{"id":732,"date":"2016-09-09T23:32:18","date_gmt":"2016-09-09T22:32:18","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=732"},"modified":"2016-09-09T23:32:18","modified_gmt":"2016-09-09T22:32:18","slug":"es-una-lata-el-trabajar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2016\/09\/09\/es-una-lata-el-trabajar\/","title":{"rendered":"&#8220;Es una lata el trabajar&#8230;&#8221;"},"content":{"rendered":"<p>Los m\u00e1s\u2026 \u00bfcreciditos? Recordar\u00e1n, seguramente, aquella vieja canci\u00f3n de Luis Aguil\u00e9 que dec\u00eda: \u201cEs una lata el trabajar, todos los d\u00edas te tienes que levantar. Aparte de eso, gracias a Dios, la vida pasa felizmente si hay amor\u201d. Es posible que, en alg\u00fan momento del pasado, cuando las ofertas de trabajo saturaban el mercado y todo el mundo ten\u00eda trabajo para dar y tomar,\u00a0 haya podido tener m\u00e1s o menos sentido o gracia la cancioncilla, pero entender\u00e1n que dadas las circunstancias actuales,\u00a0 cuando tener un puesto de trabajo es un lujo que no est\u00e1 al alcance de muchos de nuestros j\u00f3venes, pensar que trabajar es una lata, es, en realidad, una muy falta grave, un pecado mortal, una tarjeta roja que deber\u00eda expulsar del partido del mercado laboral a quienes la cometiesen. Por eso no deja de sorprenderme que a\u00fan hoy, en las circunstancias actuales, cuando tener un trabajo es una envidiable bendici\u00f3n y tener vacaciones laborales tras once meses de faena es un premio gordo de loter\u00eda, haya quien se atreva a decir que incorporarse al trabajo, tras las pertinentes vacaciones, le produce \u201cfatiga, somnolencia, dolores musculares, cansancio, apat\u00eda, irritabilidad y nerviosismo\u201d entre otros malestares, seg\u00fan afirman expertos de los hospitales \u201cQuir\u00f3nsalud\u201d. No es nada nuevo saber que el mundo est\u00e1 poblado de gandules cuya mayor felicidad ser\u00eda vivir sin dar palo al agua. Y seguramente muchos de ustedes han tenido la desgracia de tenerlos como compa\u00f1eros de trabajo teniendo que cargar,\u00a0 en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, con la responsabilidad de sacar adelante el trabajo de los dos.<\/p>\n<p>Vamos a dejar claro, desde el principio, que a nadie la amarga un dulce y que ser\u00eda maravilloso disponer completamente de nuestro tiempo para hacer cuantas actividades l\u00fadicas dese\u00e1ramos sin tener que ganar el pan con el sudor de nuestra frente, pero eso ya pertenecer\u00eda a aquella otra canci\u00f3n de la pel\u00edcula \u201cEl violinista en el tejado\u201d que dec\u00eda \u201cSi yo fuera rico, dubi, dubi, dubi, dum, tendr\u00eda tiempo para sentarme en la pared del este\u201d (vamos a tomar el sol que dir\u00edamos por aqu\u00ed). Pero ricos para poder hacer eso no somos. Y, adem\u00e1s, eso del sudor de la frente\u2026 ha mejorado mucho si se tiene la suerte de trabajar en interiores con aires acondicionados. Pobres, desde luego, quienes tienen la necesidad de hacerlo a la intemperie, en plena calima de los meses de verano, a 49\u00ba como hace unos d\u00edas, o en los fr\u00edos invernales.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 el problema resida en que la mayor\u00eda de las veces no estamos en el puesto que siempre hemos so\u00f1ado y lo que deber\u00eda de haberse convertido en una labor placentera que nos permita comer y vivir de ella se transforma en una tortura insufrible. Por desgracia, tampoco nos educan para incorporar a nuestras vidas la idea de que la felicidad est\u00e1 en \u201cAmar lo que hacemos, no en hacer lo que amamos\u201d que siempre es m\u00e1s dif\u00edcil, aunque, muchas veces, cuando se tiene verdadera vocaci\u00f3n por algo siempre se termina encontrando los vericuetos m\u00e1s impensables para llegar hasta ello. De todas formas,\u00a0 hoy no vamos a setas, sino a las \u201calteraciones\u201d psicosom\u00e1ticas que produce la vuelta al trabajo.<\/p>\n<p>Desgraciadamente tengo a mi alrededor muchos casos conocidos, incluidos algunos de mis hijos (j\u00f3venes preparad\u00edsimos en sus materias) que van dando tumbos de un trabajo precario a otro y que dar\u00edan lo que fuese por tener un trabajo estable, aunque fuese mal pagado pero saber, al menos, que a fin de mes contar\u00edan con una cantidad de dinero que les permitiera hacer planes de futuro, \u201cnada importante\u201d tan solo saber que podr\u00edan arriesgarse a tener un hijo al que poder alimentar, pagar sus facturas, comer de su esfuerzo y vivir sin grandes alharacas, pero poder vivir sinti\u00e9ndose un poco due\u00f1os de sus vidas\u2026 J\u00f3venes que ven pasar sus mejores a\u00f1os explotados en m\u00faltiples trabajos y limosneando de los padres para poder llegar a fin de mes mientras esperan la oportunidad de sus vidas. J\u00f3venes que, cuando leen que otros tan afortunados que hasta se permiten enfermar cuando dejan atr\u00e1s sus vacaciones y vuelven a su lugar seguro de trabajo, experimentan la misma sensaci\u00f3n de impotencia que muchos experimentamos y el deseo de gritarles a la cara lo imb\u00e9cil que puede llegar a ser el ser humano. \u201cAparte de eso, gracias a Dios\u2026, la vida pasa felizmente si hay amor\u201d. El Aguil\u00e9\u2026 que sab\u00eda c\u00f3mo arreglar la cosa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los m\u00e1s\u2026 \u00bfcreciditos? Recordar\u00e1n, seguramente, aquella vieja canci\u00f3n de Luis Aguil\u00e9 que dec\u00eda: \u201cEs una lata el trabajar, todos los d\u00edas te tienes que levantar. Aparte de eso, gracias a Dios, la vida pasa felizmente si hay amor\u201d. Es posible que, en alg\u00fan momento del pasado, cuando las ofertas de trabajo saturaban el mercado y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/732"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=732"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/732\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=732"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=732"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=732"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}