{"id":336,"date":"2013-02-16T09:57:03","date_gmt":"2013-02-16T08:57:03","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=336"},"modified":"2013-02-16T09:57:03","modified_gmt":"2013-02-16T08:57:03","slug":"vamos-a-montar-un-follon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2013\/02\/16\/vamos-a-montar-un-follon\/","title":{"rendered":"VAMOS A MONTAR UN FOLL\u00d3N"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cCuando la vida se viste de infierno, la muerte se disfraza de cielo\u201d. <\/em>Escuch\u00e9 esta frase hace tiempo y la archiv\u00e9 en la memoria. No s\u00e9 de qui\u00e9n es, pero me ha resultado muy ilustrativa a la hora de definir algunos suicidios -aunque, realmente, creo que los define a todos-. Esta semana, un matrimonio de ancianos ha decidido quitarse la vida despu\u00e9s de recibir un aviso de que iban a ser desahuciados de su casa por impago. Para cualesquiera de nosotros, la casa representa la protecci\u00f3n, la seguridad, el refugio, la calma, el reposo del guerrero\u2026 pero para una persona mayor es todo eso y mucho m\u00e1s: es el hogar donde han visto transcurrir sus vidas, crecer a sus hijos, acumular sus recuerdos\u2026 es un lugar que pueden abandonar los pies, pero no el coraz\u00f3n, as\u00ed que consideraron que era m\u00e1s soportable, para ellos, desertar de la vida f\u00edsica que de esa otra vida que le arrancar\u00edan al tener que dejar su casa.<\/p>\n<p>No son los primeros que se ven en esta situaci\u00f3n. Y, probablemente, la p\u00e9rdida de su casa, dada su avanzada edad, puede que no fuese por su causa o por sus deudas, sino por el aval efectuado a alguno de sus hijos. El amor de los padres -por regla general- no tiene l\u00edmite y, desgraciadamente, el ego\u00edsmo o la insensatez de los hijos, tampoco. No digo que este fuera el caso, aunque muy bien podr\u00eda ser, pero s\u00ed conozco bastantes ejemplos en los que los hijos piden a los padres que asuman una responsabilidad que va m\u00e1s all\u00e1 de lo que la decencia moral dicta.<\/p>\n<p>Es verdad que los acontecimientos que est\u00e1n ocurriendo a velocidad de v\u00e9rtigo est\u00e1n trastocando muchas cosas y cambiando otras que la sociedad \u201cdel bienestar\u201d impuso como lo m\u00e1s normal del mundo, cuando nada ten\u00edan de normal. Es verdad que todos hemos ambicionado mucho m\u00e1s de lo que pod\u00edamos econ\u00f3micamente codiciar. Es verdad, aunque por el cambio de moneda lo hab\u00edamos olvidado, que nadie da duros a cuatro pesetas. Es verdad que los bancos durante mucho tiempo nos han dado soga larga para que pudi\u00e9semos ahorcarnos con soltura. Y es verdad que ni la izquierda (recu\u00e9rdese las declaraciones, en diciembre del 2010, del ministro de Fomento, Jos\u00e9\u00a0 Blanco, en donde no contemplaba \u201cbajo ning\u00fan concepto\u201d que la entrega de la vivienda compensara la deuda hipotecaria, cuando lo plante\u00f3 CIU) ni la derecha, hasta hace unos d\u00edas, barajara semejante operaci\u00f3n. Pero no cabe duda de que algo se est\u00e1 moviendo, algo est\u00e1 cambiando. Quiz\u00e1 porque, al igual que con la crisis, tambi\u00e9n con la podredumbre y con la desesperaci\u00f3n hemos tocado fondo. Y ahora ya s\u00f3lo nos queda comenzar a nadar hacia arriba en esa putrefacta piscina. La uni\u00f3n hace la fuerza, no cabe duda. Y fuerza es la que est\u00e1n haciendo desde las calles vecinos an\u00f3nimos que impiden, aunque sea moment\u00e1neamente, que alguna familia quede en la calle. Fuerza tambi\u00e9n la impotencia de los jueces que tienen que ir a echar (para qu\u00e9 vamos a andar con eufemismos) a familias a la calle. Fuerza la solidaridad de muchos que, cuando menos tienen, m\u00e1s comparten. Fuerza la valent\u00eda de la joven Beatriz Taleg\u00f3n, que, con un par de ovarios, pregunt\u00f3 a sus compa\u00f1eros socialistas si realmente consideraban que se pod\u00eda acometer una revoluci\u00f3n desde un hotel de cinco estrellas. Aunque\u2026, a tenor de los resultados, yo creo que s\u00ed, porque, como dice Sabina en una de sus canciones refiri\u00e9ndose a la Magdalena, ten\u00eda un coraz\u00f3n cinco estrellas. Estas, m\u00e1s que en los hoteles, cuentan en los corazones.<\/p>\n<p>A Beatriz no le ocurri\u00f3 como a una joven que se present\u00f3 ante el grupo de amigas con un mont\u00f3n de bates de b\u00e9isbol en una mano y un pu\u00f1ado de preservativos en la otra con la duda de si le hab\u00edan dicho que iban a montar un foll\u00f3n o a follar un mont\u00f3n. Ella, sin lugar a dudas, ha montado un buen foll\u00f3n y se ha pasado por la piedra, dicho sea de paso, a un mont\u00f3n de incoherencias.<\/p>\n<p>Es triste que hayan tendido que quitarse la vida algunas personas para que se reconsidere que el mundo est\u00e1 cambiando, que ya no nos valen los convencionalismos establecidos, ni los dividendos disparados, ni los lucros sin control, ni la desverg\u00fcenza generalizada. Que de acuerdo, que todo tiene un precio, pero nada es equivalente a una vida humana.<\/p>\n<p>Lo que ocurre es que el ser humano ha de recordar lo olvidado: que lo mejor de la vida es gratis. Como dice F. Cabral: <em>\u201cuna vida sin alfombras, pero con sonrisas y los ojos abiertos al sol\u201d. <\/em>Y esto vale para los altos, los bajos, los gordos, los flacos, los\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u201cCuando la vida se viste de infierno, la muerte se disfraza de cielo\u201d. Escuch\u00e9 esta frase hace tiempo y la archiv\u00e9 en la memoria. No s\u00e9 de qui\u00e9n es, pero me ha resultado muy ilustrativa a la hora de definir algunos suicidios -aunque, realmente, creo que los define a todos-. Esta semana, un matrimonio [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/336"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=336"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/336\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=336"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=336"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=336"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}