{"id":704,"date":"2016-06-25T01:04:23","date_gmt":"2016-06-25T00:04:23","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=704"},"modified":"2016-06-25T01:04:23","modified_gmt":"2016-06-25T00:04:23","slug":"todo-se-detiene-y-no-pasa-nada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2016\/06\/25\/todo-se-detiene-y-no-pasa-nada\/","title":{"rendered":"Todo se detiene&#8230; y no pasa nada"},"content":{"rendered":"<p>Decir, de entrada, que el tiempo no existe, que es una mala fantas\u00eda la causa\u00a0que nos hace vivir pendiente de\u00a0un aparatejo\u00a0atado, como una argolla de prisionero, en nuestra mu\u00f1eca o en la pantalla de un tel\u00e9fono m\u00f3vil\u2026\u00a0puede sonar, como poco,\u00a0\u00a0a parida\u00a0de s\u00e1bado, pero la realidad es que\u00a0el fugaz saludo que la mayor\u00eda de las veces nos dedicamos con un \u201cHola y adi\u00f3s;\u00a0te llamo uno de estos\u00a0d\u00edas\u00a0y hablamos;\u00a0perdona pero es que voy pillado a una reuni\u00f3n\u201d o al m\u00e9dico, o al trabajo,\u00a0o a recoger a los ni\u00f1os, o al gimnasio\u2026 o\u00a0adonde quiera que sea que vayamos, porque\u00a0casi\u00a0siempre vamos corriendo, justos de tiempo,\u00a0o tarde\u2026\u00a0lo cierto, como dec\u00eda, es que un buen d\u00eda una zancadilla de un c\u00e1ncer, un mal regateo de un infarto, una mala jugada de un accidente\u2026,\u00a0un atentado\u2026\u00a0nos \u00a0para de golpe,\u00a0y todo se detiene sin detenerse nada.\u00a0Nuestra vida frena en seco y salimos volando rumbo a la inactividad m\u00e1s insufrible, la depresi\u00f3n m\u00e1s insoportable\u00a0o la muerte. Ya saben que el cementerio est\u00e1 lleno de imprescindibles. Y s\u00ed, nuestra\u00a0vida se para, pero resulta que nosotros s\u00f3lo somos un min\u00fasculo puntito en este maravilloso universo que sigue como si nada hubiera ocurrido. Nos sustituyen en el trabajo, nos\u00a0anulan la cita en el m\u00e9dico\u00a0o nos ingresan m\u00e1s cerca de \u00e9l, nos reemplazan\u00a0en algunos corazones y en\u00a0los\u00a0otros, imposible de ser reemplazados,\u00a0llenamos nuestra ausencia de recuerdos irrepetibles. Pero todo contin\u00faa.<\/p>\n<p>Y seguimos repitiendo frases hechas sobre la importancia del presente\u00a0y la incapacidad de asir\u00a0el futuro o la inutilidad de darle vueltas al pasado,\u00a0aunque a veces no nos vendr\u00eda nada mal echarle una miradita larga y aprender\u00a0de los errores, a fin de cuentas el presente no deja de ser el pasado del futuro -no estar\u00edamos hoy en jornada de \u201creflexi\u00f3n\u201d\u00a0si aprendi\u00e9ramos a poner en\u00a0\u00a0pr\u00e1ctica\u00a0la \u201creflexi\u00f3n\u201d de manera sistem\u00e1tica y no s\u00f3lo la v\u00edspera de las elecciones, pero es evidente que no funcionamos as\u00ed, y as\u00ed nos va.<\/p>\n<p>Me gusta un anuncio televisivo\u00a0en donde un chico\u00a0hace suya\u00a0la hermosa idea de que el tiempo es el capital m\u00e1s importante que tenemos\u00a0los humanos\u00a0diciendo\u00a0que cuando naci\u00f3 era el hombre m\u00e1s rico del mundo y al morir ser\u00e1 el m\u00e1s pobre\u00a0porque lo verdaderamente importante\u00a0en la vida\u00a0es el tiempo. Sin embargo, no nos duele decir que andamos perdiendo el tiempo\u00a0o que hacemos tal o cual cosa para \u201cmatar el tiempo\u201d\u00a0sin saber que, tarde o temprano, el Tiempo se vengar\u00e1\u00a0abri\u00e9ndonos los ojos\u00a0y haci\u00e9ndonos ver que s\u00ed, que el tiempo vol\u00f3, pero que pocas veces fuimos nosotros el piloto.\u00a0A veces, desde esa brusca frenada, nos da una nueva oportunidad de valorar los\u00a0ochenta y seis mil cuatrocientos segundos de cada d\u00eda, y de entender que toda una eternidad cabe en cada uno de esos instantes. Y lo que parec\u00eda una penosa enfermedad\u00a0o una p\u00e9rdida irremediable\u00a0se convierten\u00a0en una hermosa linterna,\u00a0qu\u00e9 digo linterna, faro\u00a0que nos trastoca toda nuestra jerarqu\u00eda de valores\u00a0y nuestras prisas. Y\u00a0entonces la falta de tiempo se convierte\u00a0en un tiempo aquilatado y sin prisas y vuelve el gozo, si es\u00a0que\u00a0alguna vez se tuvo o se descubre,\u00a0de las cosas m\u00e1s simples: detenerse ante la alegr\u00eda de unos ni\u00f1os\u00a0jugando;\u00a0permitirse disfrutar del placer de las s\u00e1banas rozando en la piel\u00a0antes de levantarse; de\u00a0olvidarse de los amigos cibern\u00e9ticos y del m\u00f3vil (\u00bfhan visto ustedes una triste foto de\u00a0la\u00a0selecci\u00f3n argentina de f\u00fatbol tras la victoria ante Venezuela? todos ensimismados con su m\u00f3vil\u00a0en lugar de andar brincando y gozando\u00a0de su triunfo) y rescatar\u00a0la conversaci\u00f3n\u00a0personal\u00a0con la familia o los amigos;\u00a0de una puesta de sol; un paseo;\u00a0retomar la lectura\u00a0para la que jam\u00e1s se ten\u00eda tiempo\u00a0o, simplemente, no hacer nada, permanecer en una quietud desconocida y\u00a0sosegante\u00a0que tiempo atr\u00e1s nos hubiese producido\u00a0un ataque de nervios o de p\u00e1nico. Pero, tristemente, es necesario\u00a0atravesar la oscuridad del t\u00fanel\u00a0de la\u00a0fragilidad\u00a0humana\u00a0para hacernos conscientes\u00a0de que \u201ccada d\u00eda somos\u00a0lo m\u00e1s viejo\u00a0que podemos ser y lo m\u00e1s joven que nunca volveremos a ser jam\u00e1s\u201d\u00a0y que, en cuesti\u00f3n de deberes con la vida,\u00a0hacer las paces\u00a0con el Tiempo\u2026 es vital.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Decir, de entrada, que el tiempo no existe, que es una mala fantas\u00eda la causa\u00a0que nos hace vivir pendiente de\u00a0un aparatejo\u00a0atado, como una argolla de prisionero, en nuestra mu\u00f1eca o en la pantalla de un tel\u00e9fono m\u00f3vil\u2026\u00a0puede sonar, como poco,\u00a0\u00a0a parida\u00a0de s\u00e1bado, pero la realidad es que\u00a0el fugaz saludo que la mayor\u00eda de las veces [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/704"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=704"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/704\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}