{"id":736,"date":"2016-09-24T11:21:39","date_gmt":"2016-09-24T10:21:39","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/?p=736"},"modified":"2016-09-24T11:21:39","modified_gmt":"2016-09-24T10:21:39","slug":"ojos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/2016\/09\/24\/ojos\/","title":{"rendered":"Ojos"},"content":{"rendered":"<p>Dicen que los ojos son el espejo del alma, que asoman hasta sus orillas las turbulencias m\u00e1s profundas; que si las miradas mataran\u2026 porque hay miradas que hielan el alma, por suerte otras son capaces de besar cada uno de sus rincones m\u00e1s ocultos; que comemos m\u00e1s por los ojos que por la boca, que se lo digan si no a los camareros de los buffet libres: las toneladas de comidas que tienen que tirar al d\u00eda por la glotoner\u00eda, la avaricia, la gula de esos ojos insaciables a la hora de servirse las porciones de comida; que amamos bien cuando lo hacemos como a las ni\u00f1as de nuestros ojos, porque poder ver es uno de los mayores regalos de la vida, algo que, tal vez, no apreciemos lo suficiente\u2026 a no ser, como dice la copla, que estemos en Granada: \u201cDale limosna, mujer, que no hay en la vida nada, como la pena de ser ciego en Granada\u201d; que abramos los ojos cuando tenemos una realidad ante nuestras narices que no queremos ver, ya saben: \u201cno hay peor ciego que quien no quiere ver\u201d; que si \u201cPor unos ojos negros\u2026\u201d; que si \u201cAquellos ojos verdes, de mirada serena\u2026\u201d. Que si los ojos verdes son traidores, los azules mentireros, los negros y acasta\u00f1ados\u2026 eso s\u00ed son verdaderos\u2026; que si \u201cEl alma que hablar puede con los ojos\/ tambi\u00e9n puede besar con la mirada\u201d; etc. y mi preferida, de D. Luis de G\u00f3ngora y Argote: \u201cY por vida de tus ojos, que son de mis ojos vida\/ que nuestra amistad despida cualquier ocasi\u00f3n de enojos\u201d. Y sin embargo, pese a la importancia que se les da a los ojos\u2026 a la mirada, lo cierto es que tememos mirar directamente a ellos, mantener una mirada, sonre\u00edr con ellos\u2026 baste como bot\u00f3n de muestra los numerosos trayectos \u201cascensoriles\u201d que hacemos a lo largo del d\u00eda sin tener\u2026 la \u201cdelicadeza\u201d de regalar una mirada a quienes ascienden o descienden compartiendo sus bacterias y olores personales con nosotros en un miniespacio de poco m\u00e1s de metro. Y qu\u00e9 me dicen de los brindis\u2026 supuestamente, chocar las copas es para que se implique hasta el \u00faltimo de los sentidos, o sea, el o\u00eddo, porque los ojos deber\u00edan mirarse en ese acto \u00edntimo y gratificante de brindar, no obstante, en lugar de encontrarnos con la mirada, llevamos los ojos a las copas calculando \u00a1siempre calculando! el golpe justito y exacto para no romper el cristal.<\/p>\n<p>Recuerdo que mi abuela se preciaba de haber educado a sus hijos con los ojos: bastaba una mirada de ella para que ellos supieran c\u00f3mo comportarse ante situaciones quiz\u00e1 desconocidas para ellos. Y he de reconocer que mi madre tambi\u00e9n nos instruy\u00f3 en ese mismo arte, bastaba un leve movimiento de ceja, una mirada que hablaba m\u00e1s que mil palabras para que supi\u00e9ramos que deber\u00edamos responder o c\u00f3mo dirigirnos ante determinados contextos. No s\u00e9 si eso puede representar una ventaja o una tara, pero lo cierto es que yo considero que llevo delantera con respecto a quienes no conocen tan sutil lenguaje, las palabras que se ahorrar\u00edan los pol\u00edticos si fuesen capaces de mirarse a los ojos y reconocerse las intenciones en ellos. Ahorra bastantes situaciones embarazosas y, al mismo tiempo, hace disfrutar mucho del gozo de entender todo un discurso sin una sola palabra, con un chispazo de pupila.<\/p>\n<p>\u201cDulcineaestudios\u201d realiz\u00f3 un experimento que demuestra que es imposible mirar fijamente a los ojos y no sentir: se les pidi\u00f3 a parejas de desconocidos que se miraran intensamente a los ojos durante un tiempo establecido. Al principio se ve c\u00f3mo los participantes se colocan a una distancia mayor que luego, a medida que aumenta el tiempo de la mirada, se va acortando y acompa\u00f1ando de sonrisas, m\u00e1s tarde de una leve caricia con el dorso de la mano para terminar abrazados o incluso bes\u00e1ndose.<\/p>\n<p>Confieso que yo me fijo mucho en la medida de la pupila de mis interlocutores para medir el grado de satisfacci\u00f3n que est\u00e1n experimentando. \u00bfSaben que hace siglos, en el lejano Oriente, los joyeros ped\u00edan por sus piezas un importe que depend\u00eda del grado de dilataci\u00f3n de la pupila que mostraba el cliente? Y es que una forma clara de mostrar el inter\u00e9s por algo o por alguien se hace a trav\u00e9s de los ojos. Pocas cosas hay tan desagradables como estar hablando con alguien que pasea su mirada por el entorno como si le importara un pepino lo que decimos.<\/p>\n<p>A m\u00ed me gusta mucho m\u00e1s atender a lo que dicen los ojos que las palabras, aunque como dice Uriel Ledesma me toque quedarme: \u201cOtra noche sin poder dormir por culpa del caf\u00e9, ese de tus ojos\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dicen que los ojos son el espejo del alma, que asoman hasta sus orillas las turbulencias m\u00e1s profundas; que si las miradas mataran\u2026 porque hay miradas que hielan el alma, por suerte otras son capaces de besar cada uno de sus rincones m\u00e1s ocultos; que comemos m\u00e1s por los ojos que por la boca, que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/736"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=736"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/736\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=736"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=736"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.laverdad.es\/anamariatomas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=736"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}