{"id":659,"date":"2016-02-13T00:20:27","date_gmt":"2016-02-12T23:20:27","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=659"},"modified":"2016-02-13T00:20:27","modified_gmt":"2016-02-12T23:20:27","slug":"amor-y-papel-higienico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2016\/02\/13\/amor-y-papel-higienico\/","title":{"rendered":"Amor y papel higi\u00e9nico"},"content":{"rendered":"<p>Hace alg\u00fan tiempo escuch\u00e9 de labios de una persona desencantada en temas sentimentales que \u201cEl amor era como el papel higi\u00e9nico: se va acabando con cada cagada\u201d. Nuestros abuelos, como en sus tiempos no exist\u00eda ese tipo de papel, sol\u00edan concluir el tema con \u201cObras son amores y no buenas razones\u201d.<\/p>\n<p>Lo que ocurre es que eso de depender del amor y de la obras de alg\u00fan payo ajeno a uno mismo es complicado. Sobre todo por la parafernalia educativa y complicada con la que se nos alimenta desde nuestra m\u00e1s tierna infancia. \u00a0Y es que desde peque\u00f1itos se nos inculcan dos ideas absolutamente contradictorias como si se tratase de la misma cosa, y luego pasa lo que pasa, que se nos hacen bosques las doctrinas y nos perdemos en ellos. Una es que hay que ser generoso con los dem\u00e1s, pensar en ellos antes que en uno mismo, darles el trozo m\u00e1s grande de pastel y reservar el m\u00e1s peque\u00f1o o peor cortado para nosotros\u2026 es decir, darle la primac\u00eda en todo. Mientras que, por otro lado, se nos conmina a que amemos a los dem\u00e1s como a nosotros mismos. \u00a1A ver si se aclaran! Porque, si hemos de ser los \u00faltimos en todo; tener en cuenta antes las necesidades de los dem\u00e1s que las nuestras\u2026; amarlos como a nosotros mismos; ser\u00eda darles el trozo m\u00e1s peque\u00f1o y chuchurrido de pastel o ponerlos en \u00faltimo lugar en sus necesidades manteniendo las nuestras en primer orden \u00bfO no?<\/p>\n<p>Que mucho d\u00eda especial para celebrar enamoramientos de pareja que, como cient\u00edficamente sabemos, duran apenas unos meses (el enamoramiento, claro, que luego viene el amor de verdad, o de mentira) mientras que ni una palabra para concienciar a la pe\u00f1a de que lo que realmente cuenta es lo que ya dijera Oscar Wilde, que \u201cAmarse a uno mismo es el principio de una historia de amor eterna\u201d. Pero claro, vuelta la burra al trigo, nos encontramos con que la sociedad rechaza a quienes se aman como al pr\u00f3jimo tild\u00e1ndolos de \u201cego\u00edstas\u201d; a los que cuidan de su imagen y la admiran de la misma manera que deber\u00edan hacer con los dem\u00e1s, denomin\u00e1ndolos \u201cnarcisistas\u201d; y a quienes se atreven a valorar sus logros y reconoc\u00e9rselos como lo har\u00edan con los ajenos acus\u00e1ndolos de \u201cpresuntuosos\u201d. As\u00ed pues, ya me dir\u00e1n c\u00f3mo organizamos semejante guirigay de qu\u00edtate t\u00fa que me ponga yo, o p\u00f3ngame yo si me dejas t\u00fa, que, finalmente, es quien ha de tener en cuenta y preferencia mi batiburrillo mental.<\/p>\n<p>Seamos sinceros, seguro que nos hemos preocupado en conocer de nuestra pareja su color preferido, la comida favorita, la virtud\u00a0 que lo caracteriza, el defecto que nos saca de quicio, su deporte predilecto\u2026 seguro que no nos costar\u00eda trabajo enumerar hasta media docena de virtudes de ella. Pero hagamos ahora un ejercicio de honestidad y respondamos con agilidad a esas mismas preguntas sobre nosotros mismos. \u00bfPodr\u00edamos? Probablemente no. Salimos de marcha a lugares en los que apenas podemos hablar, compramos con una m\u00fasica casi torturante, y nos acompa\u00f1an los auriculares en todo momento. No nos quedamos en silencio casi nunca, nos asusta\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0-inciso: cuando salgo a caminar por el monte no puedo entender que casi todos los deportistas con los que me cruzo anden con los aparatitos conectados a sus o\u00eddos, sin disfrutar del sonido del viento entre los pinos; del crujir de las hojas secas bajo los pies; del canto de los p\u00e1jaros, del ruido de las ardillas cuando escapan pino arriba\u2026 de la voz clamorosa del silencio de nuestro interior-, vamos, que no nos conocemos: paso n\u00famero uno para aceptarse, amarse y comenzar esa maravillosa relaci\u00f3n amorosa de la que hablaba el poeta. Y en ese proceso de enamoramiento no s\u00f3lo cuentan las acciones, tambi\u00e9n lo hacen las palabras, y mucho. Recuerdo que en la pel\u00edcula de \u201cCriadas y se\u00f1oras\u201d, la vieja criada negra \u201cobligaba\u201d cada d\u00eda a la ni\u00f1ita que cuidaba a que se dijera a s\u00ed misma: \u201cT\u00fa eres buena, t\u00fa eres lista, t\u00fa eres importante\u201d. \u00bfCu\u00e1ntas veces nos decimos a nosotros mismos algo parecido a eso? O todav\u00eda mejor: \u201cA pesar de mis equivocaciones, me amo, me respeto, me valoro y me acepto total y completamente\u201d. Pues no imaginan el maravilloso placer y la infinita calma que puede traernos a nuestras turbulencias mentales semejante mantra. Ya s\u00e9 que el mayor problema reside en que andamos compar\u00e1ndonos con otros y calibrando nuestra val\u00eda dependiendo de los logros de los dem\u00e1s, pero saben: \u201cTodo el mundo es un genio, pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar a un \u00e1rbol, pasar\u00e1 el resto de su vida creyendo que es un idiota\u201d (A. Einstein, dixit)<\/p>\n<p>Ma\u00f1ana es el d\u00eda de los enamorados. Por qu\u00e9 no celebrar una fant\u00e1stica cita con nuestro amor\u2026 propio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace alg\u00fan tiempo escuch\u00e9 de labios de una persona desencantada en temas sentimentales que \u201cEl amor era como el papel higi\u00e9nico: se va acabando con cada cagada\u201d. Nuestros abuelos, como en sus tiempos no exist\u00eda ese tipo de papel, sol\u00edan concluir el tema con \u201cObras son amores y no buenas razones\u201d. Lo que ocurre es [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/659"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=659"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/659\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=659"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=659"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=659"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}