{"id":265,"date":"2012-06-02T16:52:19","date_gmt":"2012-06-02T15:52:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=265"},"modified":"2012-06-02T16:52:19","modified_gmt":"2012-06-02T15:52:19","slug":"impedir-el-paso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2012\/06\/02\/impedir-el-paso\/","title":{"rendered":"IMPEDIR EL PASO"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/anamariatomas\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2012\/06\/MOTOS.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-266\" title=\"MOTOS\" src=\"\/anamariatomas\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2012\/06\/MOTOS.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2012\/06\/MOTOS.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2012\/06\/MOTOS-300x225.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.laverdad.es\/wp-content\/uploads\/sites\/17\/2012\/06\/MOTOS-768x576.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las amigas lloraban hist\u00e9ricas, presas de impotencia, gritaban y sacud\u00edan a los sorprendidos transe\u00fantes intentando conseguir de ellos la ayuda, m\u00e1s bien el prodigio que, evidentemente, no pod\u00edan proporcionarles. Apenas cuarenta y cinco a\u00f1os entre las tres y el mundo acababa de ven\u00edrseles encima. R\u00e1pidamente la gente que pasaba por all\u00ed comenz\u00f3 a rodear el cuerpo de la joven que, inconsciente en el suelo, manaba sangre por todos los orificios de su cabeza. El chico se hab\u00eda llevado la mejor parte: sentado sobre la carretera, se lamentaba del intenso dolor en su pierna, pero aparentemente no hab\u00eda m\u00e1s da\u00f1o que la rotura que pod\u00eda apreciarse a simple vista. Claro, que \u00e9l s\u00f3lo hab\u00eda recibido el impacto del coche contra la moto y, a pesar de la velocidad, hasta hab\u00eda sido capaz de caer al suelo, como un moderno centauro, sin separarse de su moto. Ella, en cambio, hab\u00eda salido volando por encima de ambos veh\u00edculos para estrellarse con su cabeza sobre el asfalto y rebotar, como una mu\u00f1eca rota, varias veces hasta quedar tendida, quieta y cubierta de sangre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las amigas todav\u00eda estaban despidi\u00e9ndose de ella en la puerta del pub cuando la sonrisa dio paso al m\u00e1s desgarrador de los gritos. C\u00f3mo era posible que hubiese ocurrido aquella desgracia, si el recorrido entre uno y otro pub era est\u00fapidamente un par de kil\u00f3metros, en un viaje tan corto es imposible que pase nada&#8230;\u00a0 Si adem\u00e1s hubiesen llevado el casco&#8230; o respetado el l\u00edmite de velocidad&#8230;\u00a0 Claro, que la culpa la ten\u00eda el conductor del coche que hab\u00eda girado a la derecha sin indicar la maniobra, por mucho que \u00e9l dijera que la culpa la ten\u00eda la moto por adelantar por la derecha. Qu\u00e9 importaba en ese momento, c\u00f3mo pod\u00edan pensar en sacudirse culpas cuando ella estaba all\u00ed, muri\u00e9ndose a chorros. Porque, a pesar de sus pocos a\u00f1os, no se les escapaba la gravedad del accidente. Las amigas le acariciaban el brazo y la cara con el reverso de la mano y la nombraban con infinita ternura mientras lloraban desconsoladamente y ped\u00edan a gritos una ambulancia. Sab\u00edan que no deb\u00edan moverla y no s\u00f3lo no la movieron, sino que impidieron que ning\u00fan metido a salvavidas pudiese tocarla de manera incorrecta. Asumieron la responsabilidad de acompa\u00f1arla hasta las urgencias m\u00e1s pr\u00f3ximas y la de comunicar a sus padres el suceso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llevan tres semanas rezando porque se produzca el segundo milagro, el primero era el de la vida, ped\u00edan vida para ella a cualquier precio, por encima de todo: de circunstancias, de forma, de modo\u2026 ego\u00edstamente vida, no importaba que padres y profesores les explicasen que, de salir con vida, probablemente, ya no volver\u00eda a ser nada como antes puesto que los da\u00f1os en el cerebro eran tremendos; ellas estaban convencidas de que Dios hab\u00eda o\u00eddo sus oraciones y la hab\u00eda salvado \u00bfpor qu\u00e9 no pod\u00eda seguir escuch\u00e1ndolas y devolverles a su amiga tal y como era? Ahora m\u00e1s que nunca no pod\u00edan darse por vencidas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y mientras en la UCI, no s\u00f3lo una joven de quince a\u00f1os, sino otros muchos chicos luchan denodadamente con la muerte como consecuencia de sus irresponsables actuaciones cuando salen de marcha, por primera vez, la DGT lanza una campa\u00f1a centrada, sobre todo, en motos. La verdad es que hay que decir en su favor que ha intentado de diferentes maneras evitar accidentes: con anuncios terror\u00edficos y escalofriantes, con historias tiernas, con sablazos al bolsillo\u2026 Quiz\u00e1 no estar\u00eda de m\u00e1s que Tr\u00e1fico estableciese\u00a0 alguna excursi\u00f3n (con prima por asistencia) a las urgencias de cualquier centro sanitario los d\u00edas de fiesta, les aseguro que no es comparable con ning\u00fan anuncio televisivo cuyo fin sea el de impresionar al personal, y puede resultar mucho m\u00e1s did\u00e1ctico, aunque nada como conocer o tener alg\u00fan v\u00ednculo con alguien de los que all\u00ed se encuentran.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entretanto, incorporemos una plegaria m\u00e1s (o una dosis extra de energ\u00eda para quien no sea creyente), un nuevo hilo capaz de tejer una sutil tela de ara\u00f1a que impida el paso de la muerte para llevarse promesas de vida no cumplida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Las amigas lloraban hist\u00e9ricas, presas de impotencia, gritaban y sacud\u00edan a los sorprendidos transe\u00fantes intentando conseguir de ellos la ayuda, m\u00e1s bien el prodigio que, evidentemente, no pod\u00edan proporcionarles. Apenas cuarenta y cinco a\u00f1os entre las tres y el mundo acababa de ven\u00edrseles encima. R\u00e1pidamente la gente que pasaba por all\u00ed comenz\u00f3 a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/265"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=265"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/265\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=265"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=265"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=265"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}