el peso de la c\u00e1mara sobre su hombro, pero aquella ma\u00f1ana el sufrimiento de unos ni\u00f1os agonizantes, la impotencia de sus madres, el llanto de aquella mujer que miraba al cielo mientras, derrotada y derrengada en el suelo, manten\u00eda el cad\u00e1ver de su \u00fanico hijo&#8230; \u00c9l no era practicante, pero sus padres le hab\u00edan educado en la religi\u00f3n cat\u00f3lica, y aquella imagen le recordaba la escultura de la Piedad que hab\u00eda a la entrada de la iglesia de su peque\u00f1o pueblo&#8230; Nunca hasta entonces hab\u00eda dejado la c\u00e1mara para acercarse a prestar sus brazos, sus ojos, sus o\u00eddos&#8230; La dej\u00f3 en el suelo, pero hab\u00eda tanta amargura, tanto desconsuelo, que por encima de su vocaci\u00f3n de periodista estaba el hombre, y ese hombre ten\u00eda que gritar a trav\u00e9s del periodista y de la imagen de su m\u00e1quina de v\u00eddeo la tragedia que estaban sufriendo tantos inocentes, as\u00ed que retorn\u00f3 r\u00e1pidamente, y con un nudo en la garganta que amenazaba con estrangularle o hacerle estallar los o\u00eddos, grab\u00f3 aquellas im\u00e1genes.<\/p>\n<p>No pensaba en la muerte, no se la planteaba, como esos rudos legionarios, que su trabajo consist\u00eda en un coqueteo continuo con la muerte, no se le pas\u00f3 por la cabeza que es peligroso mantenerse demasiado tiempo cerca de ella porque termina enamor\u00e1ndose de quienes la rondan y concluye empe\u00f1ada en llev\u00e1rselos con ella.<\/p>\n<p>Entre tal cantidad de desdicha, de miseria, de desgracias y desventuras, se impone la solidaridad entre todos los periodistas que cubren el mismo conflicto para diferentes partes del mundo y distintos medios de comunicaci\u00f3n. En las reuniones para comer o descansar, es necesario un poco de sentido del humor que distancia y restituye algo el maltrecho esp\u00edritu. La noche no siempre permite el descanso, porque si hay ataque hay que tener la c\u00e1mara lista para grabarlo y mostrarlo al mundo. La luz del d\u00eda ilumina, una vez m\u00e1s, incursiones, bombardeos, muerte, m\u00e1s muerte&#8230; Siempre es la muerte de los otros. De momento un calor abrasador le baja por la pierna, sin dejar de grabar mira hacia abajo y contempla c\u00f3mo su propia sangre empapa a velocidad vertiginosa el pantal\u00f3n y la bota. Corta la imagen y, sin soltar la m\u00e1quina, pide ayuda, ahora el calor es en el hombro, \u201cel hombro y la pierna est\u00e1n lejos del coraz\u00f3n\u201d, piensa, pero de pronto el d\u00eda se le oscurece y siente que el brazo le pierde fuerza para poder seguir sosteniendo su c\u00e1mara. Un soldado grita cerca de \u00e9l pidiendo ayuda, mientras, entre el griter\u00edo y la confusi\u00f3n, un llanto de beb\u00e9 emerge de las ruinas de una casa. \u00c9l piensa en la viejas ruinas de una ermita, all\u00e1 en su no tan lejana infancia, y recuerda c\u00f3mo el jaramago se abr\u00eda paso entre las piedras derruidas. De pronto el dolor se hace insufrible para cesar poco despu\u00e9s mientras parece sentir c\u00f3mo unas manos llenas de arena empujan sus p\u00e1rpados o ponen algo negro en sus ojos que le impiden seguir mirando por el visor de su c\u00e1mara.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Se pertrech\u00f3 bien de sus armas: ojo avizor, presto, alerta, dispuesto, vigilante; o\u00eddo atento, observador, preparado; pulso firme, seguro, constante&#8230; bater\u00edas&#8230; y su inseparable c\u00e1mara de v\u00eddeo y se intern\u00f3 en la batalla. 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