{"id":556,"date":"2015-02-21T01:07:14","date_gmt":"2015-02-21T00:07:14","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=556"},"modified":"2015-02-21T01:07:14","modified_gmt":"2015-02-21T00:07:14","slug":"tapar-el-sol-con-un-dedo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2015\/02\/21\/tapar-el-sol-con-un-dedo\/","title":{"rendered":"Tapar el sol con un dedo"},"content":{"rendered":"<p>Empecemos aceptando que la medicina no es una ciencia exacta. Empecemos asumiendo que, cuando se olvida el refr\u00e1n de \u201cLo que el m\u00e9dico yerra lo tapa la tierra\u201d, nos queda el reconocimiento firmado por el paciente de que, al ponernos en una mesa de quir\u00f3fano, puede ocurrir cualquier cosa. Empecemos admitiendo que, por conciencia, vocaci\u00f3n y honor, cualquier facultativo quiere lo mejor para sus pacientes. Pero si aceptamos todo eso tambi\u00e9n hemos de aceptar que el enfermo, deje de ser \u201cpaciente\u201d y tenga todo el derecho del mundo a impacientarse buscando la mejor soluci\u00f3n a su enfermedad y que no siempre puede venir de la medicina convencional. Y la prueba la tenemos en tantos lugares remotos donde la medicina no existe ni como palabra y ah\u00ed est\u00e1 el cham\u00e1n de turno haciendo lo que puede. No es que nuestros chamanes de bata blanca no hagan lo mismo pero, entre ambos casos, hay una gran diferencia: el cham\u00e1n no tiene en sus manos las ventajas ni las presiones de las grandes farmac\u00e9uticas.<\/p>\n<p>Llevo una gran parte de mi vida (hay ciertos asuntos que s\u00f3lo se tiene derecho a hablar de ellos cuando se experimentan en carne propia) buscando diferentes remedios a una infecci\u00f3n recurrente y resistente a todo tipo de antibi\u00f3ticos. Y, agotada de que la medicina convencional no solucionara mi problema, decid\u00ed buscar en todo tipo de remedios mal llamados \u201calternativos\u201d, denostados, adem\u00e1s, de la manera m\u00e1s irrespetuosa en alg\u00fan que otro blog. Y no, no crean que cuando lo hacen se refieren s\u00f3lo a curanderos del tres al cuarto que pretenden curar la polio con friegas de alcohol de romero, sino que meten en el mismo saco, como pseudociencia, a la importancia de la alimentaci\u00f3n o de las emociones negativas en la salud; a la religi\u00f3n, \u00a0considerada como \u201copio del pueblo\u201d; y al valor de la palabra en las enfermedades ps\u00edquicas, entre otros muchos\u2026, seg\u00fan ellos, enga\u00f1os. Confieso que en ese arduo camino he buscado la sanaci\u00f3n en la homeopat\u00eda; acupuntura; sinterg\u00e9tica; haci\u00e9ndome vegetariana; practicando yoga; equilibrando chacras;\u00a0\u00a0con reiki\u2026 Y aunque en el citado blog se tache de \u201cvergonzoso\u201d decir que el reiki alivia a los enfermos de c\u00e1ncer, lo cierto es que es verdad. A nadie puede hacerle da\u00f1o que alguien lo bendiga y le dese\u00e9 lo mejor y, a veces, hasta funciona y resulta que mejoran o que necesitan menos calmantes que otros que no reciben esa cosa horrible y enga\u00f1osa de la imposici\u00f3n de manos de la que ya habla el Evangelio, \u00bfefecto placebo? Ustedes pueden creer lo que quieran. A m\u00ed s\u00f3lo me preocupa que funcione, el c\u00f3mo es lo menos. Y, por supuesto, en la luz de mi fe \u2013en mi vida tengo milagros suficientes como para creer que son posibles\u2013.<\/p>\n<p>Sin embargo, en esa b\u00fasqueda, me llam\u00f3 poderosamente la atenci\u00f3n la obstinaci\u00f3n que\u00a0\u00a0encontr\u00e9 en diferentes lugares a desaconsejar un producto \u201cmilagroso\u201d y sanador que seg\u00fan personas que, para m\u00ed tienen una autoridad moral, recomendaban; personas como Teresa Forcades, monja benidictina, doctora, conocida por sus posiciones feministas y sus manifestaciones cr\u00edticas con algunas gestiones de las grandes farmac\u00e9uticas \u2013pongamos que hablo de la gripe A\u2013; o Bigas Luna, director y guionista de cine; o Josep Pamies, un campesino catal\u00e1n impulsor de \u201cLa dulce revoluci\u00f3n\u201d y el uso de la estevia como el mejor y m\u00e1s sano de los edulcorantes, antes de que la prostituyeran las empresas comercializadoras;\u00a0\u00a0o un tal Andreas Kalcker, detenido, incluso, por dar conferencias al respecto\u2026, entre otros muchos, en fin, una serie de personas que me hicieron debatirme entre el miedo que met\u00edan en el cuerpo quienes no lo hab\u00edan probado y la confianza y seguridad de su eficacia entre los que s\u00ed lo hab\u00edan hecho.<\/p>\n<p>Pero, como \u201cde perdidos, al r\u00edo\u201d, busqu\u00e9, aqu\u00ed y all\u00e1 el innombrable producto \u2013y no se puede nombrar porque te crujen vivo\u2013 que, a pesar\u00a0\u00a0de ser barat\u00edsimo, y de curar (seg\u00fan Kalcker) en Uganda a m\u00e1s de un centenar de enfermos de malaria en cuarenta y ocho horas por menos de diez euros, est\u00e1 absolutamente prohibido su uso y difusi\u00f3n, \u00bfser\u00e1 por lo barato? \u00bfo por lo eficaz?<\/p>\n<p>De sobra sabemos que la normativa suele ser un tren que va detr\u00e1s de los vagones. La vigencia social es algo que va por un lado y la burocracia y, o intereses, vaya usted a saber de qu\u00e9 tipo, van por otro. Lo \u00fanico que es cierto es que cada vez somos m\u00e1s frecuentes los \u201craros\u201d y los m\u00e9dicos sorprendidos por\u2026 remisiones espont\u00e1neas, es decir, desaparici\u00f3n de las enfermedades por arte de birlibirloque. Y miren por donde yo he tenido una tras muchos a\u00f1os de dolencia.<\/p>\n<p>Y es que\u2026 no se puede tapar el sol con un dedo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Empecemos aceptando que la medicina no es una ciencia exacta. Empecemos asumiendo que, cuando se olvida el refr\u00e1n de \u201cLo que el m\u00e9dico yerra lo tapa la tierra\u201d, nos queda el reconocimiento firmado por el paciente de que, al ponernos en una mesa de quir\u00f3fano, puede ocurrir cualquier cosa. Empecemos admitiendo que, por conciencia, vocaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/556"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=556"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/556\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=556"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=556"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=556"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}