{"id":525,"date":"2014-11-01T01:21:16","date_gmt":"2014-11-01T00:21:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=525"},"modified":"2014-11-01T01:21:16","modified_gmt":"2014-11-01T00:21:16","slug":"que-hemos-hecho-mal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2014\/11\/01\/que-hemos-hecho-mal\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 hemos hecho mal?"},"content":{"rendered":"<p>Cambiaba indolente de canal televisivo continuamente, pero era in\u00fatil: de todas las cadenas solo sal\u00eda el hedor insoportable de la corrupci\u00f3n. Pens\u00f3 que, al menos, se acabar\u00edan las discusiones del \u201ct\u00fa m\u00e1s\u201d, ya no cab\u00edan m\u00e1s \u201cmases\u201d en las tertulias de los partidos pol\u00edticos porque, en cuestiones de podredumbre, todos ten\u00edan <em>habas a calderadas<\/em>. Dej\u00f3 el mando de la televisi\u00f3n para responder a una llamada del m\u00f3vil. Despu\u00e9s de escuchar su nombre de la boca de una de sus hermanas, le siguieron las palabras: \u201cLa mam\u00e1 ha muerto\u201d. Mir\u00f3 al suelo donde, en una mantita llena de mu\u00f1ecos y chirimbolos jugaba su hija peque\u00f1a. Desplaz\u00f3 despu\u00e9s los ojos hasta las fotos que se desparramaban por todo el sal\u00f3n de su otra hija. Sab\u00eda que deber\u00eda haber sentido un pellizco de dolor en el coraz\u00f3n y quiz\u00e1 no haberlo apreciado le hac\u00eda sentirse, por bastante m\u00e1s tiempo del que le gustar\u00eda, un monstruo. Pero esa era la realidad. No sent\u00eda pena por la muerte de su madre biol\u00f3gica, a fin de cuentas \u00bfqui\u00e9n era aquella mujer para ella? Una madre que hab\u00eda sido capaz de criar y educar a hijos nacidos antes y despu\u00e9s que ella mientras que a ella la hab\u00eda abandonado en un orfanato\u2026 Volvi\u00f3 a mirar a su hija y pens\u00f3 que matar\u00eda antes de separarse de ellas.<\/p>\n<p>Dud\u00f3 entre seguir imbuida en la mierda que proyectaba la televisi\u00f3n o sumergirse en la suya propia llena de reproches, de preguntas sin respuestas, de tanta tristeza vivida con unos padres adoptivos que odiaba por haberle ocultado que era adoptada y obligarla a que lo descubriera de sopet\u00f3n sin haberlo sospechado jam\u00e1s. \u201c\u00bfPor qu\u00e9, en lugar de pensar que eres adoptada, no piensas que la vida te ha regalado unos padres?\u201d le dec\u00eda su mejor amiga. Pero la voz del resentimiento siempre grita m\u00e1s fuerte que la de la gratitud. Claro que busc\u00f3 a su madre biol\u00f3gica: necesitaba tener un rostro al que odiar. Y claro que su madre le dio toda clase de explicaciones sobre los terribles momentos que hab\u00eda vivido, sobre lo duro que fue tener que desprenderse de ella, y que por eso dej\u00f3 toda la informaci\u00f3n posible para que, si un d\u00eda quer\u00eda encontrarla, le fuera posible hacerlo. Le explic\u00f3 su chata vida en un peque\u00f1o pueblo de no importa el lugar, a fin de cuentas, <em>en todos sitios cuecen habas<\/em> y siempre hay gente que vive m\u00e1s la vida de los dem\u00e1s que la suya propia y ya les hab\u00eda hecho sentir a sus padres, por aquellos lejanos a\u00f1os de la transici\u00f3n, la \u201cverg\u00fcenza\u201d de pasearse madre soltera. Poco le import\u00f3 que le explicara que, tras formar un hogar con un hombre bueno, no hab\u00eda forma humana de localizarla, ese privilegio solo estaba destinado a la hija y no a la madre. \u201cPor fortuna, t\u00fa si me buscaste a m\u00ed\u201d le dijo aquella mujer extra\u00f1a que la llamaba hija con una carga emocional distinta a la que conoc\u00eda en su madre adoptiva. Por supuesto que ella s\u00ed que la busc\u00f3. La busc\u00f3 para tener m\u00e1s razones que alimentaran su odio. Constat\u00f3 que ya no le serv\u00edan las respuestas a las preguntas que siempre se hab\u00eda planteado porque ahora las preguntas eran otras.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 hemos hecho mal?\u201d preguntaba a los tertulianos una presentadora televisiva buscando tambi\u00e9n respuesta a las razones que nos han llevado a una corrupci\u00f3n pol\u00edtica escandalosa y generalizada. \u201cConfiar en quienes no ten\u00edamos que haberlo hecho\u201d se escuch\u00f3 decir a s\u00ed misma. Apag\u00f3 el televisor y continu\u00f3 con sus tareas como si su vida fuese el gui\u00f3n escrito de una pel\u00edcula. Nada cambiaron los titulares de las noticias del d\u00eda siguiente salvo para ampliar los ya conocidos casos de corrupci\u00f3n de fulanitos a los que solo se les conoce d\u00e1ndoles un carguito; aunque, en esta ocasi\u00f3n la locutora no preguntaba, sino que aseveraba: \u201cUno de los peores males est\u00e1 en juzgar. Y aqu\u00ed se ha juzgado a la ciudadan\u00eda\u00a0 como tontos incapaces de descubrir los sucios manejos que se llevaban\u201d. Sin quitar la vista de la tele, su hija mayor, con la boca llena de leche y galletas a\u00f1adi\u00f3: \u201cLa se\u00f1o nos dijo ayer que detr\u00e1s de cada persona hay una historia y una raz\u00f3n para ser como son y que ten\u00edamos que pensar eso antes de juzgar a nadie. Y nos explic\u00f3 qu\u00e9 era juzgar\u201d. Entonces s\u00ed sinti\u00f3 el pellizco de dolor, m\u00e1s que en el est\u00f3mago, en el alma. Corri\u00f3 a buscar las llaves del coche. De pronto se par\u00f3 en seco, no hab\u00eda ya tiempo material para cruzar los cuatrocientos kil\u00f3metros y llegar al entierro de la mujer que le dio la vida, mucho menos de poder tocar, por primera y \u00faltima vez su cuerpo con un poco de amor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cambiaba indolente de canal televisivo continuamente, pero era in\u00fatil: de todas las cadenas solo sal\u00eda el hedor insoportable de la corrupci\u00f3n. Pens\u00f3 que, al menos, se acabar\u00edan las discusiones del \u201ct\u00fa m\u00e1s\u201d, ya no cab\u00edan m\u00e1s \u201cmases\u201d en las tertulias de los partidos pol\u00edticos porque, en cuestiones de podredumbre, todos ten\u00edan habas a calderadas. 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