{"id":463,"date":"2014-03-29T00:50:58","date_gmt":"2014-03-28T23:50:58","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=463"},"modified":"2014-03-29T00:50:58","modified_gmt":"2014-03-28T23:50:58","slug":"con-los-ecos-de-las-alabanzas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2014\/03\/29\/con-los-ecos-de-las-alabanzas\/","title":{"rendered":"CON LOS ECOS DE LAS ALABANZAS"},"content":{"rendered":"<p>Confieso que, esta semana, escuchando las palabras y viendo los actos de reconocimiento que se han sucedido como homenaje a Adolfo Su\u00e1rez, he sentido una especie de dicotom\u00eda: por un lado me han conmovido, por otro me han indignado profundamente, porque, si hay algo que me parece absurdo, adem\u00e1s de tremendamente injusto, son los homenajes p\u00f3stumos. La palabra p\u00f3stumo siempre me son\u00f3 a &#8220;postema&#8221;, es decir, una especie de pus infecto que nos molesta en la conciencia y nos obliga a quit\u00e1rnoslo, a sacud\u00edrnoslo de encima, a tranquilizar nuestras desmemoriadas memorias, intentando resta\u00f1ar un pret\u00e9rito olvido, homenajeando a alguien cuyo valor debimos haber reconocido cuando todav\u00eda era capaz de escuchar nuestra palabra de \u00e1nimo, de sentir nuestro agradecimiento, de halagarse con nuestro reconocimiento.<\/p>\n<p>Pero no. Da la sensaci\u00f3n de que pertenecemos a una sociedad macabra y carro\u00f1era incapaz de valorar la &#8220;pieza&#8221; hasta que \u00e9sta deja de respirar y de sentir. Y s\u00f3lo entonces se lanza en vuelo picado sobre el desaparecido para reflexionar acerca de lo importante que fue su vida, su obra, o el papel relevante que tuvo para nuestra sociedad, por no decir lo buen\u00edsima persona que fue. Esa es otra&#8230; Siempre me ha parecido incomprensible ese oscuro miedo,\u00a0 o ese falso respeto, a hablar mal de los muertos. Si mientras vivi\u00f3 fue una buena persona, es de ley reconocerlo, y no solamente despu\u00e9s de haber dejado de ser persona, sino en vida; pero si se trataba de alg\u00fan pedazo de cabr\u00f3n&#8230; muerto, y bien muerto est\u00e9.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 esforzar nuestras mentes en intentar encontrar algo bueno para enmarcarlo o pretender que act\u00fae de lente microsc\u00f3pica de toda su persona? La sin\u00e9cdoque est\u00e1 bien para la literatura, pero no para el \u00e1mbito humano. Sin embargo, si dedic\u00f3 su vida a un ideal, a un sue\u00f1o que fue capaz de hacer realidad, si contribuy\u00f3 de alguna manera a hacer m\u00e1s grande una parcela del arte, o m\u00e1s llevadera la vida de su comunidad, independientemente de c\u00f3mo fuera su persona, \u00bfpor qu\u00e9 esperar a que sus o\u00eddos ensordezcan por el peso de una l\u00e1pida para ofrecerle unas simples palabras de agradecimiento?<\/p>\n<p>Hay muchos, much\u00edsimos, que jam\u00e1s llegar\u00e1n a saborear las mieles del \u00e9xito pero que se dejan la piel en el intento. Y ese esfuerzo deber\u00eda de ser reconocido, hacerlo nuestro como hacemos nuestros los triunfos una vez que los han conseguido. Deber\u00edamos alimentar su coraje con nuestro est\u00edmulo; que nuestro aliento le sirviera de impermeable al des\u00e1nimo. Pero no, dejamos, simplemente, que se hundan en las profundidades de la derrota, o que luchen a brazo partido hasta conseguir el triunfo. Y, entonces s\u00ed, entonces proclamamos que es paisano nuestro, y que le conocemos desde ni\u00f1o, incluso que jug\u00e1bamos con \u00e9l. Y si, &#8220;por fortuna&#8221;, se muere es cuando lo elevamos a la gloria.<\/p>\n<p>El valiente Su\u00e1rez recibi\u00f3 con elegancia y estoicismo mandobles venidos de todos lados, as\u00ed que, no me negaran que resulta\u2026 \u00bfir\u00f3nico? que haya tenido que pasar por el tanatorio convertido en fiambre para que ahora le vengan tambi\u00e9n de todos lados esos honores. Qui\u00e9n sabe si colmado de tanta decepci\u00f3n, fue ben\u00e9volo con \u00e9l su memoria y le regal\u00f3 el olvido para evitarle sufrir m\u00e1s deslealtades.<\/p>\n<p>Es verdad que la historia est\u00e1 llena de injusticias -\u00bfqui\u00e9n ha dicho que tuviera que ser justa?- , pero creo que est\u00e1 en nuestras manos limpiarnos los ojos de las lega\u00f1as de la envidia que, a fin de cuentas, es lo que no nos deja ver, la inmensa mayor\u00eda de las veces, el valor que poseen los que nos rodean, y decidirnos a consumar esos reconocimientos tan escasos, o tan inhacederos, pero que se den en el hic et nunc de la persona en cuesti\u00f3n. Si Arist\u00f3teles dijo que &#8220;saber es acordarse&#8221;, \u00bfpor qu\u00e9 no llenar esa sabidur\u00eda\u00a0 con recuerdo del bien obrar con nuestros coet\u00e1neos mientras estos sigan vivos?\u00a0 \u00bfPara qu\u00e9 ahora aeropuertos, calles o plazas en memoria de Su\u00e1rez?&#8230; Cuando lo \u00faltimo que pudo recordar fue el olvido o el vilipendio de propios y extra\u00f1os. Al paso de su f\u00e9retro, algunas personas lloraron. Un periodista le pregunt\u00f3 a una mujer: \u201c\u00bfEst\u00e1 emocionada?\u201d y ella respondi\u00f3: \u201cNo. Estoy arrepentida\u201d. Pues eso. Que una cosa es que \u00e9l olvidara y otra, bien distinta, que nosotros no record\u00e1ramos qui\u00e9n era \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Confieso que, esta semana, escuchando las palabras y viendo los actos de reconocimiento que se han sucedido como homenaje a Adolfo Su\u00e1rez, he sentido una especie de dicotom\u00eda: por un lado me han conmovido, por otro me han indignado profundamente, porque, si hay algo que me parece absurdo, adem\u00e1s de tremendamente injusto, son los homenajes [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/463"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=463"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/463\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}