{"id":436,"date":"2013-12-21T01:04:24","date_gmt":"2013-12-21T00:04:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=436"},"modified":"2013-12-21T01:04:24","modified_gmt":"2013-12-21T00:04:24","slug":"este-ano-te-lo-pido-se-feliz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2013\/12\/21\/este-ano-te-lo-pido-se-feliz\/","title":{"rendered":"\u201cESTE A\u00d1O TE LO PIDO: S\u00c9 FELIZ\u201d"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mi amigo, el poeta Salvador Moreno, tiene la buena costumbre de felicitar las Navidades con un poema a modo de villancico. No, no crean que se trata de un villancico al uso, a veces sus versos son tr\u00e1gicos. Hablan de pateras, de hambre, de rechazo, pobreza, persecuciones, huidas y expectaci\u00f3n\u2026 como la vida misma o, m\u00e1s concretamente, como la propia\u00a0 Navidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Habla, en su villancico de este a\u00f1o, del lenguaje de las cosas que nos rodean y de las m\u00faltiples huidas a los infinitos egiptos que nos acogen: \u201cMe dijiste que nada se pierde por hablarle\/ a las palmeras,\/ que oyen y su prudencia es tanta\/ que nada has de temer,\/ que est\u00e1n acostumbradas\/ a soportar los p\u00e9rfidos vientos,\/ que sus troncos\/ pandean sigilosos antes de dar respuestas\/ delatoras y tienen la artera habilidad\/ de apaciguar las furias abuzando sus palmas. (\u2026) el universo te habla,\/ esc\u00fachale atento, te hablan todas las cosas\/ que alcanzas con tus ojos, te hablan todas las aguas\/ que bebes en tus manos, te hablan las nubes grises\/ del cielo de tus sue\u00f1os,\/ y te hablan aquellos\/ que sabes que estar\u00e1n a tu lado hasta el fin\u2026\/ incluso la palmera que te acogi\u00f3 la noche\/ que ibais buscando paz.\/ Esc\u00fachate a ti mismo:\/ que en tu mente refugio siempre haya una palmera\/ y nunca necesites huir a ning\u00fan Egipto.\/ Este a\u00f1o te lo pido: s\u00e9 feliz.<\/p>\n<p>Le tomo prestadas sus palabras para apoyarme en las que hoy quiero decirles a ustedes. Hoy, tan v\u00edsperas ya de unos d\u00edas que vienen anunci\u00e1ndose, \u201cconsumistamente\u201d hablando, desde antes de la fiesta de \u201cTodos los Santos\u201d, porque, no nos enga\u00f1emos, es posible que sea verdad que m\u00e1s que &#8220;Esp\u00edritu de Navidad&#8221; sea &#8220;Esp\u00edritu de almac\u00e9n&#8221;, de consumo, que es est\u00fapido felicitarse, que no brota del coraz\u00f3n ese deseo de felicidad hacia el pr\u00f3jimo, que seguimos insensibles al sufrimiento de los dem\u00e1s y que, a\u00fan solidariz\u00e1ndonos, no vale de nada esa solidaridad si es de fracci\u00f3n de tiempo, de s\u00f3lo unos d\u00edas (tan s\u00f3lo son unas monedas que compran el silencio de nuestras conciencias). Es posible que sigamos tan ego\u00edstas, tan vac\u00edos,\u00a0 tan envidiosos y tan malas personas como el resto del a\u00f1o. Es posible que la celebraci\u00f3n haya pasado, cual meretriz infiel, de los brazos de la iglesia a los del consumismo, que los ricos, envidiosos de lo \u00fanico que pod\u00edan tener gratuitamente los pobres (uni\u00f3n, armon\u00eda y felicidad en su pobreza) se hayan inventado una Navidad en la que es preciso gastar, consumir, derrochar, engullir, beber sin medida, <em>et caetera<\/em>, para ser feliz, es decir, apropiarse por medio de la utilizaci\u00f3n del dinero de aquello que no es posible comprar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es posible que, por mucha Navidad que nos diga el calendario, sean muchos a los que s\u00f3lo les llegue el fr\u00edo de estos d\u00edas y de los corazones de aquellos que est\u00e9n cerca (recu\u00e9rdense todos los pobres del mundo, las personas explotadas, violadas, prostituidas). Y, tambi\u00e9n es posible que la noche que conmemoramos el nacimiento del Amor y dela Luz, sean muchos los indigentes que mueran a oscuras, sin amor y solos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es posible que ni estos supuestos familiares d\u00edas consigan sacar a muchos ancianos de los asilos en donde se encuentran recluidos y que, en lugar de abrazar a sus hijos y nietos, tengan que estrechar entre sus brazos la amargura de unos recuerdos lejanos en donde ellos eran el tim\u00f3n, la alegr\u00eda, el sustento, el &#8220;todo&#8221; de su familia, antes de que pasaran a ser la &#8220;nada&#8221;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es posible que ni la Navidad salve a muchas mujeres de morir a manos de los canallas de sus parejas. S\u00ed, es posible que todo siga igual, que no se produzca ning\u00fan cambio&#8230; Es posible que sigamos buscando palmeras donde refugiarnos de quienes nos persiguen -todos podr\u00edamos ponerle nombre a nuestros herodes personales- Pero\u2026 pero tambi\u00e9n podr\u00eda ser posible que, en medio de tanto caos, nos detuvi\u00e9ramos\u00a0 y, como dice el poeta, escuch\u00e1ramos al Universo que nos habla\u2026 y es tan variopinto su lenguaje. \u00bfY qu\u00e9 me dicen de nuestro di\u00e1logo interior, de los halagos que nos negamos y de todos los reproches con los que nos castigamos\u2026? S. Moreno, en su villancico, nos desea que siempre haya una palmera como refugio en nuestra mente, que nunca necesitemos huir a ning\u00fan Egipto. Y una petici\u00f3n a la que me sumo: \u201cEste a\u00f1o te lo pido: s\u00e9 feliz\u201d. Pues eso, mis queridos lectores: sean felices, con la felicidad que\u00a0 proporciona creer que a\u00fan es posible que se produzca el milagro de la bondad en nuestros corazones y que eso puede tra\u00e9rnoslo la Navidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Mi amigo, el poeta Salvador Moreno, tiene la buena costumbre de felicitar las Navidades con un poema a modo de villancico. No, no crean que se trata de un villancico al uso, a veces sus versos son tr\u00e1gicos. Hablan de pateras, de hambre, de rechazo, pobreza, persecuciones, huidas y expectaci\u00f3n\u2026 como la vida misma [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=436"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=436"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=436"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=436"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}