{"id":667,"date":"2016-03-12T11:51:58","date_gmt":"2016-03-12T10:51:58","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=667"},"modified":"2016-03-12T11:51:58","modified_gmt":"2016-03-12T10:51:58","slug":"en-una-noche-oscura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2016\/03\/12\/en-una-noche-oscura\/","title":{"rendered":"En una noche oscura"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Casi todos en el pueblo lo conoc\u00edamos. No era conflictivo. Llevaba una poblada barba que, probablemente, le har\u00eda aparentar m\u00e1s edad de la que tendr\u00eda. Se sentaba en las escaleras del polideportivo o en alg\u00fan portal cerca del mercado de abastos. Andaba bastante sucio y le acompa\u00f1aba un perrillo. No ped\u00eda, ni aceptaba comida si ya hab\u00eda recibido, de alg\u00fan alma caritativa, su raci\u00f3n diaria de sustento. Miraba el devenir de la muchedumbre desde unos diminutos ojos de trasgo como un duendecillo que hubiese sido extrapolado de su h\u00e1bitat y tuviera que recabar informaci\u00f3n sobre las gentes de ese mundo al que alguna criatura superior lo hab\u00eda enviado.<\/p>\n<p>Las gentes pasaban cerca de \u00e9l,\u00a0 la mayor parte de las veces, ignor\u00e1ndolo. Otros, los menos, se sentaban en alg\u00fan momento junto a \u00e9l y le ofrec\u00edan un cigarro. Me cuentan que alguna vecina sol\u00edcita le entreg\u00f3 una manta. Y que otro joven le ofreci\u00f3 su casa para que pudiera asearse. Pero creo que pocos, por no decir ninguno, sab\u00edan a d\u00f3nde encaminaba su maltrecho cuerpo cuando llegaba la noche.<\/p>\n<p>Hace unos d\u00edas, la noticia corri\u00f3 de boca en boca como la p\u00f3lvora: el mendigo hab\u00eda sido encontrado muerto en una nave abandonada. Al parecer llevaba m\u00e1s de un d\u00eda sin vida. \u201cPobrecico. Es que estas noches est\u00e1 haciendo mucho fr\u00edo\u2026\u201d dec\u00eda alguno en tono conmiserativo.<\/p>\n<p>Alguien coment\u00f3 que todos los mendigos ten\u00edan un momento en el que podr\u00edan ser \u201crecuperables\u201d para la sociedad, tal y como acababa de ocurrir con Frederick Callison, de 42 a\u00f1os, que tras perder su trabajo y su estabilidad familiar, viv\u00eda en las calles de Sacramento, California (EE.UU.) Se situaba a las puertas de un supermercado, s\u00f3lo ped\u00eda comida y entregaba a todo transe\u00fante su curr\u00edculo. Un buen d\u00eda, uno de esos muchos receptores del curr\u00edculo, lo colg\u00f3 en las redes sociales y el mendigo fue contratado en una pizzer\u00eda.<\/p>\n<p>En qu\u00e9 momento, me pregunt\u00e9, un ser humano deja de ser \u201crecuperable\u201d. \u00bfNo ser\u00e1 que la propia sociedad es la que est\u00e1 en fase de no recuperaci\u00f3n?<\/p>\n<p>\u201cA ellos les gusta ir a su aire\u201d, dec\u00eda otro, prefieren pasar fr\u00edo en la calle, pero sentirse libres, a dormir en alguna residencia y tener que plegarse a horarios o normas.<\/p>\n<p>Record\u00e9 las palabras de Viktor E. Frankl, neur\u00f3logo y psiquiatra austriaco, padre de la logoterapia y superviviente de campos de concentraci\u00f3n nazis: &#8220;Al hombre se le puede quitar todo excepto una cosa, la \u00faltima de sus libertades: elegir su actitud frente a cualquier circunstancia, elegir su camino\u201d. \u00a1Elegir! Y aunque no creo que nadie elija libremente vivir privado de lo m\u00e1s elemental, s\u00ed creo que cuando han arrojado la toalla de la esperanza de poder ser \u201crecuperables\u201d -c\u00f3mo reson\u00f3 en m\u00ed esa palabra- sabe Dios para qui\u00e9n, entonces deja de importarles mantenerse limpios o sucios para una colectividad que puede que presuma de limpia, pero no cabe duda de que a ellos no los enga\u00f1an.<\/p>\n<p>Dorm\u00eda en una nave destartalada y vieja a las afueras del pueblo. Y \u00e9l, al contrario que Callison, no contaba su vida, ni su curr\u00edculo laboral, ni las circunstancias que lo hab\u00edan llevado a la situaci\u00f3n que viv\u00eda. No importunaba jam\u00e1s a nadie, casi se hab\u00eda mimetizado con el entorno. Era, simplemente, el mendigo de las escaleras del poli.<\/p>\n<p>Mi padre siempre ha dicho que &#8220;No es pobre el hombre que no tiene un c\u00e9ntimo, sino aquel que no posee un sue\u00f1o&#8221;. Y durante muchos a\u00f1os, hasta que le\u00ed esa misma frase en un libro, pens\u00e9 que era de mi padre, porque para \u00e9l los sue\u00f1os son el motor de la vida. Qui\u00e9n sabe si el mendigo del polideportivo, muerto en el deshabitado fr\u00edo nocturno, era inmensamente rico en sue\u00f1os. Qui\u00e9n puede saber si sent\u00eda l\u00e1stima de los pobres ricos embutidos en recios abrigos que pasaban de largo junto a \u00e9l.<\/p>\n<p>Tal vez, refugiado en el g\u00e9lido hueco de una noche de febrero, observado por esas luces que se colaban por los desconchados de la uralita de la nave y que segu\u00edan brillando una vez que se apagaban esas otras de mentira, so\u00f1aba que encontraban algo perdido mucho tiempo atr\u00e1s o so\u00f1aba &#8220;mapas que Ulises no habr\u00eda comprendido jam\u00e1s&#8221;, o tal vez se so\u00f1aba protagonista del sue\u00f1o de la mujer que una vez am\u00f3&#8230;<\/p>\n<p>Me pregunto si fue consciente de que se mor\u00eda en la soledad de una noche oscura. Esas noches tantas veces cantadas por los poetas. Esas noches en donde el alma de San Juan de la Cruz \u201ccon ansias, en amores inflamada,\u201d sal\u00eda sin ser notada\u2026 Qui\u00e9n nos asegura que no fue la oscura noche el veh\u00edculo que \u201c\u00a1Oh, dichosa ventura!\u201d lo \u201crecuper\u00f3\u201d, salvo al fin.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Casi todos en el pueblo lo conoc\u00edamos. No era conflictivo. Llevaba una poblada barba que, probablemente, le har\u00eda aparentar m\u00e1s edad de la que tendr\u00eda. Se sentaba en las escaleras del polideportivo o en alg\u00fan portal cerca del mercado de abastos. Andaba bastante sucio y le acompa\u00f1aba un perrillo. 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